Alumnos de la UAH viven las dificultades de las personas ancianas con un simulador

El fin es sensibilizar a los estudiantes del Grado de Farmacia sobre los retos en el abordaje de un paciente anciano.
Beatriz Gámez JareñoMartes, 12 de noviembre de 2019
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En España hay casi nueve millones de personas de más de 65 años. ESSITY

En España hay casi nueve millones de personas que tienen más de 65 años, según los datos estadísticos del Padrón Continuo del Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que supone un 19,1% sobre el total de la población. Además, casi el 20% presenta alguna dificultad para realizar funciones básicas como alimentarse, asearse, vestirse, sentarse o levantarse, y el 50% de los mayores de 75 años tiene problemas para salir del domicilio, según los datos proporcionados por la compañía de salud e higiene Essity. Así pues, todas las personas somos conscientes del deterioro físico y psíquico que acompaña a la vejez, pero ¿somos capaces de empatizar con nuestros mayores?

Los estudiantes de 5º del Grado de Farmacia de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) lo han intentado mediante una actividad que forma parte de la asignatura optativa Fisiología del Envejecimiento y Fisiopatología de las Enfermedades Crónicas Asociadas. Atención Farmacéutica, cuyo fin es que el futuro profesional conozca cómo puede prestar atención farmacéutica especializada a pacientes con características particulares, como son los pacientes geriátricos.

Un traje simulador

La división Health & Medical Solutions de la compañía Essity ha colaborado y contribuido en esta actividad con varios trajes simuladores de edad avanzada. De esta forma, en grupos reducidos, de diez estudiantes como máximo, los futuros farmacéuticos han podido experimentar algunas de las dificultades que viven la mayoría de las personas ancianas en su día a día. Como por ejemplo, la disminución combinada de la capacidad motora y visual, la cual les dificulta la realización de actividades tan cotidianas como bajar unas escaleras o recoger algún objeto del suelo.

Asimismo, estos estudiantes se han ido enfrentando a otro tipo de situaciones marcadas por las restricciones sensoriales, como por ejemplo, las impuestas por la sordera de alta frecuencia o la limitación del sentido del tacto.

Finalmente, el objetivo principal de esta practica universitaria ha sido sensibilizar tanto a los estudiantes como a los profesores sobre los retos que supone el abordaje de un paciente anciano.

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