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LÓVA (La Ópera, un Vehículo de Aprendizaje)

Este artículo está escrito «in memoriam» de Pedro Sarmiento, uno de los precursores del proyecto LÓVA, fallecido la pasada primavera. Quien mejor para describirnos a Pedro y a un proyecto que sigue emocionando desde 2007 que su amigo y colaborador Miguel Gil Casado.
Carmen IglesiasMiércoles, 8 de septiembre de 2021
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Miguel Gil Casado es maestro de Primaria. Fue uno de los primeros maestros que aplicó LÓVA en su aula. Además de hacer el proyecto ininterrumpidamente desde el curso 2007-08, se ha jubilado y ha seguido llevándolo a diferentes contextos como el CEIP “Jaime Vera”, el Centro Penitenciario Madrid II. el IES “José Saramago” de Majadahonda o el grupo de docentes inLÓVAdores. Además, Miguel realiza numerosas visitas a centros, charlas o cursos en diferentes puntos de España.
Mi amiga Carmen Iglesias, me ha sugerido que escriba algo para MAGISTERIO sobre LÓVA y que sirva también para hacer un homenaje a Pedro Sarmiento. Naturalmente no solo no puedo negarme sino que lo hago encantado.
No se puede entender LÓVA sin hablar de Pedro Sarmiento, su idea de la Educación y su enorme respeto y admiración por todos los docentes . Solía decir que junto al aula en la que se hace LÓVA hay otra maestra u otro maestro haciendo un trabajo igual de válido, imaginativo y comprometido.

¿Por qué LÓVA?

Este proyecto educativo, conocido como LÓVA, difícilmente podía haber elegido otro acrónimo que sintetizara mejor su esencia. Como muchas cosas de este proyecto, fue idea de Pedro llamarlo así. Le gustaba jugar con las palabras, mezclando agudeza, humor, extrañamiento y sentido profundo.

No bastaba con decir que se trata de crear una
Ópera original, Creating Original Opera, así se llama el programa inspirador. Había que explicitar que se trataba de un proyecto educativo que va mucho más allá de la creación y puesta en escena de una obra de arte total. Había que decir de una manera sintética, gráfica y precisa que la ópera no era el fin sino solo un Vehículo. ¿Y sabéis en qué vehículo pensaba Pedro cuando hablaba de la ópera como vehículo de aprendizaje? Exactamente, en un barco.

¿Qué mejor vehículo que un elegante bajel para surcar el amplio mar del Aprendizaje?

Vayamos por partes. Sí, una Ópera. Un objetivo que de entrada podrían considerar inasumible quienes no son profesores o profesoras de música. Pero si lo miramos detenidamente también podrían considerarlo inasumible quienes no saben hacer una pequeña instalación eléctrica o manejar una mesa de luces, quienes no saben coser un botón o diseñar un vestuario, quienes no saben pintar o construir un decorado, quienes no saben cantar ni en la ducha, quienes nunca han escrito una historia o un poema, quienes nunca han redactado una nota de prensa o quienes nunca se han maquillado o se han subido a un escenario. En resumen, un proyecto que diríamos imposible si no se hubiera realizado exitosamente en cientos de colegios de EE.UU y otros países desde hace más de 40 años, con docentes con las mismas carencias y habilidades que tú y que yo.

Concretamente en España, más de 400 docentes se han formado y 11.000 niñas y niños han realizado ya más de 500 óperas desde el año 2.007.

Y aun siendo como es un proyecto, aunque ambicioso, realizable, con una sólida estructura y experimentado sobradamente, decimos que el objetivo de construir una ópera no es un fin en sí mismo sino que lo más valioso de él es ser un Vehículo.


El proyecto LÓVA hace una apuesta decidida por introducir las artes, todas las artes, en la escuela, con la convicción de que son un vehículo de aprendizajes variados, profundos y vitales.
A Mary Ruth McGinn, maestra de primaria en Maryland, EE.UU, e introductora con Pedro del proyecto en España, le gusta mucho resaltar la importancia de esta uve mayúscula de Vehículo.

En el proceso de creación de una ópera, una clase de un curso de primaria, (pero también de infantil, secundaria, bachillerato, universidad o entornos de educación no formal) va a encontrarse con la posibilidad y la necesidad de aprender cosas realmente útiles para el currículo de la vida, pero también para el escolar.

Son múltiples los Aprendizajes curriculares que se consiguen en un proyecto que pone en juego tantas profesiones de la vida real técnicas y artísticas. Pero cuando preguntamos a las y los alumnos sobre lo que han aprendido nos dan las verdaderas claves de este gran proyecto: “Hemos aprendido a querernos como somos” – “He aprendido a escuchar a los demás” – “A trabajar en equipo” – “A confiar en mí” – “Hemos aprendido a responsabilizarnos de las tareas” – “A hablar en público” – “A controlar mis emociones” – “A
perder la vergüenza” – “A respetar” – “A esforzarme” – “A conocerme mejor” – “A debatir”

La lista de aprendizajes profundos que no aparacen en las calificaciones de fin de curso es amplia, tan amplia como acuciante es la necesidad que la sociedad tiene de ellos.

