La IA generativa en la Educación: sí, pero con un objetivo y con el docente de por medio
"La IA generativa debe utilizarse de forma selectiva y con un propósito específico con fines pedagógicos para enriquecer el aprendizaje y no para reemplazar el esfuerzo cognitivo", explican los investigadores de la OCDE. © ADOBE STOCK
El Informe de Educación Digital 2026 de la OCDE analiza diversas investigaciones recientes que sugieren que la IA generativa puede favorecer el aprendizaje cuando se guía por principios pedagógicos claros y destaca los beneficios como «tutor, socio y asistente». Señalan que para que esta IA aporte valor educativo hay que diseñarla con los propios docentes y estudiantes. «La IA generativa debe utilizarse de forma selectiva y con un propósito específico con fines pedagógicos para enriquecer el aprendizaje y no para reemplazar el esfuerzo cognitivo», explican los investigadores de la OCDE que creen que los gobiernos deberían invertir en esta tecnología basándose en la ciencia del aprendizaje. Recalcan que podría mejorar la calidad educativa, pero siempre con normas y regulaciones que protejan a los estudiantes y gestionando los riesgos asociados.
Todos los expertos consultados por Efe coinciden en que la colaboración entre profesores e IA es fundamental. La profesora de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Teresa Romeu, afirma que primero hay que «empoderar a los profesores» con una base sólida de formación y luego utilizar la IA como un ayudante, «donde yo le doy el criterio de cómo la usaré». «La IA generativa permite crear contenido, contrastarlo o iniciar una idea que luego evoluciona», señala tras incidir en que su aplicación debe ir acompañada de debate y autoevaluación.
Esta investigadora recuerda el trabajo que ha hecho la UOC sobre 900 alumnos de diferentes facultades al darles formación específica en IA generativa. Durante un semestre un grupo de alumnos recibió esta formación y durante otro semestre no la recibió. El resultado fue que más del 80% declaraba tener más conocimiento y conciencia crítica. «Al empoderarlos con estas herramientas miraban el contenido de la asignatura con otra perspectiva», señala Romeu que afirma que el alumnado de disciplinas más técnicas y de humanidades sentía tener más conocimiento que los de Psicología o Educación.
El educador de Metrodora FP Fernando Pavón argumenta que la IA «actualiza los contenidos curriculares, personaliza el aprendizaje con mapas, vídeos, y se puede orientar a lo que necesita el alumno en cada momento». Apuesta por métodos como el de la clase invertida, donde el alumno crea contenidos antes de ir al aula y el profesor se centra menos en la teoría y más en aplicarla. El enfoque de la IA generativa debe ser sobre el proceso de aprendizaje no sobre un resultado final, dice la OCDE, que también recuerda métodos que pueden ser elaborado con estas herramientas como los ‘cuestionarios socráticos’, basados en guiar al estudiante a través de preguntas secuenciadas que les ayudan a reflexionar.
¿Aumento del rendimiento?, si, pero a corto plazo
El informe de la OCDE explica que cuando se usa IA generativa diseñada para apoyar el aprendizaje, el rendimiento aumenta pero no es duradero. Apunta un estudio que refleja cómo el porcentaje de respuestas correctas en unas prácticas realizadas por alumnos con ayuda de IAGen aumentó un 127% pero que cuando se les evaluó el conocimiento en un examen sin esta herramienta, el rendimiento fue similar al grupo de autoaprendizaje.
En el caso del uso de un chatbot general el resultado fue peor, ya que no solo el rendimiento inmediato fue menor sino que luego, durante el examen hubo una disminución del aprendizaje del 17%. «Delegar tareas cognitivas a chatbots de propósito general crea riesgos de pereza metacognitiva y desconexión que pueden dificultar la adquisición de habilidades a largo plazo», recuerda la OCDE.
Otras formas de evaluación
No se puede evaluar al alumnado de la misma manera. «Se debe evaluar, no en base a conocimientos adquiridos sino sobre su aplicación», señala Pavón mientras que aboga por una IA que ayude a la calidad de la enseñanza y no a «hacer lo mismo en menos tiempo». Romeu coincide en que «hay que buscar otros mecanismos de evaluación, no solo la nota, sino pruebas orales y trabajos».
Ana Cobos, presidenta de la Confederación de Psicopedagogía y Orientación de España (COPOE) deja claro que en orientación al alumnado la aplicación de la IA es complicada. «Siempre se necesitará de una intervención humana» porque la IA no conoce las emociones del estudiante, sus dificultades sociales o su trayectoria familiar», señala. «La IA sirve para hacer un plan de estudios y ver su inserción laboral, pero no se puede hacer una orientación sin mirar al alumno a la cara», recalca.
