Unesco alerta sobre las consecuencias de la crisis para la Educación mundial

“Son los niños de los países más pobres los que van a pagar el hundimiento de los sistemas bancarios occidentales, viéndose privados de su posibilidad de recibir una Educación que les permita salir de la pobreza.” Así de tajante es el tono del Informe de Seguimiento 2010 de la Educación para Todos (EPT), que anualmente publica la Unesco, y que en esta ocasión se centra en la población más marginada del planeta y en las consecuencias que la crisis económica está teniendo sobre ellos.
Paloma MoréMartes, 15 de febrero de 2011
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El aumento de la pobreza, la desaceleración del crecimiento económico y la presión sobre los presupuestos gubernamentales están alejando los objetivos relativos a la EPT que se fijaron para ser alcanzados en el año 2015. Según la Unesco, nos encontramos en un punto de inflexión tras una década de progresos alentadores, pues es ahora cuando los sistemas educativos de los países más pobres del mundo están sufriendo las consecuencias de la crisis económica desatada en Wall Street.

Los investigadores de la Unesco temen que pueda surgir “una generación perdida de niños, cuyas posibilidades de desenvolverse en la vida correrán un grave peligro por no haberse protegido su derecho a la Educación”. El desempleo y el alto coste de los alimentos están llevando a muchas familias pobres a tener que prescindir de llevar a sus hijos a la escuela, ya sea porque no pueden hacer frente a los costes económicos o bien para que los niños empiecen a trabajar lo antes posible. Por otra parte, como señala el informe, el deterioro de las perspectivas de crecimiento económico en muchos países tiene como consecuencia la reducción de las partidas de gasto en Educación dentro de sus presupuestos. Ante este panorama, la Unesco advierte que el incremento de la ayuda al desarrollo, que hasta ahora cree que ha sido modesta e insuficiente, es el único medio por el que algunos de los países más pobres y más afectados por la crisis pueden aliviar, a corto plazo, la presión sobre sus presupuestos.

Progresos de la EPT
Una década después de que se fijaran los objetivos de Dakar es evidente que se ha avanzado gracias a la inversión en programas de extensión de la enseñanza Infantil y Primaria, programas de alfabetización, de inclusión de personas marginadas, etc. Sin embargo, el ritmo de los progresos es demasiado lento como para que puedan cumplirse las metas que se fijaron para el año 2015.

Desde que se adoptó el compromiso de Dakar, el número de niños matriculados en la enseñanza preescolar ha aumentado regularmente llegando a los 140 millones de niños en todo el mundo. La tasa bruta de escolarización en Educación Infantil aumentó del 33% al 41% en el periodo de 1999 a 2007, último año para el que se dispone de datos. Donde se registraron los avances más notables en escolarización preescolar fue en el África Subsahariana y el Asia Meridional y Occidental. Sin embargo, el objetivo de extender y mejorar la atención y Educación integrales de la primera infancia se ve obstaculizado por los problemas de salud derivados de la malnutrición y del acceso deficiente de las madres y niños más pobres a la atención sanitaria. Las largas distancias que deben recorrer los niños para asistir a los centros escolares y los elevados precios de los derechos de matrícula son otros de los obstáculos recurrentes con los que se tropiezan las familias para poder escolarizar a los más pequeños.

En cuanto a la Primaria, se considera que como mínimo hay en el mundo 72 millones de niñas y niños sin escolarizar. Aunque se han producido grandes avances, si tenemos en cuenta que han hecho falta diez años para aumentar en 33 millones el número de niños escolarizados, parece imposible que de aquí a 2015 se consiga que la gran mayoría de los niños del mundo accedan a la escuela. En los países más pobres y las zonas de conflicto es donde se concentran las mayores proporciones de niños que nunca pisaron las aulas. En el continente africano la situación resulta especialmente dramática pues un cuarto de la población en edad de cursar Primaria se hallaba sin escolarizar en 2007. Por el contrario, los principales logros se están llevando a cabo en Asia, en países emergentes como China o India.

La Educación de las niñas
Otro aspecto interesante en el que se reflejan los esfuerzos de estos diez años es la reducción de la llamada brecha de género, por la que las niñas son sistemáticamente alejadas de la Educación en mayor medida que los niños. Sin embargo, esta discriminación sigue vigente en muchos países. En 1999 casi el 60% de aquellos que no estaban escolarizados eran niñas, en 2007 esta proporción se ha reducido hasta el 54%, pero ellas siguen teniendo mayor probabilidad de ser apartadas de la escuela a una edad temprana. En los países árabes y algunas zonas de Asia el ser niñas está reñido con las posibilidades de acceder a una Educación, ya que los estereotipos culturales y las prácticas sociales suponen barreras importantes para la formación de las niñas y para la consecución de una igualdad de género en el futuro. Salvar estas barreras es un objetivo prioritario ya que la Educación femenina es uno de los medios más eficaces para el control de la natalidad y para evitar la mortalidad materna e infantil. Como señala el informe, está comprobado que las mujeres que han cursado algún tipo de estudios tienen mayores posibilidades de retardar y espaciar los embarazos así como de acceder a la atención prenatal antes de dar a luz.

Leer y escribir
Entre los objetivos de Dakar se encuentra también el aumentar en 2015 en un 50% los niveles de alfabetización de adultos. Sin embargo se estima que para esa fecha habrá en el mundo todavía unos 710 millones, esto es, un 13% de la población mundial desprovista de las competencias básicas de lectura, escritura y cálculo. Actualmente hay unos 759 millones de personas adultas analfabetas en el mundo, un 16% de la población adulta mundial, de las cuales dos tercios son mujeres. En conjunto se estima que los progresos globales hacia este objetivo “han sido decepcionantes”. No obstante, hay países como Brasil o India, que sí están logrando implantar programas nacionales de alfabetización. En definitiva, a muchos grupos desfavorecidos y a muchas mujeres, se les sigue privando del derecho a aprender a leer y escribir. Dentro de los países hay enormes desigualdades y el analfabetismo de los adultos está muy relacionado con las situaciones de pobreza, exclusión social, la pertenencia a una minoría étnica o lingüística o el tener alguna discapacidad. Más de la mitad de las personas adultas analfabetas se concentra en cuatro países superpoblados: India con 270 millones, China con 71, Bangladesh con 49 y Pakistán con 47 millones.

La mejora de la calidad de la Educación para lograr una mayor equidad en los resultados, así como la inversión en la programas de aprendizaje para la vida diaria son también otros aspectos que la EPT quiere priorizar pero que no han tenido mucho calado en las políticas que se han ido implementando en estos diez años. Todavía queda mucho por hacer en la mejora cualitativa de los programas educativos, pues no se trata tan sólo de que niños y adultos accedan a una formación sino de que esta sea útil y les proporcione mejores oportunidades de vida. El compromiso que la comunidad internacional adquirió en el año 2000, firmando la consecución de los seis objetivos de la EPT en 15 años, fue una muestra tangible de buenos propósitos para el nuevo milenio. Sin embargo, una década más tarde, la Unesco nos recuerda que pese a los avances y progresos logrados hasta ahora, es bastante probable que las metas no lleguen a cumplirse en el plazo previsto.

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