La Universidad San Pablo CEU inaugura su nuevo edificio de Derecho entre reivindicaciones de libertad educativa
La Universidad San Pablo CEU vivió este martes un acto cargado de simbolismo con la inauguración del nuevo edificio de la Facultad de Derecho, una infraestructura de más de 8.500 metros cuadrados que refuerza “el compromiso de la institución con la excelencia académica, la formación integral y el servicio a la sociedad”, en palabras de la rectora de la Universidad, Rosa Visiedo.
Visiedo fue la encargada de abrir el acto, destacando que no se trataba solo de estrenar un inmueble, sino de «celebrar una forma de entender la educación, el Derecho y el compromiso con el bien común». El nuevo edificio, que ya acoge a más de 1.200 estudiantes de grado, 300 de posgrado y cerca de 200 docentes y profesionales, combina tradición jurídica e innovación tecnológica, sostenibilidad y un modelo docente pensado para «aprender Derecho, pero también para vivirlo».
El consejero de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, antiguo alumno del CEU, aprovechó su intervención para lanzar una crítica contundente a la política del Gobierno de España en materia universitaria y de formación profesional. «La normativa nefasta aprobada ad hoc para generar enfrentamiento, pobreza y control ideológico», afirmó, en referencia al real decreto de universidades ya recurrido por la Comunidad de Madrid y por la propia Universidad San Pablo CEU.
A ello sumó su rechazo al nuevo real decreto sobre Formación Profesional de iniciativa privada, al considerar que supone un nuevo ataque a la libertad de elección. Frente a este modelo, defendió Madrid como una región «creyente de la libertad», donde siempre habrá espacio para quienes quieran formarse, esforzarse y sacar adelante proyectos educativos y vitales. «Vamos a seguir haciendo todo lo que esté en nuestra mano para que proyectos como el del CEU puedan seguir creciendo en libertad», subrayó.
El consejero reivindicó además el papel de Madrid como región universitaria de referencia, que concentra más del 22 % de los estudiantes de toda España, y elogió la aportación histórica del CEU al sistema universitario español.
Más allá de su papel institucional, el consejero quiso compartir su vínculo personal con la institución, recordando su etapa como alumno desde la educación básica hasta el bachillerato en centros del CEU. «Mi formación tiene ADN CEU», afirmó con orgullo, agradeciendo especialmente a algunos profesores que marcaron su trayectoria no solo por sus conocimientos, sino por los valores transmitidos.
También evocó su condición de jurista y su especialización en Derecho Administrativo, señalando que «es un momento excelente para estudiar leyes», ante la necesidad de profesionales capaces de defender el rigor jurídico frente a la creciente inseguridad normativa. En este contexto, advirtió de que «la democracia sin Estado de Derecho se convierte en la peor tiranía».
El presidente de la Asociación Católica de Propagandistas y gran canciller de la Universidad San Pablo CEU, Alfonso Bullón de Mendoza, centró su intervención en la figura de Federico Salmón, primer decano y rector del CEU, cuyo nombre da al nuevo edificio. Salmón, joven abogado del Estado y ministro durante la Segunda República, “fue asesinado en Paracuellos del Jarama en noviembre de 1936 por su fe y su compromiso católico”, aseguró.
Bullón de Mendoza recordó que Federico Salmón forma parte de una causa de beatificación abierta en la diócesis de Madrid, junto a más de una veintena de propagandistas asesinados durante la Guerra Civil. Subrayó su relevancia jurídica y política, así como su legado humano, que el CEU quiere poner como ejemplo a las nuevas generaciones de juristas.
«Queremos colocar nuestra Facultad de Derecho bajo su ejemplo y bajo su gran personalidad jurídica», afirmó, destacando que el objetivo del CEU no es solo formar excelentes profesionales, sino personas dignas de confianza, comprometidas con la sociedad y el bien común.
