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Pedro Huerta: “Las enmiendas de PSOE-UP confirman la voluntad de suprimir la libertad de elección”

Pedro Huerta (Trinitario) sustituye a José María Alvira (Marianista) al frente de de Escuelas Católicas. A simple vista, un mismo estilo. Con la Covid y la Lomloe tendrá para distraerse.
José Mª de MoyaMartes, 6 de octubre de 2020
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Pedro Huerta, en su despacho de la sede central de Escuelas Católicas. JORGE ZORRILLA

Pedro Huerta nos recibe en las oficinas prácticamente vacías (casi todo el personal teletrabaja) de Escuelas Católicas. En pocos días parece haber perdido el margen de confianza hacia el Gobierno que la prudencia exige al recién llegado. Con las enminendas de PSOE-UP presentadas la semana pasada, el Gobierno incumplió su palabra de no endurecer la Lomloe. Y como regalo se propone aplicar el IVA a los servicios educativos.

Vayamos del teatro a las musas. ¿Cómo valora las últimas enmiendas presentadas por PSOE-UP a la Lomloe?
—Nuestra valoración es muy negativa y estamos muy preocupados, porque estas enmiendas vienen a reforzar de manera inequívoca el objetivo del Gobierno de incrementar la enseñanza pública a costa de reducir progresivamente la enseñanza concertada hasta su eliminación. Las 117 enmiendas confirman su voluntad de incrementar el número de plazas exclusivamente públicas en todos los niveles educativos; acabar con la complementariedad; suprimir la libertad de elección de las familias; incrementar el control por la Administración del proceso de admisión de alumnos; eliminar progresivamente los centros de Educación Especial; establecer actividades complementarias gratuitas y obligatorias con un posible contenido ideológico al margen del proyecto educativo, etc.

¿Habrá movilizaciones?
—Desde luego, no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Las organizaciones representativas de la enseñanza concertada, a través de la plataforma Concertados, estamos ya preparando una batería de acciones dirigidas a informar verazmente a la comunidad educativa del contenido de la Ley, visibilizar la oposición en los medios de comunicación y promover movilizaciones sociales.

Y como las malas noticias nunca vienen solas, esta semana se ha conocido el proyecto del Gobierno de aplicar el IVA a los servicios educativos, ¿qué le parece?
—De nuevo estamos ante un ataque a la enseñanza privada y concertada, y una manera más de asfixiar progresivamente al sector hasta lograr su desaparición, por lo que nos opondremos a ella con todos los medios legales a nuestro alcance.

“El objetivo del Gobierno es reducir progresivamente la escuela concertada hasta su eliminación”

¿Cómo les afectará?
—La medida pondrá en peligro la supervivencia de muchos centros educativos privados y concertados, y empujará a las familias a tener que ir a centros públicos que no han elegido para sus hijos. No afecta al concierto propiamente, pero sí a las actividades que no están comprendidas en la subvención, como actividades extraescolares y complementarias, así como a las etapas de Bachillerato e Infantil (0-3), mayoritariamente no concertadas.

Todo esto parece la concreción de aquellas palabras de la ministra sobre la libertad de elección…
—Confiamos en que se recupere la cordura y el consenso para que esas declaraciones y la ley que se está tramitando formen parte de una anécdota y no de una actuación de un Gobierno que vela por los derechos de todos los ciudadanos, incluidos los de nuestros alumnos, que superan el millón. Voy a mantener el respeto y buena relación que Escuelas Católicas y la Administración tienen, aunque a veces no estemos de acuerdo en todo.

¿Dejaría la elección de centro tal como está en la Lomce?
—Consideramos que el proceso de asignación de plazas es mejorable, pero no elimina el derecho a la Educación. No permite que los centros seleccionen alumnos, ni tampoco a los padres ir al centro que quieran por encima de la ley y la Administración.

¿Le parece que detrás de todo hay una visión demasiado estatalista de la Educación?
—En una democracia tan joven como la de España el Estado de libertades está en continuo cambio y desarrollo. Tenemos una especie de gen nacional que nos lleva al enfrentamiento, lo que dificulta llegar al consenso y escuchar al otro para llegar a debates sanos y no separarnos.

