fbpx

Tiempo para la paz, tiempo de guerra

Los alumnos del aula de aprendizaje del Español para adultos del centro penintenciario de Navalcarnero, en su mayoría de origen marroquí, han realizado una actividad sobre el atentado del 11 de septiembre, utilizando material procedente de Internet y prensa escrita.
Miércoles, 20 de febrero de 2002
0

“Como el del amor, el de la guerra, el de la falta de libertad es una marca que deja en la persona. El preso sufre la guerra y la paz, las pesadillas cercanas y las lejanas, el futuro incierto y el presente predecible. El 11 de septiembre estalló otro problema, uno más donde ya no caben. Los pasos, por ese patio continuo e infinito dentro de los muros de la prisión, sonaron a odio y a golpes, a periódicos y a noticias. Estuvo más desierto su paseo sin fin hacia ninguna parte. En su Finisterre particular los pasos devoraron las vueltas como el océano envolvió con su manto a la supuesta Atlántida. Su geografía no tiene Sur, ni Oeste, ni Este y solamente su brújula apunta al Norte, su libertad. Solamente la escuela disfraza el frío con un poco de calor, los sentimientos los pinta de ternura, y da forma a los puntos cardinales y al sol, y a las nubes, y a las noticias, y a la guerra para convertirla en paz. Esta es mi apuesta”.

Así se expresa Jesús Ángel Barriga Morato, profesor de la escuela para adultos ubicada en el centro penitenciario de Navalcarnero. Allí ha llevado a cabo la experiencia educativa Tiempo para la guerra, tiempo para la paz, sobre los acontecimientos del 11 de septiembre. Inmigrantes, en su mayor parte de origen marroquí, han realizado tareas sobre el atentado de las torres gemelas, utilizando la prensa como material principal.

La paz tras los muros

Con esta actividad se perseguían varios objetivos, por ejemplo, que los alumnos comprendieran el vocabulario básico del tema y utilizaran adecuadamente los materiales prestados, así como que aprendieran a pronunciar correctamente las palabras que empiezan por “gue” como guerra y por “gui” como guitarra.
Saber identificar las principales imágenes de la guerra, descubrir la estructura de los periódicos, estimular la comunicación escrita y verbal, además de fomentar en ellos la capacidad de opinar de forma crítica y autónoma sobre el conflicto cultural afgano y. a la vez, valorar la importancia de la información en la sociedad han sido otros objetivos.

Los contenidos de la actividad también estaban directamente relacionados con los objetivos: vocabulario, la prensa (estructura de los periódicos y titulares), ortografía, y el debate ¿Es posible la paz sin la guerra?

Lo primero que hicieron los alumnos fue buscar varias fotografías del conflicto y seleccionar las más interesantes para, posteriormente, pegarlas sobre una cartulina. Después aprendieron a identificar a los personajes y acontecimientos de las fotografías. ¿Qué ocurre? ¿Dónde? ¿Cuándo? Se trataba en definitiva de describir el suceso y opinar, de forma oral, sobre el tema. Se realizó también una exposición de los murales construidos por ellos mismos. Se corrigieron los errores y se visualizaron los trabajos mediante el proyector.

Las actividades planeadas se fueron extendiendo en el tiempo. Las tres clases programadas en un principio resultaron insuficientes y se necesitaron seis horas para terminar todo el trabajo.

Los materiales utilizados fueron decenas de periódicos atrasados, convenía que los ejemplares fueran diferentes ABC, La Razón, EL Mundo, El País y prensa gratuita, cartulina, pegamento, tijeras y rotuladores, material adecuado para fijar los trabajos a la pared. También se necesitó un proyector de opacos.
La evaluación fue más que positiva. En cuanto al interés, ha sido extraordinario. Los alumnos no querían salir de la clase. ¿La comunicación? Bueno, al ser un tema que les interesa profundamente han intervenido todos en clase, hasta los alumnos pertenecientes a otras culturas más alejadas del conflicto.

En cuanto al vocabulario utilizado, se ha incrementado. Han reconocido los errores de identificación y completado sus fichas. No se puede decir lo mismo de los avances obtenidos en gramática; en este apartado aún queda mucho por recorrer. Los alumnos se están iniciando en el uso de la lengua y cometen muchos errores.

La ortografía también es una de las cosas pendientes. Los alumnos aún cometen faltas, que se han intentado corregir en los murales y en la pizarra. En cuanto a los periódicos utilizados… no ha quedado ninguno entero. Se ha cumplido con el objetivo. En general la actividad ha sido un éxito porque todos han expresado sus propias soluciones a los problemas planteados.  

0
Comentarios