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Lady McPherson, una escocesa entre nosotros

El inglés está cada día más presente en la vida cotidiana de los niños. Por eso, esta experiencia para alumnos de Primer Ciclo de Primaria propicia el acercamiento al mundo, a veces distante, de la lengua y la cultura inglesas.
Miércoles, 28 de November de 2001
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Durante el curso 1999-00 se llevó a cabo en dos clases de 2º de Primaria en el C.P. “La Navata” de Madrid una experiencia de introducción de la lengua extranjera, el inglés, en el Primer Ciclo de Primaria. Para llevarla a cabo, se trabajó en equipo, entre las tutoras y la especialista de inglés, contemplando dos aspectos clave:

—El contacto diario de los niños con la lengua inglesa es ya una realidad;

—La forma de trabajar con estos grupos desde el comienzo del Primer Ciclo de Primaria se centraba en la realización de proyectos surgidos de los interrogantes e intereses de los niños, coordinados por sus tutoras.
Así pues, fruto del análisis de la situación, se perfiló una forma de intervención para aprender una lengua teniendo en cuenta:

—que se desarrollen competencias comunicativas en situaciones donde el alumno actúe,

—que se tenga acceso a contextos variados de uso de la lengua que se está aprendiendo,

—que se esté motivado para aprender,

—que el aprendizaje esté lleno de significado.
Para tener en cuenta todas estas cuestiones era necesario encontrar un hilo conductor, un argumento que “enganchara” a los niños motivándoles a preguntarse, a indagar y a necesitar el inglés para resolver diferentes problemas. Este hilo conductor se encontró en un personaje escocés, Lady McPherson, que los niños van reconstruyendo y dando identidad y con el que se comunican por medio de la correspondencia.

Llega Lady McPherson

Para introducir la experiencia, una mañana de finales de octubre entró el conserje del centro trayendo una carta escrita en inglés. Esta carta favorecía que el personaje, que aún no estaba definido del todo, fuera recreado por los niños, construyendo así con sus ideas y sugerencias el perfil, los gustos y la personalidad del mismo. Observando el sobre, el matasellos y el remite, estaba claro que venía de Escocia. Al leer la carta, las hipótesis sobre su autora empezaron a sucederse.

Todos querían contestar a la carta y surgieron muchas preguntas. De esta forma, el inglés se había convertido en imprescindible para leer y escribir. En las cartas que los niños escribían se mezclaba español, inglés y “spanglish”. Preguntaban sin cesar cómo se ponía tal o cual palabra en inglés, alargándose la sesión de idioma más de lo habitual.

Todo esto hizo que la tutora y la especialista elaboraran un diseño de planificación amplio y flexible, de modo que se facilitara la incorporación de contenidos variados siempre con sentido para los niños, permitiendo así que el proyecto fuera cambiando y construyéndose entre todos y favoreciendo el desarrollo de capacidades.

Investigación

La curiosidad sobre este personaje propició llevar a cabo una investigación sobre Lady McPherson que duró aproximadamente hasta el mes de abril. Dicha investigación se realizaba en las sesiones de inglés, puesto que se contaba con la ayuda imprescindible de la especialista. Con la tutora, durante los períodos de tiempo dedicados a otras áreas y actividades, se realizaron varias experiencias realcionada con Lady McPherson.

Mientras los niños esperaban la contestación a sus cartas, decidieron buscar información sobre Escocia e Inglaterra. Así, se organizaron en pequeños grupos y se recurrió a mapas, atlas, folletos publicitarios de agencias de viajes, mapas de carreteras, libros, vídeos, Internet, etc. De esta manera se descubrió el clima, el paisaje y la abundancia de castillos. Por eso, se decidió que Lady McPherson vivía en uno de ellos a orillas del lago Lamond.

En las sesiones de área artística, se construyó el castillo para acoger a este personaje cuando viniera. En las sesiones de teatro, se trabajó con músicas celtas sugerentes para expresar corporalmente las sensaciones de agua y aprender también una danza escocesa. Además, buscando informaciones sobre la vida en Escocia, se realizó un puzzle gigante con escritos, gráficos y dibujos.
Por fin, llegó la esperada carta de Lady McPherson. Y en ella se hablaba de un monstruo y un lago, despertando el interés por el monstruo del lago Ness. Esto permitió que se conversara sobre monstruos, se calcularan sus medidas y sus pesos, se dramatizaran historias, etc.

Con cada una de las correspondencias iban surgiendo nuevas actividades y conversaciones. Los niños esperaban la llegada de Lady McPherson, que, aunque no llegó, llamó por teléfono y habló con los niños explicándoles que esperaba poder hacer hacer una visita en el año próximo.
 

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