Recién publicados los resultados de PISA correspondientes a la edición de 2018, la “fiebre PISA” parece inundar los medios de comunicación.
Sin categoría
Ya están aquí los resultados de PISA 2018. Como es habitual por estas fechas cada tres años, este regalo navideño anticipado genera ríos de tinta centrados, en la mayoría de los casos, en la posición relativa de España, y de las comunidades autónomas, en el ranking internacional.
En términos generales, los resultados de PISA 2018, la séptima ola del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA) dirigido por la OCDE, son los mismos que en las seis oleadas anteriores.
Una vez más, como ocurre cada tres años, entramos en la vorágine de PISA. Nos inundará, pero solo durante unos días, un debate superficial, construido sobre ideas preconcebidas y sobre una lectura simplificadora de los informes y de los datos.
PISA se publica cada tres años con información que contribuye al debate educativo con datos que pueden ser relevantes en la toma de decisiones. En PISA 2018, la OCDE no ha podido hacer públicos los resultados de Lectura de España por algunas respuestas inverosímiles que conducían a unas puntuaciones bajas que no reflejaban la realidad de las competencias de nuestros alumnos de 15 años.





