La FP entra en los laboratorios del CSIC en Cantabria

Hablamos con el delegado institucional del CSIC en Cantabria, Celso Martínez Rivero, para conocer mejor qué supondrá la firma del convenio entre la Consejería de Educación, Formación Profesional y Universidades el CSIC.
BenHur Valdés LlamaMartes, 3 de febrero de 2026
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El consejero de Educación, Sergio Silva, durante la firma del acuerdo con el CSIC.

La Formación Profesional (FP) de Cantabria da un paso decisivo hacia la investigación científica. Por primera vez, alumnado de FP podrá realizar prácticas formativas en centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la región, gracias a un convenio que refuerza la conexión entre educación, ciencia y empleo cualificado.

Un acuerdo que marca un antes y un después

El pasado mes de septiembre se anunció este acuerdo para la Formación Profesional en Cantabria: el alumnado de FP puede incorporarse a centros del CSIC para realizar sus prácticas formativas. La iniciativa acerca la FP a entornos reales de investigación y abre nuevas oportunidades profesionales en ámbitos científicos y tecnológicos de alto nivel.

El convenio ha sido suscrito por el consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades del Gobierno de Cantabria, Sergio Silva Fernández; el representante del CSIC, Carlos Closa Montero, y el delegado institucional del CSIC en Cantabria, Celso Martínez Rivero. En esta primera edición, se permitirá que diez alumnos de los proyectos de Formación en Empresa de FP se incorporen a centros del CSIC mediante contratos en prácticas.

El CSIC en Cantabria: investigación y formación

La Delegación Institucional del CSIC en Cantabria está integrada por tres centros de referencia: el Instituto de Física de Cantabria (IFCA), el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC) y el Instituto Español de Oceanografía (IEO), a través del Centro Oceanográfico de Santander.

Estos institutos desarrollan su actividad en áreas como la física, la biomedicina, la biotecnología o la investigación marina, y se convierten, ahora también,  en espacios formativos para estudiantes de FP, que podrán integrarse en proyectos reales y equipos científicos consolidados.

Contratos en prácticas, no becas

Uno de los elementos más relevantes del programa es su carácter laboral. Tal y como subraya Martínez Rivero, “no hablamos de becas, son contratos”. El acuerdo cuenta con una dotación económica máxima de 62.500 euros y establece un periodo mínimo de 500 horas de formación práctica en régimen general.

El CSIC se encarga de la formación y de la tutorización del alumnado, que corre a cargo de investigadores y científicos de los propios centros. La Consejería de Educación asume el coste de la Seguridad Social, mientras que la retribución del alumnado equivale al 80 % del salario mínimo interprofesional, lo que se traduce en una media aproximada de 1.100 euros mensuales.

Requisitos y proceso de incorporación

Para acceder a estas prácticas, el alumnado debe cumplir una serie de requisitos básicos: ser mayor de 16 años, haber realizado un curso básico de prevención de riesgos laborales y contar con la autorización de sus progenitores o tutores legales.

El proceso de incorporación se articula de forma coordinada entre los centros educativos y los institutos del CSIC. Cada centro, con el apoyo de sus tutores, identifica al alumnado candidato y traslada la propuesta a la Dirección General de Formación Profesional. Una vez comprobado el cumplimiento de los requisitos, el estudiante se incorpora al centro de investigación.

Antes de la puesta en marcha oficial del programa, una persona ya se encontraba realizando prácticas en el IFCA, en el Departamento de Astrofísica y Cosmología. Esta incorporación se ha integrado en la convocatoria actual, por lo que en esta primera edición quedan disponibles nueve plazas.

FP y ciencia: una alianza estratégica

Desde el CSIC se valora de forma muy positiva el compromiso alcanzado con la Consejería de Educación y la Dirección General de Formación Profesional y Educación Permanente. “Desde el CSIC apostamos por la formación personalizada de estos alumnos”, destaca Martínez, quien subraya el valor estratégico de acercar la FP a la investigación científica.

En este contexto de colaboración institucional, el pasado 11 de diciembre se produjo un intercambio de pareceres entre responsables del CSIC y de la Consejería con el objetivo de evaluar el desarrollo del programa y sentar las bases para su continuidad.

Una oportunidad para el alumnado de FP

La iniciativa refuerza el papel de la Formación Profesional como vía de acceso al empleo cualificado y al conocimiento científico. Para el alumnado, supone una oportunidad única de adquirir competencias técnicas y transversales en entornos reales de investigación, tradicionalmente alejados de la FP.

El acuerdo sitúa a Cantabria a la vanguardia de la FP vinculada a la ciencia y abre la puerta a futuras ediciones que consoliden este modelo de colaboración entre educación e investigación.

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