“Si no valoramos la formación propia, tampoco vamos a valorar al profesor”

Melgarejo advierte de que “si los españoles no valoramos más la formación propia y lo que hacemos con nuestra vida, tampoco veremos el valor del profesor” y recuerda que Finlandia es el país con más adultos en formación permanente, mientras que en España la mitad de la población tiene un nivel educativo bajo.

Adrián ArcosMartes, 13 de mayo de 2014
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Xavier Melgarejo. (Foto: Jorge Zorrilla)

Finlandia ha conseguido en las últimas décadas establecer un sistema educativo de excelencia unida a una gran equidad y sin someter a los alumnos a niveles de presión y de estrés muy altos. Xavier Melgarejo, profesor de Secundaria y experto en el sistema educativo finlandés, ha escrito el libro Gracias, Finlandia, en el que aporta algunas claves que pueden servir a España para cambiar algunos aspectos del sistema y aproximarse más a los resultados del país nórdico.

¿Qué tiene de bueno Finlandia que no tiene España desde el punto de vista educativo?
Finlandia consigue resultados mejores que nosotros en dos aspectos: tiene menos fracaso escolar (entre un 6 y 8%) y obtiene muy buenos rendimientos en las pruebas PISA con un sistema que busca la inclusión, la equidad y la igualdad de oportunidades, a un precio no muy elevado y sin estrés para los estudiantes, porque es el país de la OCDE con menos horas curriculares. Es un sistema eficiente, ya que hay países asiáticos con muy buen rendimiento pero sometiendo a los alumnos a un gran estrés. En España tendemos a pensar que todo va mal, pero matizo que no es verdad, porque los resultados son muy parecidos a Noruega y Suecia, y no se puede comparar lo que se invierte en esos países con lo que invierte España. Lo que ocurre es que Finlandia lo hace mucho mejor.

¿Y cómo se consigue ese sistema?
Es debido a tres grandes estructuras que apuntan en la misma dirección para lograr una gran calidad educativa: el nivel sociocultural, la familia y la escuela. La familia finlandesa educa a sus hijos en la responsabilidad. Uno de los valores fundamentales es asumir tu propia vida, tú eres el responsable de tus actos y de tu estudio, y eso es fundamental para la familia finlandesa, porque el valor social más importante es el de la Educación. Tú no vales por lo que tengas, sino por lo que has hecho con tu vida y por tu comunidad. La familia finlandesa se siente la primera responsable de la Educación, mientras que en España se suele pensar que es la escuela. Además, se educa en un enorme respeto hacia el profesor, convirtiéndose en una de las profesiones más prestigiosas.

¿Tiene más autoridad el profesor?
No por poder, sino por el reconocimento moral de la comunidad de que el profesor es quien ayuda en el proceso educativo. Es una sociedad en la que todo el mundo asume sus responsabilidades. En casa todos hacen de todo, los hombres tienen que planchar y fregar, y si no lo hacen lo tienen mal, porque existe una igualdad a lo grande. En la escuela se les enseña incluso a planchar y a coser a todos, chicos y chicas, para que haya igualdad real en casa. La familia lee muchísimo, se tienen muchos libros en casa, se va mucho a las bibliotecas, se busca el papel… Es el país con más libros de acceso público del mundo.

Es decir, el nivel sociocultural influye mucho, algo que aquí en España no se alcanza.
Pero no solo España. Es que ni siquiera los suecos, que son más ricos, ni los noruegos, que leen más prensa, tienen este conjunto. Las bibliotecas no públicas tienen que ser accesibles y las públicas tienen que ser abiertas. Todo lo que paga el Estado tiene que ser accesible a toda la población. El papel de los medios de comunicación es importante educativamente, porque todos los programas se emiten por ley en lengua original, y así la gente aprende idiomas. En España todo esto se bloquea. En Finlandia, esos engranajes están pensados para que, en lugar de bloquearse unos con otros, se potencien y sean más dinámicos y fuertes.

¿Esos engranajes son difíciles de crear en otros países? ¿pueden extrapolarse?
Es difícil de extrapolar, pero hay que preguntarse qué política de fomento de la lectura hay aquí en España, si el libro casi es un material de lujo a nivel de impuestos, por ejemplo. Está claro que no se puede extrapolar, pero creo que hay elementos en España que habría que replantear.

