Somos padres de un niño con altas capacidades
Cuando los padres se enteran de que su hijo tiene altas capacidades, lo asumen entre el asombro y la incertidumbre. La mayoría de ellos no tiene conocimientos sobre lo que implica tener un menor con altas capacidades intelectuales, y es aquí cuando deben poner en funcionamiento algo que no se ha abordado con suficiente rigor y que, desde mi punto de vista, resulta capital para el bienestar y el pleno desarrollo del niño: la formación de los padres desde el momento en que se enteran de ello.
Vivimos en una época en la que no hay excusas, donde existen tesis doctorales, libros, documentales, bibliotecas e internet, con información de primera línea para que los padres se formen y mejoren en diversas áreas, adecuándose a las inquietudes del niño que irán surgiendo a medida que crezca. Los padres tienden a delegar la educación de su hijo en agentes externos, y por supuesto que esto está bien y es necesario, pero es aún más importante considerar en qué se nutrirá ese menor en su entorno.
Los padres tienen la posibilidad de formarse de manera continua y sin costes económicos a través de diversos formatos para el bienestar de su hijo. No solo es algo que beneficiará a su hijo; al estar en esa permanente formación, los padres transforman su ambiente en un lugar donde aprender no supone una tarea tediosa, sino un acto natural que todos los integrantes de la familia asimilan con la mayor naturalidad. En mi época, cuando los padres tenían un hijo con altas capacidades intelectuales, no contaban con estos recursos; era algo elitista y la documentación sobre este tema u otros era prácticamente marginal.
Hoy en día, muchas personas aprenden idiomas, computación u otros campos a través de internet. Si desde el entorno se aborda como un acto colectivo, ese niño encontrará un lugar donde podrá hallar todas las vías para desarrollarse, generando un modelo que será compartido y replicado por otros padres en esta situación, logrando un porcentaje de eficiencia mayor para ellos y utilizando recursos que están disponibles para todos los miembros de la familia.

