Cambio de ciclo y abandono escolar

José Mª de Moya
Director de Magisterio
22 de noviembre de 2018
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Qué pena que no podamos estrenar este nuevo diseño del periódico y de la web de MAGISTERIO con una buena noticia pero, como dice el tópico, la actualidad manda. El caso es que, según una investigación a la que hemos tenido acceso, se confirma el fin de ciclo del descenso del abandono educativo. Tocó fondo en 2017 con ese fantástico 18,1%, casi rozando con los dedos el objetivo que marcó la UE del 15%. Parecía posible que España entrara en el club de los países normales, pero ahí nos hemos quedado, a las puertas. Porque después, décima a décima, hasta el 19,1% de este último trimestre, estamos perdiendo el terreno conquistado. No es de extrañar que el Ministerio haya dejado de publicar estos datos trimestrales y los periodistas nos hayamos tenido que buscar la vida.

Es sabido que buena parte de la explicación de la evolución del abandono es estructural. En épocas de bonanza y de empleo fácil, el abandono sube porque la formación cotiza a la baja ante el espejismo de un puesto de trabajo poco cualificado y bien remunerado. Esos miles de jóvenes que dejaban las aulas seducidos por un dinero fácil que les iba a permitir independizarse o, mejor aún, no independizarse… Pero cuando llega la crisis, la formación aparece como valor refugio, vuelve a cotizar al alza y el abandono baja… Esta sería la explicación, la única explicación, para este nuevo fin de ciclo y el cambio de tendencia que estamos advirtiendo desde el año pasado. Esto es lo que nos dirán desde el Gobierno que, siendo verdad, no es toda la verdad.

Según los investigadores de políticas educativas Lucas Cortázar y Octavio Medina, también es causa del incremento del abandono “la inercia o inacción de las políticas educativas en nuestro país. No hablamos de leyes, estas se cambian a menudo. Hablamos de una estrategia coherente y global en torno a la reducción del abandono temprano”. Estrategia que el Gobierno puso en marcha con la LOE forzado por un abandono que por entonces superaba el 30% (en algunas comunidades el 40%) introduciendo itinerarios en 4º de la ESO o creando los PCPI. Estrategia en la que se profundizó con la Lomce, añadiendo más diversificación en Secundaria, creando la FP Básica e impulsando la llamada “pedagogía del esfuerzo”. Y estrategia que el actual Gobierno ha dado por clausurada en su propuesta de modificación de la Lomce, con la vuelta a las políticas igualitaristas fallidas de los años 80 y 90 y que recuerdan a la llamada pedagogía del “facilísimo”. Han elegido el peor momento. La semana que viene desgranaremos el trasfondo pedagógico de los cambios que proponen.

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