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Nora Rodríguez: “Hay que enseñar a los alumnos a ser buenos seres humanos”

La educadora y escritora aboga por una felicidad responsable basada en la ayuda mutua y que se desarrolle desde edades tempranas en los centros de Educación.
Ulises Tuero RodríguezMartes, 19 de marzo de 2019
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Nora Rodíguez ha escrito más de una decena de libros sobre Educación y neurobiología.

Es referente internacional en investigación educativa y neurobiología. Pionera en España en el estudio de la violencia escolar, ha escrito más de una decena de libros sobre Educación y ha sido conferenciante de las famosas charlas TEDx. Su experiencia como docente de alumnos conflictivos, en ambientes de marginalidad, le ha llevado a creer firmemente en el potencial de las personas para hacer el bien trabajando juntas. Nora Rodríguez, directora del Happy Schools Institute, publica Educar para la paz, una nueva obra en la que habla de la necesidad de despertar el cerebro social de los niños en edades tempranas.

¿Por qué educar para la paz?
—Porque es el resultado de educar para la felicidad responsable, de educar en sintonía con las aptitudes que traemos desde el punto de vista biológico y evolutivo y que son propias del cerebro y del sistema nervioso. Todas las aptitudes que tienen que ver con conectar positivamente con los demás, con aprender, crecer e interactuar juntos.

Nora Rodríguez es fundadora y directora del Happy Schools Institute, Directora de NR Consulting, escritora y conferenciante especializada en temas relacionados con infancia, adolescencia, parentalidad positiva y escuelas.

¿Qué es eso de la felicidad responsable?
—Desarrollar la felicidad responsable es ser feliz teniendo en cuenta a los demás. Hasta ahora pensábamos que el individualismo y la competitividad venían un poco de esta idea darwiniana de que para tener nuestro lugar y alcanzar nuestros objetivos nos tenemos que dar codazos unos a otros, pero sabemos que las especies hemos llegado hasta aquí porque hemos sido altruistas, compasivos, generosos o amables.

¿Hay que pasar de una enseñanza centrada en el individuo a otra basada en el grupo?
—Ahora está muy de moda el trabajo colaborativo en los colegios y es perfecto y está muy bien, pero hay que dar unos diez pasos antes de llegar a eso. Primero habrá que despertar en los niños sistemas de ayuda mutua, habrá que despertar el cerebro social, habrá que utilizar estrategias para que se enseñen y se eduquen unos a otros y, mucho después, llega el trabajo colaborativo.

¿Qué papel juegan las emociones en este tipo de Educación?
—Las emociones juegan un papel fundamental porque nuestro aprendizaje es emocional, pero ¿qué tipo de emociones? Las emociones relacionadas con actividades iniciales que tienen un profundo contenido social siempre van a ser mucho más potentes que las despertadas al ver una película emotiva, por ejemplo. Cuando hablo de sistemas de ayuda mutua, de mirarse a los ojos y explicarse algo bonito a primera hora de la mañana, en verdad estoy despertando emociones positivas para que haya mejores aprendizajes; y esas emociones positivas tienen que ser de índole social.

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Desarrollar la felicidad responsable es ser feliz teniendo en cuenta a los demás

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¿Cómo incluir este tipo de Educación en las escuelas de hoy?
—Desde el Happy Schools Institute trabajamos 600 estrategias por etapas evolutivas. No cambiamos los programas existentes, simplemente trabajamos en un currículum transversal. Con esta transversalidad trabajamos con todos estos temas que tienen que ver con la neurobiología, con la neuroeducación o con enseñar a los niños la importancia de tener buenas relaciones en el aula. En el fondo, es un programa antibullying. Es fundamental que podamos trabajar esto desde edades tempranas como preventivo, es decir, mucho antes de que el bullying aparezca.

¿Cómo tendría que ser la escuela del futuro?
—Una escuela que no se parezca en nada, o en muy poco, a la actual. Donde los niños no pasen tantas horas encerrados, estén más tiempo al aire libre y donde las asignaturas no estén tan separadas unas de otras. Hay que tener en cuenta la creatividad, la inteligencia intuitiva y los talentos y enseñarles esas cosas que no van a aprender en ningún lado.

Enseñar a aprender.
—Sí, aprender a aprender, pero también despertar la curiosidad. Poner el acento en la pasión mucho más que en memorizar para dar la talla en el Informe PISA, que lo único que genera son mecanismos de exclusión. [Los alumnos] tienen que tener todas las habilidades necesarias, pero para eso hay que enseñarles a conectar, desarrollar que sean buenos seres humanos.

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Hay que tener en cuenta la creatividad y los talentos y enseñar esas cosas que no se aprenden en ningún lado

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¿Hay lugar para esta Educación humana en el mundo digital?
—En el mundo virtual trabajamos de otra manera, porque aquí hay un gran contagio emocional. Nosotros estamos creando un proyecto de jóvenes voluntarios para despertar el cerebro social en la red. Hay que volver un poco a los principios, donde lo importante es estar frente a frente, y desmontar todas estas cosas que la era digital ha creado en lo que tiene que ver con las relaciones.

¿La frialdad de las relaciones virtuales fomenta los abusos?
—Cada vez hay más jóvenes pendientes de la opinión de los demás, de no ser avergonzados y de avergonzar a los demás, antes que de estar conectados consigo mismo o de conectar positivamente con otros. Cuando tú le regalas un smartphone a un niño o a un adolescente, de alguna manera le estás dando un meta mensaje de: “Esto es para comunicarse, pero si alguna vez te haces alguna foto y la expones tendrás que estás preparado para que alguien hable mal de ti y esto hace que tú también tengas tus derechos a hacerlo con otro”.

¿Cómo influye el entorno en el desarrollo de los niños?
—Antes de explicarles a los niños algo complicado de matemáticas, un buen baño de naturaleza les va hacer sentir mucho más conectados y mucho mejor. Cuando han estado en contacto con la naturaleza, vuelven con la actitud de cuidarse más unos a otros. La naturaleza aporta una sensación de que todo lo diferente puede vivir en armonía, qué mayor diversidad que la naturaleza.

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Comentarios
  1. Eunice
    28 de noviembre de 2019 16:26

    Es importante desarrollar en nuestros alumnos la BONDAD, creo que esto cambiará nuestra sociudad, nos hará más humanos.

  2. MIRTA VERITÁ
    29 de noviembre de 2019 23:49

    Muy buen análisis!!!!