Metodologías que generan un mayor interés en aprender

La implantación del e-learning o aprendizaje electrónico como metodología pedagógica relacionada con todo tipo de enseñanzas es ya una realidad afianzada.
María HernándezMartes, 29 de enero de 2013
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Muestra de ello son las inversiones hechas en los últimos años en muchos centros de nuestro país para que su uso se convierta en habitual en las aulas. Se ha convertido en una formación a distancia, basada en Tecnologías de la Información y la Comunicación y apoyadas en internet, fundamentalmente, que posibilitan un aprendizaje interactivo, flexible y accesible a cualquier receptor potencial. Y qué mejor descripción del llamado receptor potencial que un estudiante en plena adolescencia, que usa las nuevas tecnologías en su día a día como una característica inherente a él o ella.

El e-learning no es algo nuevo para nuestros oídos y lo tenemos más que masticado. Pero si les pregunto por un aprendizaje móvil o en movimiento –‘m-learning’– o un aprendizaje mezclado o formación combinada –‘b-learning’–, seguramente no saben a qué me estoy refiriendo. Como para todo, los recursos novedosos y creativos en tecnología también se pueden ir agotando y por eso hay cabezas pensantes dando vueltas constantemente a este tipo de iniciativas.

Profesores y padres muestran su preocupación por cómo sus hijos y alumnos adolescentes están pegados al móvil a lo largo de mucha de las horas del día. El uso de tecnologías móviles, no sólo de teléfonos, está generalizado entre los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, y si me apuran, entre muchos niños de últimos cursos de Educación Primaria. El ‘m-learning’ pretende sacar el máximo partido a estos dispositivos, en lugar de considerarlos enemigos. Es un nuevo modelo pedagógico que pretende explotar todo el potencial didáctico de estos aparatos y fomentar sus uso como herramienta eficaz para facilitar la enseñanza y el aprendizaje en el contexto escolar. En vez de prohibirse el uso de cualquier dispositivo móvil en los centros escolares, se puede explotar al máximo su potencial. Su mayor ventaja reside en sus posibilidades de utilización: en cualquier momento y en cualquier lugar.

Por otro lado, si no teníamos suficiente con el e-learning, el ‘b-learning’ aparece en el horizonte de las nuevas tecnologías como una formación combinada, que consiste en un proceso docente semipresencial, esto significa que el formato incluirá tanto clases presenciales como actividades de e-learning. Se combinan dos tipos de formación que agilizan el trabajo entre docentes y alumnos. Un programa académico basado en tecnología ‘b-learning’ deberá incluir tanto actividades on line como presenciales. Es una forma más de intentar llegar a los estudiantes de la presente y tecnológica generación de la manera más apropiada.

Son cambios en la estrategia de la enseñanza actual que pretenden motivar a los estudiantes, adolescentes o de cursos de menor nivel, con herramientas que les gusten, que saben de sobra manejar, y que forman parte de su ocio diario. Una manera de aliarse con la tecnología para sacar el mayor partido posible de su utilidad dentro de las aulas.

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