Juegos de manos como alimento de las inteligencias de los alumnos

En el aula de Inglés del Colegio “Betania-Patmos” trabajo con alumnos de Educación Infantil y primero de Primaria introduciendo juegos rítmicos de manos como juego social o didáctico de preguntas y respuestas, alternando movimientos repetitivos.

Martes, 24 de septiembre de 2013
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Con las palmas desarrollan su ritmo y motricidad. (Foto: Shutterstock)

Se convierte también en un juego de introducción a actividades que requieren de mucha concentración.
Despues de ver y escuchar a los niños del colegio repetir muchas veces una retahíla de de texto y movimientos y de observarlos en el patio y ver el juego rítmico de palmadas, además del nivel de concentración que suponía cantar y a la vez mover las manos de una forma coordinada y rítmica, introduciendo cambios en sus movimientos o repitiendo patrones, pensé que sería un excelente recurso para aplicar en el aula y conseguir un desarrollo lingüístico asociado a su diversión.
Así, he realizado una adaptación a los patrones de movimiento que ya conocen, modificando los textos, acoplando otros de distintas canciones, nursery rhymes –canciones infantiles–, chants –cánticos– y poemas en inglés. Hemos creado también otros patrones dejando que surgieran libremente movimientos rítmicos por parejas o grupos reducidos, que luego se compartían y repetían en el grupo de clase.
Son juegos, pero también ejercicios para el desarrollo de habilidades motrices, uniendo el lenguaje verbal con el corporal y, por supuesto, el musical.

En clase todos participan
El proyecto se puso en marcha con alumnos de Infantil de 5 años y de primero de Educación Primaria. En cada unidad desarrollada, después de haber presentado sus canciones y poemas, he introducido juegos de palmas que podían ejecutarse, o bien en parejas, o bien en grupo de cinco personas o grandes grupos.
Por ejemplo, desde el primer día de clase, después de iniciar la primera sesión con la canción de saludo todos sentados en el suelo, iniciamos una rueda de palmas: apoyamos las manos con la palma hacia arriba sobre nuestras piernas colocando la mano derecha en la del compañero a nuestra derecha, y nuestra mano izquierda debajo de la del compañero situado a la izquierda. Cuando iniciamos la canción Good morning!, movemos nuestra mano derecha sobre la de nuestro compañero, cuando recibimos la palmada sobre nuestra mano derecha. Así, empieza una rueda de palmas a la que cambiamos el ritmo de ejecución y de sentido conforme vamos adquiriendo mayor coordinación, hasta terminar la canción. Después, en esta primera sesión, cantamos Where are the boys and girls?, que previamente habremos introducido sin palmas. A continuación nos ponemos de pie e iniciamos una rueda con movimientos diferentes: cada niño da una palmada con sus dos manos y luego separa las manos y a la vez da una palmada con la mano derecha en la mano del de la derecha, y con la izquierda en la mano del compañero a la izquierda, hasta terminar la canción. Terminamos con los nombres de cada niño o niña –Where is…?–, esta vez en parejas cruzando las manos para hacer la palmada.
En la siguiente sesión iniciaremos una rutina que se realizará con canciones a lo largo del curso, relacionada con el calendario. Más adelante, en el segundo trimestre, le incorporaremos juegos de palmas a las canciones.
En este comienzo del curso, en parejas y de la forma que ellos quieran, están preparando la coreografía de manos. Cada día interviene una pareja que será la que marcará la pauta que debemos seguir y que copiarán los demás.
Por otro lado, para cada estación del año cantamos una canción y un poema distintos con apoyo gestual, al que terminamos incorporando un juego de palmadas.

Lo que conseguimos
Estos sencillos pero divertidos juegos de palmas contribuyen a promover las relaciones sociales y la colaboración, además de agudizar los sentidos, desarrollar la memoria visual y auditiva y la capacidad de observación.
Estas actividades están ligadas a un ritmo marcado, que requiere de una concordancia en la recitación y en los movimientos. Con ellas, convertimos lo sencillo en algo asombroso y extraordinario, consiguiendo, por ello, conectar con nuestros alumnos y con el niño que todos llevamos dentro con nosotros.

Desarrollando las habilidades motrices y la creatividad
Para desarrollar su creatividad y autonomía, en el tercer trimestre del curso, dejamos que los niños se junten en parejas para que se inventen un juego de palmas acompañado de un texto propio, en el que, de alguna manera, quede recogido el vocabulario y las estructuras utilizadas durante el curso.
Con las manos, los niños crean patrones rítmicos para trabajar el vocabulario que hemos introducido desde las unidades didácticas, pero también, de esta manera refuerzan su aprendizaje. Las manos unen las palabras y los movimientos, aislando los fonemas y acompañando las frases del gesto correspondiente.
Pero es que, además, ha resultado interesante el hecho de que también se hayan convertido en juegos asociados a periodos de descanso fuera del horario de clase.
Después de introducirlos en el aula, los juegos siempre vuelven al espacio de ocio y descanso de los niños, integrándose de una forma natural en sus actividades a la hora del recreo.
Los juegos de manos nos permiten desarrollar habilidades motrices y a su vez atender a las diferentes inteligencias de nuestros alumnos y a la diversidad en el aula.
Con actividades de este tipo alimentamos la inteligencia cinestésica, ya que son canciones con gestos y mímica; la inteligencia visual, porque son actividades que requieren observación; y la inteligencia oral, ya que también son actividades auditivas.
La importancia del desarrollo de las habilidades motrices básicas desde las edades más tempranas y las insuficiencias que presentan los niños en su progreso en la práctica educativa fue el principal motivo para llevar cabo los juegos de manos.

Ana Leeds
Colegio “Betania-Patmos” de Barcelona

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