Los gritos provocan efectos destructivos en el desarrollo cerebral del menor

La Asociación Teatro de Conciencia lanza la campaña “Gritar Daña” para alertar de lo dañinos que son los gritos y ofrece cinco pasos para llegar a la calma e ir eliminándolos.
Beatriz Gámez JareñoMartes, 26 de marzo de 2019
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La Asociación Teatro de Conciencia. BEATRIZ GÁMEZ JAREÑO

Los investigadores de la Universidad de Nueva York explican que el grito tiene una propiedad sonora única que produce un énfasis similar, puesto que impacta y activa el centro neuronal del miedo, que está en la amígdala. Por otro lado, el estudio conjunto de la Universidad de Pittsburgh y la Universidad de Michigan comprobó que los efectos de esta violencia verbal provocan problemas de conducta como discusiones y peleas con compañeros, dificultades en el rendimiento escolar, mentiras a los padres, síntomas de tristeza repentina y depresión. Por su parte, los investigadores de Harvard advirtieron que los gritos, el maltrato verbal y la humillación o la combinación de los tres elementos alteran de forma permanente la estructura cerebral infantil.

Por estos motivos, la Asociación Teatro de Conciencia lanza la campaña “Gritar Daña” con el hastag #YaNoTeGritoMas para alertar de los efectos destructivos de los gritos en el desarrollo cerebral del menor. La Asociación Teatro de Conciencia con su programa de convivencia escolar En Sus Zapatos: un espacio de empatía activa, en el que colabora la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, es testigo de cómo es posible este cambio de chip comunicativo de adultos a menores,trabajando la gestión emocional, la empatía activa y la resolución positiva del conflicto.

Pasos para evitar el grito

La directora de la asociación y creadora del programa, Pax Dettoni, ofrece cinco pasos para evitar el grito desde la calma. “Gritar a nuestros hijos no solo les daña a ellos, sino que también nos daña a nosotros y a nuestra familia. Gritar es una forma de violencia que evita la consolidación de vínculos afectivos sanos y satisfactorios”, detalló Dettoni. En este sentido y tal como las investigaciones científicas advierten “la calma es el único antídoto para evitar un grito”, concluyó Dettoni.

Así pues, primero hay que comprender que gritar realmente daña a tu hijo. Segundo, la persona tiene que estar alerta en su interior; es decir, “cuando veas que la rabia empieza a apoderarse de ti recurre inmediatamente a la calma”. El tercer paso es conseguir la calma parando, respirando profundamente y diciéndote a ti mismo que tienes derecho a estar enfadado y que eres capaz de mostrar tu enfado o de lograr lo que pretendes de tu hijo sin usar el grito. “Si ves que no vas a conseguir la calma, retírate y delega en otra persona la resolución de la situación informando de que volverás cuando estés más tranquilo”, ese es el cuarto paso explicó la creadora del programa. Por último, aunque leas estos consejos y los pongas en práctica, es posible que un día grites a tu hijo. “De ser así perdónate, dile que lo sientes y que le has gritado porque estabas muy enfadado, pero que intentarás no volver a hacerlo”, aseveró Dettoni.

Experiencia docente

El profesor de Primaria del centro educativo público “Aula III” de Fuenlabrada, Roberto Pérez, a través del curso de En sus zapatos ha aprendido a no utilizar el grito. Así pues, en su lugar, utiliza diferentes técnicas para conseguir mejorar el clima en el aula, que haya más confianza y que los contenidos que se trabajen se aprendan con más facilidad. “Lo principal es estar tranquilo y calmado porque desde una situación de enfado es complicado gestionar una clase”.

En definitiva, los gritos nos dañan a todos. Por eso, la mejor forma de respetar es a través del diálogo y la calma.

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