Un equipo psicosocial atiende a compañeros y profesores de las víctimas de El Bocal
Las víctimas pertenecen al instituto de Formación Profesional La Granja de Heras, en el municipio cántabro de Medio Cudeyo.
Se trata del instituto de Formación Profesional La Granja de Heras, en el municipio cántabro de Medio Cudeyo, en el que estudiaban los siete jóvenes, y que este miércoles se ha despertado con la conmoción y la tristeza del trágico suceso. Según han informado a Efe fuentes de la Consejería de Educación, desde primera hora de la mañana un equipo psicosocial de Cruz Roja atiende a los estudiantes y profesores que lo necesiten en esta jornada de luto.
También desde el Colegio de Psicólogos de Cantabria se han puesto en contacto con la Consejería para facilitar la atención que se requiera para ayudar a estos jóvenes, algunos de los cuales residen en las dependencias que el instituto tiene también para estudiantes de otras comunidades autónomas que cursan allí sus estudios. Las mismas fuentes han pedido respeto por la comunidad educativa, que pasa una de las jornadas más trágicas que ha vivido este instituto, en el que hay más de 500 alumnos y más de 70 profesores y que es uno de los centros de formación considerados de excelencia, a nivel nacional, en el ámbito agropecuario.
Responsables de la Consejería de Educación también se encuentran en el centro para atender las necesidades que se requieran y han trasladado su pesar sobre lo ocurrido a esta comunidad educativa, integrada por estudiantes que se forman en agricultura, ganadería o sector forestal. Se ha convocado a las 13.00 horas un minuto de silencio en el centro educativo, donde estará el consejero del área, Sergio Silva, quien atenderá después a los medios de comunicación.
Las siete víctimas de este centro fueron a pasear, según han señalado fuentes del operativo de rescate, a la zona de El Bocal, donde se produjo la tragedia, después de finalizar sus clases por la mañana. Sobre las 16.50 horas, la pasarela de madera por la que cruzaban los jóvenes, que salva una grieta sobre unas rocas, se rompió y los siete, seis chicas y un chico, cayeron entre las piedras y al mar.
Los servicios de rescate localizaron ayer, martes, en el mar y entre las rocas bajo la pasarela a cinco de ellos fallecidos, mientras que uno sigue desaparecido y una joven ha sido la única superviviente. Esa chica fue la que dio la voz de alarma y está ingresada, con politraumatismos e hipotermia, en el hospital de Valdecilla. El Ayuntamiento de Santander ha convocado un minuto de silencio, en la plaza del Consistorio de la capital cántabra, a las 12.00 horas de este miércoles por ese trágico siniestro.
