Una prueba piloto en 450 centros de Cataluña detectará precozmente problemas de lectura y oralidad

Alumnos de 1º y 3º de Primaria de 450 centros educativos catalanes han participado en una prueba piloto que detecta precozmente problemas de lectura y expresión oral, con el fin de poder adecuar los estudios si fuera necesario y mejorar los resultados académicos.
EfeLunes, 23 de febrero de 2026
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Una vez finalizado el proceso de evaluación, los centros educativos recibirán un informe con los resultados tanto individuales como grupales. © Marcio Ribeiro

Esta prueba forma parte del proyecto de Acciones de Prevención para Promover el Aprendizaje (APPA), impulsado por el Departamento de Educación y Formación Profesional, que busca desplegar una estrategia preventiva mediante un cribado de todos los alumnos que pueda servir para detectar posibles problemas del aprendizaje, como la dislexia. «No queremos poner una etiqueta –a cada uno de estos problemas–, lo que queremos es ver qué dificultades tienen los alumnos para poder intervenir de manera educativa», ha explicado la directora general de Educación Inclusiva y Bienestar del Alumnado, Susana Tarapiella,

El proyecto está en una fase piloto en la que se han llevado a cabo 25.000 evaluaciones a alumnos de 1º y 3º de Primaria de 450 centros educativos. El proyecto APPA, elaborado por el Departamento de Educación y Formación Profesional con la colaboración de expertos del mundo educativo y universitario, nace con un objetivo principal: detectar de forma temprana las dificultades para desarrollar la competencia oral y lectora, y mejorar su desarrollo mediante la revisión de prácticas en el aula y la aplicación de propuestas didácticas.

La iniciativa ha comenzado como una prueba piloto abierta a todos los centros educativos públicos y concertados de Cataluña y a la que los equipos directivos se han adherido de forma voluntaria. De momento, se han adherido 450 centros, que ya han hecho las pruebas y que, a partir de los resultados, recibirán un informe con propuestas para mejorar el rendimiento escolar.

La escuela La Florida de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) es uno de los centros participantes; sus alumnos ya han hecho las pruebas, que son de carácter individual y con una duración aproximada de entre 20 y 25 minutos. Las pruebas, para todos los alumnos de primero y tercero de primaria, constan de actividades que los alumnos hacen en su día a día.

Pruebas con un enfoque lúdico

Para facilitar este proceso y hacer que los niños se sientan más cómodos durante las pruebas, las actividades se han planteado con un enfoque lúdico. «Son actividades que, sobre todo, deben ser motivadoras para los alumnos, porque son un poco largas, así que procuramos que las vean como un juego, para que puedan estar tranquilos y demostrar todas sus capacidades», ha explicado la maestra Ester Hernández, que ha coordinado las pruebas en la escuela La Florida.

En el caso de 1º de Primaria, las pruebas buscan identificar las necesidades educativas de los niños en relación con la competencia oral y los requisitos lectores; entre otras cuestiones se evalúan aspectos como la segmentación fonémica, el principio alfabético o la memoria fonológica, que permite saber si los alumnos pueden repetir una palabra que acaban de escuchar. Las pruebas de 3º de Primaria se centran sobretodo en la competencia lectora, y se valora la fluidez en el reconocimiento de palabras, la descodificación por ruta fonológica y la lectura de un texto.

Un informe con resultados 

Una vez finalizado el proceso de evaluación, los centros educativos recibirán un informe con los resultados tanto individuales como grupales, además de orientaciones específicas para cada alumno y grupo, que aplicarán con el apoyo externo de los equipos de asesoramiento y orientación pedagógica (EAP) del departamento de Educación. Gracias al informe de grupo se tendrá una visión global del nivel de competencia comunicativa y lectora del alumnado, lo que permitirá conocer la situación general del aula.

El informe individual ofrecerá información detallada sobre el punto en el que se encuentra cada estudiante, así como pautas concretas para que el centro pueda aplicar las medidas necesarias y ayudarle a mejorar en su proceso de aprendizaje. A partir de los resultados obtenidos, el centro deberá diseñar un plan de acción educativo que incluya medidas universales y adicionales, con el objetivo de ajustar la respuesta educativa a las necesidades detectadas en el alumnado.

En aquellos casos en los que las pruebas indiquen que un alumno puede requerir apoyos intensivos, será necesaria una evaluación más intensiva de sus habilidades orales y lectoras. Este análisis permitirá adaptar de manera más precisa los apoyos educativos a las características de cada estudiante y detectar la posible existencia de algún trastorno que pueda estar condicionando su proceso de aprendizaje.

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