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Jaume Vicens: "Estamos muy orgullosos de que se reconozca el papel estratégico que desempeña Vicens Vives en este país"

Jaume Vicens, CEO de la editorial Vicens Vives, nos cuenta cómo han buscado un punto de equilibrio entre el enfoque competencial que exigía la Lomloe y no rebajar los contenidos.
José Mª de MoyaMiércoles, 6 de July de 2022
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Jaume Vicens, CEO de la editorial Vicens Vives.

Editorial Vicens Vives, fundada hace más de 60 años, es una editorial educativa referente en el sector y da trabajo directa e indirectamente a más de 3.000 personas  (autores, editores, maquetistas, ilustradores, colaboradores, programadores, cartógrafos y diagramadores). La empresa fue noticia hace unos días porque ha recibido una importante inyección de fondos destinados a empresas consideradas estratégicas que han padecido los efectos del COVID. Más allá de este balón de oxígeno, nos interesaba conocer en qué situación se encuentra el sector del libro de texto y cuáles son los planes estratégicos de una compañía que ha quedado como símbolo de la resistencia frente a la creciente presencia en el sector por parte de grandes grupos multinacionales. Para ello, conversamos con su CEO, Jaume Vicens.

¿En qué situación se encuentra el sector editorial de los libros de texto?

—Se encuentra en un momento apasionante y confuso al mismo tiempo. Tenemos el reto de incorporar las tecnologías que ahora sí están entrando con mucha fuerza en las aulas. Llegaron en 2010 con Programas 1×1 (un ordenador por alumno): se entregaron alrededor de 500.000 portátiles, pero se invirtió muy poco en la formación de los docentes. Ahora es el momento de formar a los docentes en la utilización de la tecnología en el aula. Por otro lado, tenemos la Lomloe que está entrando sincopadamente en medio de esa polémica innecesaria sobre los currículos, con borradores a contrarreloj y habiendo realizado todo el sector editorial educativo una inversión ingente.

¿Cómo está afectando la digitalización de los procesos de enseñanza-aprendizaje?

—Lo vemos con cierta preocupación porque están aumentando considerablemente los casos de miopía y  TDHA en niños y adolescentes, y parece que guarda relación con el uso intensivo de dispositivos. Nosotros, por supuesto, distribuimos licencias digitales pero creemos que el libro, gracias a su estructura lineal en lugar de hipertextual y a estar “desconectado” facilita mucho la concentración y el aprendizaje. Además, el reciclaje del papel sí es sostenible, no así el de los ordenadores. Apostamos por una educación híbrida presencial y online que aúne lo mejor del digital y el papel.

¿Cómo va a evolucionar todo?

—En general, hay un auge de la lectura de libros en papel porque para determinadas actividades resulta más atractiva. Con el libro se establece una cierta relación instintiva [se ríe]… Yo creo en un modelo híbrido en el que convivan papel y recursos digitales. Un dato es que la venta de dispositivos eReaders hace años que dejó de crecer y parece estancada, mientras que la de los audiolibros está en pleno auge. Al mismo tiempo, están creciendo las propuestas de tutorización del aprendizaje online.

¿Cómo os afectan los programas de gratuidad de cada comunidad?

—Hay muchos sistemas de gratuidad en España: becas, préstamo, bancos de libros, cheque-libro… y cada uno de ellos tiene ventajas e inconvenientes. Para los editores lo importante es tener claro el calendario, saber cuándo van a cambiar los manuales y en qué cursos para planificar adecuadamente el plan editorial y publicar los libros a tiempo, garantizando la calidad de los contenidos y el servicio a los docentes, centros y familias. Si no se sabe con tiempo suficiente lo que se va a comprar –por lo menos seis meses antes– es un problema gravísimo para todos.

¿ …y que cada comunidad configure su propio currículo?

—Como la Lomloe fija los contenidos por ciclos y no por cursos, cada comunidad autónoma cierra de forma distinta los contenidos básicos para cada curso. Por ejemplo, Historia Contemporánea: hasta ahora estaba claro que el siglo XIX se daba en 4º de la ESO y, sin embargo, hay comunidades que han decidido llevarlo a 3º. ¿Qué ocurre? Que puede haber alumnos que se desplacen de una comunidad a otra y que se queden sin recibir algunos contenidos básicos del currículo… Es un sin sentido para los alumnos, además de irracional para los editores. Ya sucedía con la LOMCE y el problema se repite con la LOMLOE.

Nos preocupa el aumento de la miopía y el TDHA relacionado con el uso intensivo de dispositivos

Entonces, ¿qué proponéis?

—Que se programe por cursos y que luego que cada comunidad autónoma que añada su parte correspondiente. Todas las editoriales estamos a favor de esto, es de puro sentido común.

¿Para no tener que hacer veinte ediciones ediciones de cada libro?

—Y no solo por comunidades autónomas, también por ámbitos, en inglés, en castellano, en las otras lenguas cooficiales…

En Vicens Vives sois líderes en manuales de Geografía e Historia. ¿Te parece que los currículos de la Lomloe están teñidos ideológicamente?

—Los editores hemos tenido que trabajar muy duro sobre los borradores para sacar prototipos de los libros a la espera de los contenidos definitivos que nos indique cada comunidad y siempre con el debido rigor científico.

