La mujer y la memoria, conocer el pasado desde un punto de vista comprometido

La experiencia Mujer y memoria, dos aspectos fundamentales de nuestra historia más reciente es untrabajo colectivo del alumnado del IES “Clara Campoamor” de Getafe que se llevó el segundo premio de los Premios Nacionales de Innovación Educativa 2011.

Martes, 21 de mayo de 2013
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Este centro, durante el curso 2010-11, se fusionó con otro IES, “La Senda”, nombre bajo el que se presentó a este concurso.
El proyecto consta de tres partes: la primera se denomina De la libertad al silencio y se realiza durante el segundo y tercer trimestre del curso 2007-08; la segunda es Memoria y solidaridad, y se realiza durante el segundo y tercer trimestre del curso 2008-09, con algunas actividades que se extienden durante el curso siguiente. Por último, el epílogo o tercera parte se desarrolla durante el curso 2010-11. La experiencia en sí se realiza con estudiantes de 4º de ESO y 1º de Bachillerato, con alguna colaboración de otros grupos. La elección de estos cursos viene marcada por dos aspectos: son los más idóneos para estos trabajos de profundización, además de por el contenido curricular de los temas.

Cómo nació
En cuanto a la elección del tema de trabajo, surge como “necesidad interna” a partir de una experiencia previa: una investigación colectiva sobre la República y la Guerra Civil. Terminado este trabajo, se saca la conclusión de que faltaba información sobre el papel de la mujer en esos años. Los alumnos –sobre todo las alumnas– observaron esta mayor invisibilidad de lamujer, y ellas mismas pidieron que al año siguiente se trabajara solo sobre el tema mujeres. De este modo, al empezar el curso siguiente, 2007-08, cuando ya eran conscientes de esta necesidad surgida, se produjo otro hecho coyuntural:el estreno de la película Las trece rosas, para cuyo visionado colectivo se alquiló una sala de cine y se trasladó al alumnado de 4º de ESO y 1º de Bachillerato. El resultado fue el que se esperaba; la película impactó y a partir de ahí se comenzó a investigar en el aula sobre los hechos que habían llevado a sus protagonistas a ese desenlace, aprovechando también para reivindicar a la mujer que daba nombre al centro: Clara Campoamor.
Se empezó así un trabajo sobre la mujer, desde la mayor libertad conseguida durante la República,a la represión y el olvido que sufrió a consecuencia del franquismo, y por ello se denominóprecisamente así: De la libertad al silencio: la mujer en España 1931-1975. Para su realización se contó, además, con un fondo de entrevistas a mujeres de Getafe. Con esta temática se elaboró una exposición compuesta de fichas con información y multitud de documentación gráfica. Terminada la exposición, se comenzó a trabajar en el montaje de una gala de inauguración, en la que se realizaron diversas actividades, tales como un homenaje a las Trece Rosas, se proyectó el montaje audiovisual Rostros de mujer, una interpretación de danza clásica, etc.
La segunda parte del trabajo, denominada Memoria y solidaridad, surgió de un cineasta belga que estaba buscando un centro de Secundaria en el que rodar varias escenas de lo que pretendía ser el primer largometraje sobre memoria histórica. Se iniciaron conversaciones que culminaron en la participación de un grupo de 16 estudiantes de 4º de ESO y cuatro de 1º de Bachillerato en el rodaje de la película Los caminos de la memoria 3. En enero de 2009, momento en que se rodó en el instituto, el asunto de la memoria histórica estaba de plena actualidad, lo que reforzaba el interés por profundizar en lo que habían visto y les habían contado en clase, y daba un aspecto de utilidad y realidad a todo lo que se podía aprender en el aula.

La parte solidaria
Contando con esta alta motivación, se planteó la realización del apartado que se tituló Memoria y solidaridad, que permitía además continuar la línea del trabajo sobre la mujer, pero con una variación importante: si hasta ahora se habían aprovechado fuentes ya existentes y a partir de ellas se habían dado forma a las cuadros que componían las exposiciones, en esta ocasión, por la propia esencia del tema de la memoria histórica, se planteó trabajar sobre recuerdos de la Guerra Civil y el franquismo creando una fuente propia: una encuesta. En este sentido se trataba de un trabajo de investigación pura, donde se enseñaría a los estudiantes a definir sus propios métodos de obtención de información para que, posteriormente y a partir de ellos, pudieran establecer conclusiones. De esta manera se transformaba la memoria histórica en un asunto de potencialidad intelectual.
El nombre Memoria y solidaridad representaba lo que sería el objetivo central del trabajo: que la sociedad y el alumnado del centro en particular entendiesen que el incidir en aspectos de memoria histórica no era por afán de revanchismo ni por desenterrar viejos fantasmas. Era todo lo contrario. Era un ejercicio de solidaridad con una serie de personas que habían sufrido mucho por defender sus ideales, y que actualmente solo pedían un mínimo de reconocimiento, abriéndoles la posibilidad de poder trasladar los restos de sus padres a una tumba digna a la que poder llevarles flores de vez en cuando. Visto así, se pretendía que se entendiera la memoria como un ejercicio de solidaridad, tolerancia y Educación para la Paz, valores fundamentales. El resultado final fue la realización de exposiciones en lugares externos al instituto, tales como el auditorio del Conservatorio Municipal de Getafe. Este asunto siempre fue planteado como un elemento de motivación y de ruptura con las dinámicas tradicionales de trabajo en los centros de enseñanza.
En el curso 2010-11, fruto de la fusión del “Clara Campoamor” con otro centro, surgió la posibilidad de incorporar una nueva línea de trabajo: una plataforma como red social para desarrollar proyectos de forma colaborativa entre cinco institutos. Se consideró unir mujer y memoria, lo que dio lugar a la realización de otra presentación en PowerPoint.

La importante presencia de las TIC en esta aventura
Como se ve, la innovación iba unida a la creación y a las formas en que se presentaban estas creaciones: productos, trabajos constituían también un elemento básico. Por eso se decidió desde el primer momento el tratamiento informático de esos trabajos. Hoy en día, el soporte informático es tan esencial que un individuo que no sea capaz de manejar estos instrumentos es, en la práctica, una especie de “analfabeto funcional”. Por ello se integra el tratamiento informático de los contenidos desde 1º de ESO a 2º de Bachillerato. No se pide nada que no se enseñe previamente en las aulas de informática de que dispone el centro, pero se “exige” a cualquier persona que termina el Bachillerato un conocimiento informático a nivel de usuario que le resultará esencial a la hora de comenzar a desenvolverse en el mundo universitario. Ese empleo de las nuevas tecnologías está muy relacionado, además, con la calidad que se busca en el producto final. Ningún programa informático asegura calidad intelectual en un trabajo, pero permite una calidad de presentación formal muy alta. Y eso para el profesorado era importante, ya que se busca que el alumnado, al enseñar su trabajo, pudiera sentirse satisfecho y orgulloso de él.
También hay que resaltar que es necesaria una labor de Educación en el terreno de las TIC, no sólo sobre los rudimentos de su manejo, sino también sobre el buen uso de ellas. Los adolescentes requieren de una sistemática de funcionamiento.

José Luis Sánchez del Pozo y Rosa Mª Ureña
IES “La Senda” de Getafe (Madrid)

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