Algunas claves para resolver conflictos

José Mª de Moya
Director de Magisterio
4 de mayo de 2016
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Ha caído en mis manos un delicioso artículo de Katie Lepi para Edudemic en el que brinda algunos consejos para resolver conflictos en el aula. Como suben las temperaturas, bajan las fuerzas y se acerca el estresante final de curso, me ha parecido que a más un profesor le pueden venir bien. Que estas recomendaciones sean meros truquitos de trilero o herramientas para ayudar a nuestros alumnos de nosotros depende: de la actitud, del cariño y de la rectitud con que las ejecutemos.

1. Dilo con una sonrisa. Este es un buen ejemplo de lo anterior. Si la sonrisa no es sincera y no refleja tu disposición interior, mejor no sonrías.

2. Mira a tus alumnos con buenos ojos. Nada hay comparable ni que resista a la fuerza de la comprensión y la confianza. Ni la coacción, ni la amenaza… ni siquiera la razón.

3. Mensajes “yo”. Dile con franqueza cómo te sientes ante tal comportamiento. Ábrete tú primero. Háblale sin teorías, sin sermones, sin imposturas: cuerpo a cuerpo.

4. Escucha activa. Que note que le estás escuchando porque realmente le estás escuchando y no porque pones cara de estar escuchándole. Porque te preocupa. Y cuando hables tú, pídele su opinión… porque te importa.

5. Adelántate. Este es uno de mis preferidos con un matiz. Desde luego hay que adelantarse a que empiece el lío y apagar los primeros chispazos. Pero mejor es adelantarse a que el incendio tome cuerpo en nuestro interior estando prevenidos. Hay que entrar en el aula pensando: “¿Cuál será el conflicto de hoy?”. El conflicto es fácil de evitar si no te coge por sorpresa.

6. Cuenta hasta 10, sal de clase o busca el lugar adecuado. En definitiva, crea un ambiente apropiado, de cierta confidencialidad y sosiego. Sin esos elementos extraños que nos hacen ser lo que no somos.

7. Encuentra tu propio estilo. Da igual cómo seas: tímido o extrovertido, simpático o menos. Lo importante es que no intentes ser lo que no eres. Nada hay más patético que un tímido en plan chulo. Lo que siempre impone respeto es la honestidad.

8. Coherencia. Son niños pero no tontos. Detectan la impostura y son alérgicos a la incoherencia de los adultos.

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