Pero, ¿cuál es tu opinión sobre el currículo del Ministerio de la asignatura de Historia?

—Nosotros nos caracterizamos por mantener un línea pedagógica propia dentro del marco de la ley vigente, y así mantenemos una consistencia editorial que nos ha permitido ganar el respeto de la comunidad educativa. Nosotros no hemos reducido contenidos y cuando se habla de saberes básicos, para nosotros son más que básicos. Hemos trabajado comparando lo que se daba antes y ahora, añadiendo ese enfoque más competencial que pide la Lomloe, sin dar bandazos. 

Hay alumnos que se desplazan de una comunidad a otra y que se quedan sin recibir algunos contenidos básicos

¿Se entra demasiado en valores?

—Yo no diría demasiado, pero se insiste en algunas competencias específicas y entonces hay que ver cómo se tratan… En cuanto a las competencias específicas, habría que especificar más y mejor los contenidos y no entrar menos tanto en algunas valoraciones.

Por ejemplo, ¿te parece adecuado que los libros empiecen en el año 1812?

—Esto dependerá del currículum definitivo de cada comunidad. Las editoriales nos tenemos que ceñir a lo que cada comunidad solicite, habrá algunas que empezarán antes y otras después. Las comunidades amplían hasta el 50% los contenidos de cada asignatura. Pero es verdad que si empiezas en 1812, no está de más realizar un repaso de las etapas anteriores para que el alumno se sitúe tenga una visión amplia de la evolución histórica.

Hemos introducido un enfoque competencial pero, en nuestro caso, no hemos recortado los contenidos

La Comunidad de Madrid ha reaccionado sugiriendo a los colegios que no comprasen los nuevos manuales Lomloe. ¿Qué te parece?

—Si me remito al comunicado de los editores, legalmente eso es complicado. Pero, sobre todo, la Comunidad de Madrid debería tomar en consideración que las editoriales educativas hemos hecho un esfuerzo titánico y una elevadísima inversión  para tener los libros en tiempo y forma. En cuanto al riesgo de ideologización de los contenidos, diría que las editoriales sabemos distinguir el polvo de la paja y procuramos que los contenidos no estén ideologizados. Se ha introducido un enfoque competencial y, al menos en nuestro caso –aunque la metodología sea distinta, no es tan memorística–, no hemos recortado los contenidos. Todo el mundo sabe que Vicens Vives se caracteriza por ser una editorial líder en contenidos. 

¿Qué os ha dicho la Comunidad de Madrid?

—Hubo una considerable efervescencia informativa durante un par de semanas, pero luego todo se apaciguó. Tal vez, [bromea] porque ya pasaron las elecciones andaluzas… Precisamente en Andalucía será el año que viene cuando los centros adquieran los libros de la Lomloe. La diferencia es que allí nos avisaron con tiempo que mantendrían los libros de la Lomce. En la última circular de la Comunidad de Madrid, se recomendaba continuar con los materiales anteriores, lo que ha provocado desconcierto en los centros educativos. Algunos cambiarán y otros se esperarán al próximo curso, aunque deberán presentar las nuevas programaciones de aula de acuerdo a la ley vigente.

¿Te parece que hay una batalla política en torno a este tema?

—Yo espero que tras la Lomce y la Lomloe, a la tercera vaya la vencida… aunque ya van bastantes más de tres, la verdad [se ríe].

Dices que habéis incorporado el enfoque competencial de la Lomloe, ¿dónde está el equilibrio entre competencias y contenidos?

—La memoria es fundamental siempre que hablemos de memoria comprensiva en lugar de la mecánico-repetitiva. Si no tienes conocimientos previos no puedes hacer una síntesis. Lo que tenemos que hacer es coger lo mejor del aprendizaje de contenidos y de la adquisición de competencias. Como en tantas otras ocasiones, se ha querido también politizar esta cuestión.

Aprovecharemos esta ayuda para establecer alianzas y acompañar a los centros en su transición digital.

Vamos terminando. Vicens Vives fue noticia hace unos días porque ha recibido una importante una inyección de fondos [16,2 millones] destinados a empresas que han sufrido los efectos de la crisis. ¿En qué vais emplear estos fondos?

—En Vicens Vives estamos muy orgullosos de que se reconozca el papel estratégico que desempeña nuestra editorial –empresa cien por cien de capital privado español– en el conjunto del país. El objetivo de estos fondos consiste en poder hacer mejor lo que hacemos: estar al lado de los docentes, de los alumnos y las familias. Aprovecharemos esta ayuda para establecer alianzas y acompañar a los centros en su transición digital. Por ejemplo, hemos creado la evaluación Vicens Vives en una alianza con Additio, empresa líder en evaluación por competencias.

Decías que sois estratégicos porque sois una empresa cien por cien española… ¿aludes a la entrada de las multinacionales en este sector?

—Es un hecho: Anaya fue adquirida en 2004 por el grupo francés Hachette Livre, perteneciente a su vez al grupo Lagardère, y Santillana ha sido recientemente adquirida en 2020 por la finlandesa Sanoma Corporation. Vicens Vives está aquí para dar lo mejor de nosotros, tenemos una responsabilidad social y nuestro cometido es acompañar a la comunidad educativa en la educación de las nuevas generaciones.

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