La prevención de la disgrafía: Estrategias metodológicas para la etapa de Primaria
El aprendizaje de la escritura es un proceso complicado que requiere que el sistema motor y las funciones ejecutivas trabajen juntos de manera precisa. © ADOBE STOCK
«¿Es falta de esfuerzo, mal pulso o es que el cerebro necesita una nueva forma de expresarse?” Esta es una pregunta que todo profesor se hace cuando ve una caligrafía que no sigue la pauta. A menudo, decimos que la escritura deficiente es un problema de “mala letra», pero detrás de ese trazo irregular o de la omisión constante de letras, hay una dificultad de aprendizaje que puede afectar la autoestima y el rendimiento académico del alumno si no se atiende a tiempo.
La disgrafía nos permite ver cómo cada niño procesa el mundo. Entenderla es importante no solo para los profesionales de la salud, sino también para los profesores. Así podemos asegurarnos de que nadie se quede atrás al aprender a expresarse.
La disgrafía, entendida como una dificultad específica en la expresión escrita, no solo se debe tratar de tratar corrigiendo los errores, sino también de prevenirlos desde el principio. Según algunos expertos en psicopedagogía (López Peces, 2016). es importante estimular los procesos neuropsicológicos que están relacionados con la escritura desde una edad temprana. Esto puede ayudar a reducir la cantidad de niños que tienen dificultades con la escritura en la escuela primaria.
El aprendizaje de la escritura es un proceso complicado que requiere que el sistema motor y las funciones ejecutivas trabajen juntos de manera precisa. Si esto no funciona bien, pueden surgir problemas que se pueden clasificar en dos tipos: la disgrafía motriz y la disgrafía fonológica.
La prevención efectiva no consiste en hacer que los niños repitan ejercicios una y otra vez, sino en hacer actividades que ayuden a desarrollar la plasticidad cerebral y a consolidar los automatismos necesarios para escribir.
Por un lado encontramos, la disgrafía motriz, la cual se refiere a problemas con la ejecución gráfica, a menudo debido a una falta de control muscular o a una mala prensión del lápiz. Para prevenir esto, es importante ir más allá del papel y lápiz tradicionales. Poir ello, se propone usar recursos como mandalas segmentados para recortar y colorear, que son actividades que requieren mucha psicomotricidad. Esto permite trabajar dos áreas importantes:
- La fuerza y control muscular: Al colorear áreas delimitadas les ayuda a controlar la presión que se ejerce sobre el papel.
- La discriminación visomotora: ya que al recortar piezas complejas se requiere de una coordinación precisa entre la vista y la mano, lo que es esencial para escribir de manera fluida y con buena orientación espacial.
Por otro lado, la disgrafía fonológica se refiere a problemas con la relación entre los sonidos y la escritura. Para prevenir esto, es importante enfocarse en la conciencia lingüística. No solo se trata de “escribir bien», sino de entender el código escrito y su estructura. La tecnología, como la Pizarra Digital Interactiva (PDI), puede ser muy útil:
* La visualización del modelo: La PDI permite mostrar cómo se escribe de manera colectiva, lo que ayuda a los niños a tener un referente visual claro.
* La escritura cooperativa: Trabajar en grupo en textos y noticias escolares hace que la corrección y la estructura sean una tarea social, lo que reduce la ansiedad que puede acompañar a la escritura individual.
En resumen, la prevención de las dificultades de aprendizaje en la escritura es una responsabilidad que todos deben compartir. Los docentes pueden ayudar a prevenir la disgrafía al convertir el aula en un taller de escritura donde se priorice la motricidad fina, la conciencia fonológica y el modelado visual. La clave está en hacer que el acto de escribir sea una actividad significativa, estructurada y estimulante.
Referencias bibliográficas
- El pupitre de Pilu (2016). Qué es la disgrafía, necesidades educativas de estos alumn@s, actividades, apps y mucho más.
- Equipo de Orientación Educativa (s.f.). Programa para la corrección de las dificultades disgráficas.
- Hinojosa, M. (2017). Compilación de ejercicios para intervenir disgrafía.
- López Peces, M. (2016). Disgrafía y disortografía: diagnóstico y tratamiento en alumnos de 2º de E.P. [Trabajo fin de grado]. Universidad de La Rioja.