¿Y cómo se consigue, por ejemplo, el reconocimiento al profesorado?
Ser maestro es un honor. Los niños son el tesoro del país, y tenemos el honor de que nos los dejen a nosotros. Si un maestro está 35 o 40 años de servicio, puede llegar a formar a 1.000 niños, por lo que es una gran responsabilidad. Tenemos que valorar más la Educación en sí, no solo al maestro, y la prueba es que en España tenemos la mitad de la población con un nivel educativo bajo. Si los españoles no valoramos más la formación propia y lo que hacemos con nuestra vida, tampoco vamos a ver el valor del profesorado. Finlandia es el país con más adultos en formación permanente. Pero esto no ha sido siempre así, ya que tuvieron una crisis económica terrible en los años 1991 y 1992 y después de eso hubo una política muy clara de formación de adultos. Los maestros son valorados porque se cree en la Educación, porque para ser maestro hay que tener unas notas muy altas, ya que mucha gente quiere serlo. Ellos tienen un sistema por el que, por ejemplo, si de aquí a seis años se necesitan 2.000 maestros, se forman a 2.100 y no a más. Por lo tanto, se escogen a los mejores y se invierte en ellos tanto como se puede. La gente sabe que cuando escoge esta profesión casi tiene asegurado un trabajo de por vida, proporcionalmente bien pagado, muy bien considerado y con una formación muy exigente, ya que te forman de la manera más preciosa que tiene el país y con los mejores medios. La perspectiva laboral es de estabilidad y de creatividad, porque el maestro diseña parte del currículum en Finlandia.

No es solo un tema de dinero.
El sueldo es como aquí, pero no es lo mismo en una sociedad que en otra, porque allí tú tienes todos los servicios pagados (sanidad, Educación, libros de texto..). No hay tantos gastos y eso hace que el nivel de vida sea bueno.

¿Qué le parece nuestro sistema de oposiciones?
Aquí formamos a 100 profesores y luego seleccionamos a 50. Allí dicen “vamos a necesitar 50 y nos vamos a gastar en esos el dinero de los 100”, por lo que esos 50 van a tener una gran formación, y eso es muy motivador. Allí es al revés, porque la oposición se hace antes, por lo cual se racionalizan los recursos del país y se prestigia la profesión. Aquí la gente se forma, le pone ilusión, dinero y ganas, y luego no aprueba o directamente no se convocan oposiciones, por lo cual se crea una decepción y una desesperación. España tiene que darse cuenta de que si no tiene una escuela con individuos competentes capaces de generar conocimiento, nos quedaremos en segunda división. Y para ello necesitamos que los maestros empujen el proceso, pero no solo ellos, sino que la sociedad entera tiene que empujar, y los políticos también proporcionando estabilidad jurídica.

Se dice que los niños son más felices en España, por la alta tasa de suicidios en Finlandia.
Puede ser, porque en Finlandia la gente posee muchas armas porque caza mucho, y esa gente es muy dura consigo misma, ya que esa responsabilidad llevada al extremo negativo, hace que se sientan muy mal y responsables de su fracaso. Pero creo que no son tan exigentes en este sentido como en países asiáticos, donde son mucho más “salvajes”. ¿Son más felices los niños? No lo sé. Lo que creo es que en España tenemos cosas fantásticas, muchas competencias sociales, morales y humanas, y no lo hacemos tan mal en muchas otras cosas, aunque tengamos que cambiar otras.

OTRAS IDEAS

– Las clases finlandesas
“En las clases de Finlandia no suele haber tanta evaluación como aquí, sino que hay más autoevaluación, cada uno es responsable de su propio desa-rrollo. Las clases en Primaria duran 45 minutos, no 60, y tienen 15 minutos de descanso, porque creen que así hay menos presión y se rinde mejor. Siempre hay un aspecto motivador asociado a algo artístico, como la música. Eso no siempre se hace en España. La gente pregunta muchísimo en clase, y no está mal visto, se ayudan entre ellos, se escuchan, se apoyan y se trabajan mucho las competencias”.

– Responsabilidad
“En Finlandia no hay inspectores educativos y el sistema funciona, porque hay un sentido enorme de la responsabilidad. No tienen muchos más medios tecnológicos que nosotros, ni tantas pizarras digitales, ni portátiles, ni tablets, pero es que no tiene nada que ver con eso. El alumnado en clase está por lo que hace, porque tiene mentalidad responsable. En España, el profesorado pierde tiempo para que los alumnos estén callados. En Finlandia, el director es una persona con mucho poder, es escogido por el municipio y se encarga de contratar al profesorado”.

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