El abandono escolar es diez veces mayor si la madre tiene solo estudios primarios

La tasa de abandono educativo temprano disminuye a medida que aumenta el nivel educativo alcanzado por las madres (41,5% en el caso de Primaria o inferior frente al 3,9% para Educación Superior).
Diego FranceschMartes, 5 de marzo de 2019
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El año pasado el abandono temprano en España se situó en el 17,9%, solo 0,33 puntos menos respecto al año anterior (18,3% en 2017), aunque todavía continúa marcando valores mínimos en la serie histórica. Comparando con el año 2008 (31,7%) se ha producido una bajada de 13,8 puntos, aproximándose al 15% establecido como objetivo nacional en el marco de la Estrategia Europa 2020.

Los 0,33 puntos de mejora del año 2018 están asociados al incremento de la población que ha alcanzado el nivel de Educación Secundaria de segunda etapa, que aumenta en 1,2 puntos.

Teniendo en cuenta el nivel educativo de los padres, existen también diferencias significativas en la tasa de abandono. El gráfico de esta página representa la distribución de jóvenes en situación de abandono en función del nivel educativo alcanzado por las madres, donde se observa que, dentro de los casos en los que está información está disponible (73,6%), en tres de cada cuatro el nivel educativo de la madre también es inferior a la segunda etapa de Secundaria (55,7% frente a 18%). En coherencia, se observa que la tasa de abandono educativo temprano (que se muestra en el eje derecho) disminuye a medida que aumenta el nivel educativo alcanzado por las madres (41,5% en el caso de Primaria o inferior frente al 3,9% para Educación Superior).

Por otro lado, la amplitud de las líneas pone de manifiesto que las diferencias entre las tasas de abandono educativo temprano de hombres y mujeres son más importantes cuanto menor es el nivel educativo alcanzado por las madres.

¿El nivel educativo se hereda?
Este hecho nos lleva a preguntarnos hasta qué punto el nivel educativo o el fracaso se heredan. Evidentemente, como han demostrado algunos informes de la OCDE, el nivel educativo de los progenitores influye en los hijos, hasta el punto de que el Panorama de la Educación 2018 asegura que el 55% de los adultos españoles cuyos padres no tenían una titulación de Bachillerato o Formación Profesional tampoco alcanzaron ese nivel educativo.

El abandono es masculino
Pero las cifras de abandono escolar y la Encuesta de Población Activa (EPA) esconden otras muchas variables sobre el tema. Por ejemplo, en 2018 se mantiene una diferencia significativa entre el abandono escolar de los hombres (21,7%) y el de las mujeres (14%), aumentando con respecto al año anterior, debido a un casi estancamiento en los hombres (disminuye 0,1 puntos) frente a una disminución de 0,5 puntos en el caso de las mujeres. Aunque, si se considera la evolución desde 2008, el descenso del abandono en los hombres es bastante mayor (16,3 puntos) que en las mujeres (11,1 puntos).

Otro dato que se desprende de la EPA es el de la nacionalidad de los alumnos que abandonan. La tasa de abandono de la población no española asciende al 35,1%, superando en más del doble a la tasa de la población española, 15,3%.

Las tasas de abandono educativo temprano de hombres y mujeres son más importantes cuanto menor es el nivel educativo alcanzado por las madres

De acuerdo a la actividad laboral, el colectivo de abandono está formado por 9,5 puntos de personas paradas o inactivas y 8,4 puntos de personas ocupadas, produciéndose una disminución respecto al año anterior en 0,5 puntos para los parados o inactivos y un incremento de 0,2 para los ocupados.

La distribución de acuerdo a la actividad por sexo presenta cierta variación. Los hombres, con un porcentaje mayor de abandono, 21,7%, tiene valores próximos en su distribución (10,8 puntos de parados o inactivos y 11 de ocupados), mientras que en las mujeres, con un abandono claramente menor, 14%, el valor correspondiente a paradas o inactivas (8,2 puntos) es significativamente mayor que el de las ocupadas (5,8 puntos).

Diferencias por CCAA
Donde también se registran clamorosas diferencias de tasa es en las distintas comunidades, lo que revela un preocupante factor de inequidad de nuestro sistema educativo. En este sentido, destacan dos comunidades que están por debajo de la media europea de 2017 (10,6%) y también por debajo del objetivo europeo 2020 (10%): País Vasco, 6,9%, y Cantabria, 9,8%. Otras cinco comunidades se sitúan por debajo del 15% (objetivo para España), junto con otras tres entre esta cifra y la de la media de España (17,9%).

Donde también se registran clamorosas diferencias de tasa es en las distintas comunidades, lo que revela un preocupante factor de inequidad de nuestro sistema educativo

Otras siete comunidades y la ciudad autónoma de Ceuta quedarían entre el 17,9% y el 25,0% y superaría esta cifra la ciudad autónoma de Melilla (29,5%).

La EPA también nos informa acerca de los llamados ninis. En el año 2018 el 15,3% de los jóvenes de 15 a 29 años no estudia ni trabaja, cifra inferior en 1,1 puntos a la del año anterior y en 7,1 puntos a la del año 2013 (22,5%), valor máximo de la serie histórica. El porcentaje es próximo para hombres y mujeres, aunque inferior en los hombres, 14,7%, que en las mujeres, 16%.

El descenso de este indicador en los últimos años ha sido mayor para los hombres (8,1 puntos) que para las mujeres (6,1 puntos), habiendo pasado los hombres de presentar un mayor porcentaje a situarse por debajo de las mujeres, a pesar del mayor nivel formativo de estas.

Atendiendo al nivel de formación alcanzado, el porcentaje desciende al 11,7% para los jóvenes que poseen Secundaria de segunda etapa o Educación Superior, cifra que se duplica en el caso de los jóvenes con menor nivel de formación, primera etapa de Secundaria (escolaridad obligatoria) o inferior (23,5%), si bien continúa descendiendo de manera más acusada (1,3 puntos frente a 0,8 puntos).

Con respecto al indicador de nivel de formación de la población, en 2018 el 46,4% de las personas de 25 a 29 años ha conseguido el nivel de Educación Superior (2 puntos más que el año anterior), porcentaje que viene incrementándose desde el año 2009 en el que era el 38%).

El porcentaje en el caso de las mujeres en el año 2018 alcanza el 51,9%, superando en 10,9 puntos al de los hombres (40,9%).

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