Manel Fabre: “La barrera conceptual sobre la tecnología ha saltado por los aires”

Fabre nos atiende por videollamada desde su casa en pleno confinamiento. Normal. La entrevista toca a su fin cuando su hijo abre la puerta y le llama para comer. También normal.
José Mª de MoyaMartes, 26 de mayo de 2020
0

Manel Fabre.

Manel Fabre, responsable del Departamento de Educación de la compañía líder en dispositivos electrónicos dirigidos al sector educativo Acer tiene algo que decir en estos tiempos que nos han llevado a estar enganchados a un dispositivo móvil mañana, tarde y noche. Los profesores están que no paran, sus dispositivos echan humo impartiendo videoclases, realizando videotutorías, participando en claustros virturales… Según Fabre, la agenda de transformación digital de la enseñanza prevista para una década se ha acelerado vertiginosamente.

Pregunta. ¿Cómo está cambiando este confinamiento la percepción de las TIC por parte del profesorado?
—Venimos de una serie de años en los que el sector tecnológico de la Educación es el único que ha mostrado crecimiento. Cada año más centros iniciaban su transformación digital. Lo que que ha provocado esta pandemia ha sido una situación lamentablemente extraordinaria que ha hecho que, de hoy para mañana, todos los profesores tengan que servirse de la tecnología para conectarse con sus alumnos.

¿Se están recortando los plazos?
—Ha sido exponencial. Nos hemos encontrado diferentes realidades. Centros que no se habían digitalizado pero que tenían previsto hacerlo a medio plazo. Estos han tenido que correr muchísimo y la pena es que no ha tenido las herramientas para adaptarse a la nueva situación y normalizarla. Otros centros simplemente no tenían dispositivos, otros no tenían las competencias digitales necesarias para llevar a cabo este aprendizaje desde casa… Hemos visto situaciones sorprendentes: ¿cómo es posible que les envíes un PDF que el alumno se tenga que imprimir en su casa, que rellenar a mano, que volverlo a escanear y que enviarlo? En definitiva, este confinamiento ha puesto en valor las competencias digitales, más allá del simple acceso al dispositivo.

¿Se trata de una transformación más profunda?
—Por supuesto, el acceso al dispositivo es clave, sin dispositivo no puedes acceder a la tecnología. Pero el cambio de paradigma viene por valorar las competencias digitales del equipo docente de modo que se pueda normalizar esta situación que ahora ha sido extraordinaria.

¿De modo que a la mayoría de los centros les ha cogido todo esto con el pie cambiado?
—En absoluto. En primer lugar hay que reconocer que el cien por cien lo están intentando. Pero hay muchos otros centros educativos que no solo han adoptado la tecnología, sino que han tenido un buen plan de formación en competencias digitales que les ha permitido afrontar esta situación excepcional, dentro de lo que cabe, con bastante normalidad. Siguen con su plan de clases, van siguiendo el currículum, están evaluando de manera continuada en remoto…

“Si el que tiene que utilizar la tecnología carece de los conocimientos necesarios para usarla, eso no lo salvas”

¿Este modo nuevo de trabajar ha venido para quedarse? ¿Habrá que prepararse también para una “nueva normalidad” en la Educación?
—Totalmente. Ya no era igual antes, todo el mundo tenía claro que más a corto que a medio plazo tenía que digitalizar su centro educativo. Siempre hay dos barreras cuando un centro necesita digitalizarse. Por un lado, la conceptual, el miedo al cambio, la resistencia de parte del profesorado a utilizar la tecnología porque la puede ver más como una barrera que como una herramienta… Luego está la barrera económica. Creo que la barrera conceptual ha saltado por los aires.

¿Te parece que el déficit mayor sigue siendo la falta de formación, por encima de la conectividad o de los dispositivos?
—Yo diría que la formación y los dispositivos, lo que pasa es que acceder a un dispositivo es más sencillo. Otra cosa es que, si tú quieres llevar adelante un proyecto necesitas identificar un dispositivo acorde a tus necesidades educativas. Ahora bien, si el que tiene que utilizar la tecnología no tiene los conocimientos, eso sí que no lo salvas de ninguna forma.