El método es en apariencia sencillo, “de sentido común” diría Pedro. Si para hacer una ópera se necesita un gran equipo, eso es lo primero que hay que lograr. Dedicaremos tiempo a hacer juegos, retos, dinámicas y reflexiones que nos ayuden a entender vivencialmente las claves del trabajo en grupo. Dejaremos que su ópera trate de lo que quieren que trate, de lo que realmente les interesa y les preocupa. Les dejaremos elegir la profesión y el trabajo en los que se sientan realizados. Dejaremos claro que esta es su ópera, su proyecto y que son responsables de él. Salvo raras excepciones he podido comprobar una gran implicación y una gran ilusión por llevarlo a buen puerto. Así se entiende que este no es un proyecto en el que los y las docentes van a brillar. De hecho van a intentar pasar desapercibidos y se van a sentar en las últimas filas del teatro a ver la representación, con solo la compañía en el escenario.

No es de extrañar que muchos docentes al escuchar en qué consiste el proyecto desistan de pensar siquiera en realizarlo. Demuestran un punto de cordura. Tampoco es de extrañar que muchos docentes al conocerlo lo asuman con entusiasmo. Demuestran el punto de locura necesario para emplearse a fondo y persistir por este camino en la ardua tarea educativa.
Quien se embarca en esta nave se lanza a una aventura estimulante, llena de descubrimientos. También de sorpresas y algunos peligros, por eso Pedro no se privaba de hacer serias recomendaciones a quienes manifestaban su deseo de hacer LÓVA.

Invito a su atenta lectura. Alguna vez le vi comenzar una charla a docentes de un colegio que nos habían invitado a explicar LÓVA, poniéndoles el vídeo del aterrador salto por el acantilado de las crías de barnacla cariblanca. Pues a pesar de ello, cada vez más profesores y profesoras se apuntan a esta aventura aparentemente suicida.

En alguna ocasión he expresado que este proyecto exige de los y las docentes que quieren hacerlo una gran dosis de atrevimiento. Y me he atrevido a mi vez a enumerar solo unos pocos elementos en los que se concreta:

Atreverse a

-trabajar más duramente
-hacer algo que no sabes hacer

-posibilitar que sean las y los alumnos quienes hagan

-adquirir compromisos públicos

-abrir las puertas de la clase

-desconocer el resultado final

-buscar colaboración de las familias y otros profesionales

-programar con el alumnado

-cambiar lo que no funciona

-trabajar codo con codo con otros y otras docentes

-llegar a ser prescindible

Al contrario que en el casino, en este juego quien más apuesta más gana y quien menos apuesta más pierde.

¿Una aventura, un juego? ¿Pero es serio este vocabulario cuando estamos hablando de la institución educativa?

Depende de cómo se entienda la seriedad. ¿Era Pedro Sarmiento un hombre serio?

Era imaginativo, juguetón, de risa franca, ojos risueños (ojos bonitos, decía una niña gitana), bailón al piano y fuera de él y totalmente serio, con una seriedad pasmosa ante el trabajo de los niños y niñas, sus canturreos, sus coreografías, sus dibujos, sus poesías, su música. Cabal el elogio de la actitud de respeto de Pedro hacia los niños y niñas, por parte de Juan Mayorga, como muestra de las altas expectativas que depositaba en todas y todos ellos.

Como veis estamos terminando el artículo sobre LÓVA (La Ópera…) y no hemos hablado mucho de música y no lo vamos a hacer, pero sí voy a decir algo sobre cine. No hace mucho leí un artículo de Vicente Monroy que decía de Roberto Rossellini: “La gran revolución de Rossellini es situar al ser humano en el centro de la imagen, pensar a partir de él, colocar la cámara a la altura de sus ojos, crear imágenes de su escala.”

Pues bien, la gran revolución de la pedagogía, no de hoy sino de antiguo, es situar al alumno y a la alumna en el centro, pensar a partir de él o ella, colocarse a la altura de sus ojos…

Y me atrevería a seguir parafraseando, porque no encuentro mejores palabras para definir lo que entiendo por realmente importante en educación y, por supuesto en LÓVA.

Como Rossellini, también los temas que tratamos y que el alumnado hace suyos a través de sus creaciones son de humanidad palpitante: hambre, crueldad, amor, soledad, pérdida… La historia es solo el contexto.

Nos interesamos por los problemas de comunicación y hacemos una defensa de lo humano, de cada alumno o alumna, por encima de las peores situaciones.

Y me gustaría estar seguro que todos los docentes depositamos una gran esperanza en cada alumno y alumna y amor por cada cosa que hacemos, porque la escuela es un asunto de aprendizajes útiles, pero sobre todo es un asunto de humanidad.

Poco antes de morir nos escribía Pedro Sarmiento a las gentes de LÓVA:

"

LÓVA empezó su viaje en forma de pequeña, mínima barquichuela, allá por 2005. Habéis convertido ese cascarón en un elegante bajel que surca sin miedo aguas ignotas, siempre hermosas y sorprendentes

"

Ha sido hermosa esta travesía contigo, Pedro. Seguiremos remando.

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Comentarios
  1. LÓVA (La Ópera, un Vehículo de Aprendizaje) - CasinosGlitz
    8 de septiembre de 2021 08:25

    […] !function(f,b,e,v,n,t,s){if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod? n.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};if(!f._fbq)f._fbq=n; n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';n.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0; t.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];s.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script','https://connect.facebook.net/en_US/fbevents.js'); Read original article here […]