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“QuedARTE en casa”: Historias de confinamiento con mucho arte

Más que un proyecto es un grito de ayuda en tiempos de confinamiento. Con la Historia del Arte como protagonista dos profesores catalanes, Manel Trenchs profesor de la "Escola Pía" de Catalunya y Maria Garganté profesora de la Universitat Autònoma de Barcelona, han conseguido que miles de alumnos y amigos den vida a obras de arte de diferentes épocas.
Jueves, 30 de abril de 2020
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Colección de imágenes
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La propuesta empezó con 500 y ha ido creciendo hasta superar las 1.200 imágenes.

Perspectiva de género
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La perspectiva de género ha sido igualmente reivindicada en nuestra voluntad de presentar en la colección.

Perspectiva masculina más reducida
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La presencia masculina es más reducida ya a menudo constreñida a un rol determinado.

Figurativo
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La decisión de que el arte representado fuera fundamentalmente figurativo también se basaba en la voluntad en empatizar.

Aspecto lúdico y participativo
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El proyecto se completó con un apartado más lúdico y participativo, que proponía la posibilidad de recrear en casa una obra de arte.

Recreaciones
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Hasta el momento llevamos casi 250 recreaciones, enviadas desde distintas partes del Estado español y desde países extranjeros (Portugal, Francia… ).

En soledad
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La actividad ha permitido la participación de toda la familia, la diversión de los más pequeños, e incluso la distracción de personas que viven el confinamiento en soledad.

Apartados temáticos
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Los apartados temáticos son veinte, cada uno de los cuales encabezado por un texto breve.

Sinergias
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Otro aspecto que nos enorgullece son las sinergias generadas a partir de dicho proyecto.

El proyecto de “QuedAR’T a casa” (“QuedARTE en casa”) nace en el primer fin de semana del confinamiento, cuando dos profesores de Historia del Arte, cada uno desde su propia casa, empezamos a intercambiar por Whatssapp sus inquietudes acerca de lo sucedido, así como su desasosiego por tener que abandonar las aulas y por la incertidumbre ante el futuro inmediato. Es de estas inquietudes y del visionado de algunas imágenes evocadoras, como las publicadas en el blog didatticarte.it o la evocación del Decamerón de Bocaccio, que surge la idea de recopilar imágenes que mostraran como la Historia del Arte (a través de sus artistas) ha representado el hecho de “estar en casa” y poder visualizarlas a través de la confección de un site de Google.

“Para presentar esta colección de imágenes –que empezó con 500 y ha ido creciendo hasta superar las 1.200– pensamos en organizarlas por temáticas, que permitieran al espectador navegar entre distintas maneras o cosas susceptibles de hacer en la intimidad (o no) del hogar”, explican estos docentes.

Los apartados temáticos son 20, cada uno de los cuales encabezado por un texto breve que pretende reflexionar un poco sobre cada uno de los temas desplegados. Desde la representación (y auto-representación) del propio artista en el interior de su estudio, hasta el hecho de mirar por la ventana, siendo esta el nexo entre el mundo exterior y el espacio interior y pasando por el relajo en los jardines, la hora del té, actividades compartidas en espacios comunes, la música y la ciencia presentes en el hogar, la cocina desde su preparación a su disfrute en la mesa, estar en casa con niños, con animales de compañía, la casa como espacio de lectura y de ensoñación –lugar para la pereza y el “no hacer nada”–, la intimidad de la “toilette” o el diálogo con el espejo, placeres solitarios o en compañía –del erotismo al desencanto–, las tareas domésticas en múltiples variantes, espacio de espiritualidad y oración pero también la casa como espacio hostil, que puede convertirse en territorio de violencia (sexual, parental), de miseria, desesperación, muerte y duelo.

Los apartados temáticos son 20, cada uno de los cuales encabezado por un texto breve que pretende reflexionar un poco sobre cada uno de los temas desplegados

“Todas son situaciones que desgraciadamente pueden vivirse durante esta epidemia, sea por el confinamiento forzoso cuando se parte ya de una situación pre-existente de maltrato, sea por el drama de perder a un ser querido. Es por eso que en el apartado dedicado a la casa como lugar de cuidados, la presencia de la enfermedad nos recuerda también lo que muchas personas están viviendo estos días”, explica Trenchs.

