Crecer en Thames British School: ¡que viva el aprendizaje por proyectos!
Cartel de la segunda videoentrevista sobre Thames British School, en el que hablamos con alumnos de los últimos cursos de Primaria y Secundaria. ®DIEGO MORENO.
Tras charlar con los más pequeños de Thames British School, nos citamos con Paula, Ricardo, Idil y su profesora, Mrs. Brown, para descubrir qué opinan los alumnos equivalentes, en el sistema educativo español, a los últimos cursos de Educación Primaria y Secundaria. Lo que nos deja claro este rato con ellos es que el inglés está en cada minuto de su día en el centro. Tanto es así que Ricardo, estudiante de Year 8, afirma que prefiere “leer en inglés”. “Creo que, aunque soy español, tengo más vocabulario en inglés”, dice.
El propio Ricardo nos habla de la diversidad de las clases en este colegio privado que se rige por el sistema educativo británico, en el que, según cuenta, hacen proyectos y aprenden “no solo con libros, sino también con trabajo práctico”. “Son muy diversas. Creo que los proyectos son algo bueno porque nos hacen pensar no solo dentro del aula, sino también más allá. Amplían nuestra forma de ver el aprendizaje a través de los ojos de otras personas”, explica.
Este madrileño considera que la comunicación es fundamental a la hora de tener éxito en estos proyectos. “Cuando tienes que trabajar en equipo, la comunicación es muy importante, igual que la forma en que colaboras. No dependes solo de ti mismo; también dependes de otras personas para poder sacar buenas notas. Tienes que defender a otras personas y comunicarte”, subraya.
Paula, alumna barcelonesa de Year 6, recuerda que en Navidad tuvieron que hacer un proyecto “sobre la luz”. “Construimos un circuito y tuvimos que poner pilas y luces juntas. Luego lo conectamos y eso hizo que todo funcionara”, narra. “Hicieron diseños navideños y usaron luces, como las de los árboles de Navidad. Conectaron un circuito y quedó muy bien”, describe Mrs. Brown.
Además de rendir honor a esta festividad, en Thames British School aprenden “cómo viaja la luz” o el comportamiento de la frecuencia cardíaca. También, tal y como expone la profesora mitad escocesa mitad irlandesa, se reúnen con otras clases y aprenden sobre otras culturas en los Días Internacionales. “A veces trabajamos por parejas y hacemos algo con otros niños, hablamos de otras nacionalidades. Cogemos un ordenador y buscamos cuánta gente vive en ese país, qué idioma hablan…”, valora Paula.
Más allá de esto, una de las cosas que más disfrutan es el Homework Bingo. “Hay muchas opciones y eliges cuál hacer cada día. Matemáticas e Inglés son obligatorias, pero las demás son opcionales, así que puedes elegir lo que quieras hacer. También hay proyectos, como hacer una Tierra en 3D y ponerle banderas, desvela Idil, estudiante turca de Year 6.
Sea como fuere, lo que nos dejan claro Paula, Ricardo e Idil es que les gustan los idiomas. Idil, por ejemplo, habla 4 lenguas diferentes: español, inglés, turco, y un poco de alemán. “Me gustaría estudiar alemán porque nací en Alemania pero no sé hablar bien el idioma. La mayor parte de mi familia es de Alemania y quiero poder hablar con ellos”, manifiesta. Paula, por su parte, domina el español, el inglés, el catalán, y un poco de francés. Y Ricardo adora el inglés, habla español, y está estudiando francés.
Y tienen muy claro que, gracias a las lenguas, pueden llegar muy lejos. “Creo que voy a estudiar negocios y tecnología. Quiero hacer programación para empresas porque creo que es el futuro de prácticamente todo. Creo que es lo que va a mover nuestro mundo”, asegura Ricardo, a quien le gustaría ir a la universidad en Estados Unidos. Idil se ve un poco más cerca de nuestras fronteras, siguiendo los pasos de su familia: “Mis padres nacieron en Turquía, fueron a Alemania y estudiaron en la universidad allí, y dijeron que fue muy bueno. Me gustaría estudiar allí”.
Pero volvamos al presente, a Thames British School. Aquí, en este centro ubicado en la localidad madrileña de Majadahonda, Idil y Paula comparten su ilusión por la función que hacen todos los años al finalizar el curso. Ricardo va más allá y ensalza a sus grandes maestros. “Las personas que hay dentro del colegio son lo más importante. Tenemos un personal muy bueno trabajando aquí”, destaca.
Según el joven, sus profesores “hacen que las clases parezcan cortas, porque sientes que estás aprendiendo algo. No sientes que estás perdiendo el tiempo. Sientes que realmente estás implicado en la clase. Las presentaciones son breves y saben de lo que hablan. Creo que están muy bien preparados para hacer su trabajo”. Y añade que plantean y organizan de una forma “muy variada” sus clases, para que los alumnos “puedan implicarse, hacer preguntas, aprender de verdad y ganar conocimientos”.
Quizá, precisamente por la buena labor de sus docentes, Ricardo no ha notado un gran cambio entre sus estudios previos y el inicio de Secundaria. “Creo que la gente habla demasiado de lo grande que es el cambio entre Primaria y Secundaria. No creo que sea para tanto. Creo que el salto más grande llega en niveles superiores, por ejemplo cuando empiezas los IGCSE, o cuando pasas de IGCSE a A Level. Ese sí es un paso más grande, porque es cuando tienes que empezar a pensar en la universidad y a elegir asignaturas, y eso es bastante duro”, considera.
Idil, quien desde el comienzo de su formación sólo ha estudiado en Thames British School, también se muestra agradecida por el apoyo que siente por su parte cuando las cosas no le parecen tan sencillas. “Enseñan muy bien, entiendo muchas cosas, y a veces, cuando me atasco, me ayudan mucho, y entonces lo entiendo”, aprecia. Paula, por su parte, apela a su lado divertido, que hace que no se desenganche de ninguna clase.
A juzgar por los comentarios de estos tres alumnos, los profesores van por buen camino. Eso sí, estos estudiantes les encomiendan una misión importante: ¡cambiar el patio!. “Pondría más cosas para jugar, porque a algunos niños no les gusta el fútbol o el baloncesto, y les pueden dar un balonazo. Añadiría más actividades, mesas o espacios a los que pudieran ir los niños más pequeños. Me gustaría un lugar donde puedas sentarte, traer tus propios juegos o usar los juegos que haya allí”, sueña Paula.
Según Idil, el Consejo de Estudiantes ya está en ello. “Estuvimos pensando en poner cosas nuevas en el patio. Estamos haciendo una votación y la opción que reciba más votos será la que añadamos. Hay muchas ideas, como un tablero gigante de ajedrez en el suelo, mesas para dibujar y un espacio de lectura”, cita.