“No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Ya estamos preparando movilizaciones”

¿Le parece que el socio del Gobierno del Partido Socialista dificulta ese entendimiento?
—Lo que puedo decirle es que, de momento, no hemos tenido ningún problema para dialogar con el Ministerio, del que forma parte el socio del Gobierno. No por tener ideas distantes deben ser evitadas o considerarse no dialogables. Solo cuando nos escuchemos, podremos avanzar en ese estado de libertades del que hablaba.

¿Cómo valoró la exclusión primero e inclusión después de la Concertada en el plan de ayudas del Gobierno?
—En un primer momento la escuela concertada fue excluida y con ella una parte de la población. Después solo fue incluida en el reparto de fondos destinados únicamente a los alumnos vulnerables. Algo ambiguo y muy difícil de determinar. Al final, el reparto de los fondos se está haciendo por comunidades autónomas y depende de las consejerías, que también están jugando sus partidas políticas. En medio de este juego están nuestros alumnos y profesores.

¿Qué opina de la gestión de la Covid por parte de las administraciones?
—Que faltan certezas. La situación no es fácil para los responsables y la sociedad lo entiende, pero eso no quita que se exija a la Administración que sea más clara, porque tiene los medios. Hay que ayudar al docente, porque no es sanitario y no debe tomar decisiones que no le competen. Ahora está en primera línea.

“Decir que en España hay persecución religiosa sería ofensivo para quien realmente está falto, como en Sudán o China”

¿Y cómo valora el proceso de digitalización que nos está trayendo todo esto?
—Consideramos que es una oportunidad para seguir trabajando en un proceso digital que ya habíamos empezado y que consideramos positivo. Esta situación nos ha abierto muchas posibilidades y escenarios que jamás habríamos soñado.

¿Cuál es su postura ante las familias que deciden no llevar a sus hijos al colegio?
— Nosotros como centro recomendamos hablar con los padres y escuchar sus motivos. La Fiscalía de Menores reconoce que es una situación excepcional y que hay que estudiar cada caso de forma individual.

Su Orden [Trinitarios] tiene un Observatorio sobre persecución religiosa. ¿Cómo está España?
—En Occidente depende de quién lo cuente y cómo lo cuente. La libertad religiosa y de culto está garantizada por la Constitución. Decir que en España existe persecución religiosa sería incluso ofensivo para quien realmente está falto de libertad, como sucede en Sudán, Corea del Norte, China o Pakistán.

Más allá de un currículum vitae

  • Historia de su vocación. “Siendo capellán en la cárcel de Granada recibí una carta de un preso etarra de primer grado, antiguo alumno de un colegio de los Trinitarios en Bilbao. Quería hablar conmigo. Me aseguró que los valores que le había enseñado la Orden le habían servido para reconciliarse. A partir de ese momento, el sentido de mi labor fue de redención y de prevención. Se transformó él y me transformó a mí”.
  • Orden de la Santísima Trinidad, los “Trinitarios”. Cuentan con siete colegios presentes en pueblos y barrios obreros con los que se quiere desarrollar ese mismo carisma de liberación.
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Comentarios
  1. Angel
    7 de octubre de 2020 11:43

    Los conciertos se hicieron en su momento con un objetivo claro, solucionar un problema estructural que había que solucionar para dar acceso a todo el mundo.
    La eleccion de centro no se restringe, pero si eliges una educación diferente (su diferencia es un entorno religioso no s por qué pagar todos la diferencia); yo quiero un entorno sajón para mi hijo que se lo pueden dar en el colegio británico, pero tengo que pagarlo yo…Pero no solo ese es el problema, como trabajador de esos centros el amiguismo crea una ventaja para los sectores cercanos a sus ideales que no es justo para aquellos que podrían optar a trabajar en estos centros que son sostenidos con fondos públicos ( no los privados totalmente) y siempre ha habido una negativa a la incorporación de trabajadores desde las listas de educación.
    Opino que debería de haber una reforma profunda en la gestión y funcionamiento como condición para que estos centros sigan. El debate sería muy largo, pero cualquier excusa es siempre usada para el victimismo y eso tampoco me parece correcto para con la ciudadanía.