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Pincel en mano desde los cinco años

Los más peques están hechos unos artistas. Dotados de fantasía, creatividad y, sobre todo, mucha ilusión, los alumnos de 3º de Infantil de un sevillano centro de Utrera nos lo demuestran.
Miércoles, 26 de February de 2003
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En muchas ocasiones la Educación Artística no se fomenta en el aula de Educación Infantil, pues se tiende a confundir con simples actividades de manualidades y a tratarla como Educación Estética.

El objetivo de la experiencia que se explica a continuación no es otro que el de profundizar, a través del trabajo con diferentes artistas, en otras posibilidades de acción en relación con la Educación Artística.

Esta actividad fue llevada a cabo en un sevillano centro, el CP “Coca de Piñera”, situado en la localidad de Utrera, entre los niños que cursaban 3º de Educación Infantil.

Se inició el trabajo haciendo una previa selección de los autores que se iban a mostrar a los pequeños, siguiendo unos criterios acordes con sus intereses. De este modo, los escogidos fueron Chagall, por la fantasía, creatividad y animismo de sus cuadros; Klimt, por la presencia del nudismo en sus obras, así como por la destacada utilización del color dorado; y Picasso, por su malabarismo de estilos, además de por su peculiar forma de concebir el cuerpo humano.

Objetivos

Lo que se pretendía fundamentalmente era acercar a los niños al mundo del arte con el propósito de que plasmasen las imágenes que fueran más significativas para ellos.

De esta forma, se quería lograr que los alumnos interpretasen y comentasen sus propias obras, además de las de sus compañeros, atendiendo a aspectos como el tamaño de las figuras, los tonos cálidos y fríos, etc. Al mismo tiempo, se ofrecía a los pequeños la posibilidad de exteriorizar su mundo, sus preocupaciones y alegrías expresándose a través de la pintura.

Y todo ello sin olvidar la necesidad de que los niños reconociesen y diferenciasen los rasgos más importantes de la técnica de los distintos artistas.
Otros objetivos fijados como base del proyecto fueron el desarrollo de la motricidad fina, la creación de hábitos de orden y limpieza, la participación en actividades colectivas y el respeto por el trabajo de los demás, entre otros.

Ilusión e interés a raudales

De todos es sabido la ilusión e interés que muestran los niños de estas edades por dibujar y colorear. Esto último se trató de aprovechar al plantear la actividad. No en vano, lo que se intentó fue crearles aún una mayor motivación en el trabajo que iban a hacer y, para ello, se les narraron cuentos e historias en las que los propios pintores (Chagall, Klimt y Picasso) eran los protagonistas e iban desvelando sus secretos.

A través de ellos conocieron qué era un museo, cómo se mezclan los colores, cómo se usan los pinceles, los materiales que se necesitan para pintar, la necesidad de enjuagar el pincel cuando se desea hacer otra mezcla, etc.
Ante la imposibilidad de llevar a los niños a visitar las exposiciones de estos pintores, se recurrió al empleo de los novedosos bits de información (láminas con fotografías de diferentes cuadros), así como a libros, diapositivas y vídeos. Los tres autores se trabajaron de forma correlativa y por medio de la misma dinámica, siendo presentados en el siguiente orden: Chagall, Klimt y Picasso.

Chagall, Klimt y Picasso

De Chagall se seleccionaron sus obras Yo y la aldea, pues expresa sentimiento de felicidad y añoranza del mundo de su niñez; La acróbata, por la atracción que tiene el circo para los más pequeños; y Vaca con quitasol, debido a su animismo fantasioso.

De Klimt se escogieron sus pinturas El beso, como representación del amor; Árbol de la vida, como símbolo de la sabiduría; y La esperanza I, por el nudismo de una mujer embarazada.

Por último, de Picasso se mostraron Retrato de Maya con muñeca, por la original disposición de sus ojos; Autorretrato, como símil de un espejo; y Mujer tendida en un diván, ya que se trata de una figura humana distorsionada.
Después, llegó la hora de ponerse “manos a la pintura”. A los niños se les dio libertad para que plasmasen sus preferencias sobre los diferentes cuadros de cada pintor. Algunos necesitaron realizar diversos bocetos antes de realizar su “obra maestra”. Una vez secos los dibujos, se repartieron unos marcos de cartón –previamente cortados por los profesores para evitar accidentes– sobre los que iban a enmarcarse las pinturas. Antes de poceder a ello, se les instó a que decorasen sus marcos con colores y con algodones, macarrones, etc.

Explicar y exponer las obras

Una vez concluida la labor manual de los niños, cada pequeño pintor explicaba su obra y observaba la de los demás. Así, se escucharon frases como: “He dibujado a la niña bizca”, en referencia a la niña cubista de Picasso, o “Yo me he pintado a mí”, imitando el autorretrato de Picasso.

Los trabajos de Chagall y Klimt se expusieron con murales en los pasillos del colegio. Con Picasso se realizó una exposición coincidiendo con la celebración del Día de Andalucía. Y es que se consideró oportuno organizar una muestra sobre el pintor andaluz más universal. La exposición se situó en la entrada del centro de tal modo que alumnos, padres y maestros pudiesen contemplarla.

Carlos J. ARRIBAS
Rocío BERNÁLDEZ
Elena PINEDA
CP “Coca de Piñera” (Utrera) 

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