El nivel sociocultural, factor de éxito también para el alumno inmigrante

No es la inmigración sino el nivel socioeconómico lo que condiciona, negativamente, los resultados académicos. Así lo señala Immigrant Students at School. Easing the Journey towards Integration publicado recientemente por la OCDE.
Pablo RoviraMartes, 26 de enero de 2016
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Este informe desmitifica que “por encima de determinado umbral, un gran porcentaje de estudiantes inmigrantes afecta negativamente al rendimiento de un sistema educativo”. Sin embargo, “los datos de PISA muestran que, entre los países de la OCDE, no existe una correlación significativa entre el procentaje de estudiantes inmigrantes y el desempeño de los alumnos”. En cambio, “lo que está más fuertemente asociado con el rendimiento de los estudiantes de origen inmigrante es su nivel socioeconómico”, concluye OCDE, y “eso se observa con mayor claridad” a nivel de los países. Otra cosa es que “las escuelas con mayores concentraciones de inmigrantes a menudo se encuentran en los barrios pobres”. En los EEUU, por ejemplo, el 21% del conjunto de los estudiantes tienen antecedentes de inmigración, pero este porcentaje se eleva al 40% de los estudiantes en las escuelas desfavorecidas.

La OCDE explica que “cuando se trasladan a un nuevo país, muchos inmigrantes tienden a establecerse en barrios con otros inmigrantes, a menudo de un mismo país de origen y del mismo nivel socioeconómico. Ellos pueden decidir hacer esto como una manera de construir una red de personas que comparten su cultura o su experiencia como migrantes y que también puede ser capaz de ayudar a los inmigrantes recién llegados a hacer su camino a través de los procedimientos administrativos y quizás incluso encontrar trabajo”. Pero también puede deberse a una “privación socioeconómica” que limita las opciones de los vecindarios en los que se pueden asentar. “Del mismo modo, los alumnos inmigrantes tienden a concentrarse en las mismas escuelas”.
“La concentración de alumnos inmigrantes en las escuelas no tiene por qué tener efectos adversos sobre el rendimiento de los alumnos o en los esfuerzos de integración. PISA revela que no es la concentración de alumnos inmigrantes en una escuela, sino, más bien, la concentración de las desventajas socioeconómicas lo que obstaculiza el logro del estudiante”.

Distribución del alumnado
Por eso, lo que la OCDE plantea para poder reducir esta concentración en escuelas determinadas es, por un lado, proporcionar información a las familias inmigrantes sobre sus opciones de escolarización y, al mismo tiempo, limitar las posibilidades de que los centros con mayor nivel socioeconómico puedan seleccionar a su alumnado. La OCDE incluso plantea la posibilidad de establecer “incentivos financieros” para que los centros más demandados escolaricen a alumnos inmigrantes. Asimismo, recomienda que los centros que atienden a alumnado más desfavorecido puedan incrementar su oferta educativa y su currículo para que sean centros más atractivos para un alumnado socioeconómicamente más transversal.

Por supuesto, “no es solo la situación socioeconómica lo que contribuye a las diferencias en el rendimiento de los alumnos inmigrantes de un mismo país de origen que se instalan en diferentes países de destino; otros factores también juegan un papel, incluyendo la propia motivación de los alumnos o el nivel de apoyo que reciben de sus padres”, apunta la OCDE. Sin embargo, y es otra de las claves del informe, “estos resultados sugieren que los sistemas escolares juegan un papel importante en la integración de los alumnos inmigrantes – y que algunos países de destino son mejores que otros para nutrir los talentos y habilidades de los estudiantes con diferentes orígenes intelectuales y culturales–”. Según la OCDE, “el rendimiento de los alumnos inmigrantes está fuertemente relacionado con las características de los sistemas escolares en el país de acogida” y esto se observa al comparar los rendimientos en los diferentes países de alumnos procedentes del mismo país de origen y de nivel socioeconómico similar. Así, por ejemplo, los alumnos nacidos en países de habla árabe logran en Holanda 100 puntos más en matemáticas que los que se establecieron en Qatar, tras descontar el nivel socioeconómico”.

Refuerzo en el idioma
Justamente, la adquisición del idioma de instrucción es clave para los alumnos inmigrantes. No es extraño que sea en lectura, más que en matemáticas, donde mayores diferencias obtiene el alumnado inmigrante en comparación con el no inmigrante. En este sentido, señala la OCDE, “la integración de los niños inmigrantes en las clases ordinarias desde el inicio de su escolarización se asocia con mejores resultados que inscribirse primero en las clases de idiomas de preparación y retrasar la entrada en cursos regulares. Si bien la enseñanza de idiomas es esencial, se debe ofrecer además del, no en lugar del, curso ordinario”, recomienda la OCDE.

Ahora bien, el informe destaca que la mejor manera para integrar al alumnado inmigrante es la escolarización temprana. Sin embargo, ocurre lo contrario en la mayoría de los países de la OCDE: la escolarización en programas de previos a Primaria de alumnado de procedencia inmigrante es menor que la del alumnado nacional.

En este sentido, la OCDE señala que “los cambios en el tiempo en el rendimiento de los estudiantes inmigrantes también sugieren que la Educación se complementa con políticas sociales que fomenten la integración” social de estas personas. De hecho, la OCDE detecta que, de manera general, los alumnos inmigrantes obtienen peores resultados que los nacionales de cada país, pero que los alumnos inmigrantes de segunda generación, es decir, de padres inmigrantes pero ya nacidos en el país de destino, obtienen resultados intermedios entre unos y otros. Por eso, señala este informe internacional, “los sistemas educativos deben anticipar los desafíos inherentes a la diversidad”.

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