“Ahora se ha hecho más evidente que la brecha digital existía y existe”

¿Qué porcentaje de profesores te parece que están pudiendo trabajar desde sus hogares?
—El cien por cien lo están intentando porque es la única manera de comunicarte con los alumnos, no queda otra. ¿Cuáles lo están haciendo bien? No me atrevo a darte una cifra.

¿Hay un porcentaje de alumnos que no está pudiendo tener ningún tipo de contacto con su centro?
—Ahora se ha hecho más evidente que la brecha digital existía y existe. Todas las administraciones públicas están moviendo ficha para cubrir esa carencia de medios, tanto a nivel de dispositivo como de conectividad. Pero no es sencillo afrontar el problema de la brecha digital en un mes.

Ahora hay quien habla del ‘homeschooling’, ¿qué opinas?
—Creo que como sociedad no estamos, a día de hoy, preparados para valorar los beneficios o no que podría aportar el homeschooling. La socialización de mis hijos con el resto de niños en un aula tiene bastantes más pros que contras. Si el homeschooling significa aislarle de ese entorno social donde ellos se tienen que relacionar con otros alumnos, yo tengo mi opinión… Además, creo que como sociedad estamos a años luz de plantearnos una situación así. Por ejemplo, el homeschooling sin teletrabajo es imposible. No es realista planteárnoslo a día de hoy.

En efecto, hay muchos profesores maravillados con las posibilidades que han descubierto, pero también dicen que echan de menos el contacto con sus alumnos.
—Una cosa no está reñida con la otra, debe haber un equilibrio.

“Creo que como sociedad no estamos preparados para valorar los beneficios o no que podría ofrecer el ‘homeschooling”

¿La formación online también está teniendo ese acelerón?
—Sin duda, aunque hay muchas maneras de impartir formación online. Puedo impartir una formación online de una hora consistente en darle al play de un vídeo. Esa formación tendrá un impacto mucho menor que otra en la que el profesor sobre la marcha va explicando conceptos, se pueda interactuar con las personas a las que estoy formando para resolver dudas, compartir opiniones, donde la duda de uno ayuda al otro, se establece una especie de foro….

¿También las familias se han familiarizado con herramientas que antes les resultaban exóticas?
—Sí, y esto es estupendo porque para que el proyecto de digitalización funcione las familias han de ser conocedoras de ese proyecto.

Desde MAGISTERIO hemos comprobado cómo el profesorado se ha dejado la piel y ha sabido estar a la altura. ¿Qué experiencia habéis tenido vosotros?
—La misma. Nos hemos encontrado con docentes que han buscado ellos mismos hasta debajo de las piedras las mejores herramientas para dar continuidad a su trabajo. Hay otros que incluso en sus ratos libres están formándose sin que nadie les valore y muchos pagando dinero de su bolsillo para recibir esa formación. Ha crecido la demanda de competencias digitales, no se están acomodando… Aquellos que tenían reticencias y miedo al cambio, hay que respetarles porque todo el mundo tiene derecho a tener miedo al cambio. Nuestra tarea es convencerles de que no hay que tener miedo, que solo se trata de dominar las herramientas. Depositamos en ellos la Educación de nuestros hijos, dime tú si no merecen apoyo, comprensión y facilidades por parte de todos. Hemos comprobado que es un trabajo muy vocacional.

Marketing con alma educativa

  • Formación. Manel Fabre estudió Empresariales en la Universidad Autónoma de Barcelona y se especializó en Marketing en la Euncet Business School.
  • Experiencia. Su trayectoria profesional ha estado ligada durante más de 11 años a la multinacional líder en distribución de dispositivos móviles al sector educativo. Nos habla el distribuidor sí, pero lo hace desde el profundo conocimiento de las necesidades del profesorado.

Videoentrevista con Manel Fabre

0
Comentarios