“En este sentido, la decisión de que el arte representado fuera fundamentalmente figurativo también se basaba en la voluntad en empatizar de forma más inmediata con el receptor, para que así pudiera ‘encontrarse’ o ‘reconocerse’ en alguna de las situaciones o actividades representadas”, añade Garganté.

Una conclusión temprana y claramente perceptible es la presencia mayoritaria de personajes femeninos que pueblan estos interiores domésticos. En muchas obras se percibe la soledad de la figura femenina, esté absorta en la lectura o en una tarea doméstica o mirando por la ventana de manera melancólica. Es la soledad devastadora de los personajes de Hopper, perceptible incluso cuando los personajes que pueblan el cuadro son dos, a menudo parejas que están juntas pero que parecen no comunicarse. Después de las mujeres, son los niños los que reinan en el espacio doméstico y la presencia masculina es más reducida ya a menudo constreñida a un rol determinado. Es por ello que resulta inevitable realizar una lectura en clave de género de todo el “corpus” pictórico que invita a reflexiones profundas y nada banales.

Una conclusión temprana y claramente perceptible es la presencia mayoritaria de personajes femeninos que pueblan estos interiores domésticos

“La perspectiva de género ha sido igualmente reivindicada en nuestra voluntad de presentar en la colección, al menos un tercio aproximado de obras realizadas por mujeres artistas. Intención manifiesta en seleccionar desde obras tempranas como las de Sofonisba Anguissola, Artemisia Gentileschi o Judith Leyster, pasando por pintoras como Elizabeth Vigée-Lebrun o Marguerite Gérard, que viven el paso del Antiguo Régimen a la contemporaneidad surgida de la Revolución Francesa, para llegar al universo victoriano de Emily Mary Osborn y a la modernidad de Mary Cassat o Berthe Morissot. Asimismo, las vanguardias del siglo XX se representan en femenino con obras de Natalia Goncharova, Remedios Varo o Dorothea Tanning, sin olvidar a la ineludible Frida Khalo, reivindicando también figuras tan singulares como Olga Sacharoff, Ángeles Santos o Mela Muter, mientras que la segunda mitad de siglo hasta nuestros días está jalonada de obras de Alice Neel o Paula Rego” explican los docentes catalanes.

En definitiva, más de un millar de imágenes que invitan a pasear por miles de casas que no son las nuestras pero que podrían serlo, a reflejarnos en situaciones representadas, en instantes de placer y melancolía, o en redescubrir la belleza (y la grandeza) de los gestos sencillos y cotidianos.

Pero el proyecto se completó con un apartado más lúdico y participativo, que proponía la posibilidad de recrear en casa una obra de arte –siguiendo el reto lanzado y animado por varios museos holandeses– en la cuenta tussenkunstenquarantaine. Hasta el momento llevamos casi 250 recreaciones, enviadas desde distintas partes del Estado español y desde países extranjeros (Portugal, Francia… ). Una actividad que ha permitido la participación de toda la familia, la diversión de los más pequeños, e incluso la distracción de personas que viven el confinamiento en soledad. Las palabras de agradecimiento en este sentido y hacia los dos aspectos del proyecto –por una parte, el poder “curativo” de poder navegar a través de múltiples imágenes que nos hablan de lo que sentimos, y por otra este aspecto más lúdico, colaborativo y que ha permitido y poco de solaz y diversión en un contexto complicado para todos–.

Página web del proyecto

Finalmente, “otro aspecto que nos enorgullece son las sinergias generadas a partir de dicho proyecto, que ha sido traducido de momento a ocho idiomas gracias a la colaboración generosa de personas que se hallan en distintas partes del mundo, o la colaboración de otros museos cediéndonos sus recreaciones o cediéndonos imágenes de su propia colección para introducirlas en nuestra página”, cuenta Garganté.

Un proyecto colaborativo nacido de las inquietudes generadas por el confinamiento y lo que representaba una situación completamente inédita y que ha derivado en una bonita historia de complicidades entre un gran número de personas, que han aportado su grano de arena a que el ARTE contribuya a olvidarnos un poco del confinamiento cada día.

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Comentarios
  1. Manel T.
    30 de abril de 2020 12:26

    Realmente es un placer cuando se compARTE.
    El Arte como ventana a un espacio exterior que no podemos llegar ahora mismo.
    Un saludo y a cuidarse y mucho estos días,
    Manel