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Andy Hargreaves: "Se enseñan contenidos que ya no son relevantes"

Andy Hargreaves, miembro de la Academia Nacional de Educación de EEUU, cree que la tradición tiende a definir lo que cuenta como conocimiento fundamental en las escuelas, incluso cuando los aspectos de ese conocimiento ya han dejado de ser importantes o relevantes.
Marina SeguraLunes, 3 de octubre de 2022
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«¿Qué es la ley de Boyles en química? ¿Quién ganó la guerra de los 100 años? La mayoría de los educadores con los que me encuentro en todo el mundo no pueden responder a ninguna de las dos preguntas, pero están en casi todos los planes de estudio occidentales», señala a Efe el profesor del Boston College y la Universidad de Ottawa, que acaba de asistir a un congreso educativo en Zaragoza.

Lo que importa no es lo que enseñamos, sino cómo lo enseñamos

Son piezas de conocimiento, añade, que «memorizamos y luego olvidamos rápidamente», pero una «mirada más cercana a la ley de Boyle revela que no siempre es cierta, especialmente cuando el gas se encuentra en espacios muy pequeños. La ciencia no siempre es exacta. Enseñe la Ley de Boyle de esta manera y la gente la recordará. Enséñela como un hecho aburrido y no lo harán».

«Lo que más importa no es lo que enseñamos, sino cómo lo enseñamos para que los conocimientos, las habilidades y el aprendizaje profundo duren toda la vida», explica el experto tras participar en el IV Congreso Internacional de Innovación Educativa «Educaverso», organizado por el Gobierno de Aragón. En su opinión, «la tradición tiende a definir lo que cuenta como conocimiento fundamental incluso cuando los aspectos de ese conocimiento ya no son importantes o relevantes».

Las claves para atraer a los mejores ¿Qué es un buen maestro?

Hargreaves, asesor en las reformas educativas de Escocia y Gales y que ha escrito más de 25 libros traducidos a una docena de lenguas, cree además que los buenos maestros se sienten atraídos y permanecen en entornos de trabajo positivos, colaborativos y de apoyo, donde se respetan sus criterios profesionales. El salario, apunta, es también un factor a tener en cuenta. Sin embargo no es la «principal fuerza motriz». Sí debe ser «suficiente para simbolizar el respeto por el estatus profesional de los docentes y para que no tengan que preocuparse por la estabilidad financiera y el cuidado de sus familias, y no tengan que asumir trabajos adicionales que interfieren con su trabajo sólo para ganarse la vida».

Los buenos maestros se sienten atraídos y permanecen en entornos de trabajo positivos, colaborativos y de apoyo, donde se respetan sus criterios profesionales

En cuanto a la evaluación del desempeño profesional, Hargreaves considera que «merecen y tienen derecho a recibir comentarios continuos sobre su práctica por parte de sus supervisores, sus alumnos y sus colegas». Defiende, sin embargo, que la evaluación formal de «arriba hacia abajo» tiene poco impacto en la mejora del desempeño. «Es necesario cuando se cuestiona la competencia, pero no debe ser la única ni la principal forma en que la mayoría de los docentes obtienen retroalimentación».

La evaluación «a menudo es realizada por supervisores que no conocen muy bien al maestro o su situación y es posible que el maestro ni siquiera confíe en ellos ni los respete. La principal fuerza impulsora debe ser la construcción de comunidades colaborativas sólidas bajo un liderazgo inspirador, incluida la retroalimentación regular que sea respetuosa y de apoyo y, por tanto, más fácilmente aceptada cuando sea crítica o desafiante».

En cuanto al impacto de la covid-19, el profesor, de 71 años, afirma que se ha aprendido que la tecnología «no puede reemplazar al maestro. Muchos estudiantes que aprendían virtualmente simplemente se desconectaron, apagaron sus cámaras y se fueron. Los maestros importan. Pero también nos beneficiamos de este terrible hecho de que más maestros» desarrollaron más competencia digital que «nunca».

Muchos estudiantes que aprendían virtualmente simplemente se desconectaron, apagaron sus cámaras y se fueron. Los maestros importan

Aunque la tecnología es una gran parte de la caja de herramientas del profesor, «no es la única parte»: «Aprender al aire libre, leer libros y no solo en línea, y trabajar codo con codo en grupos, estas cosas también importan. Y las relaciones son clave aquí. Los adolescentes sufrieron más problemas de salud mental que nadie durante la pandemia debido al aislamiento y la falta de pertenencia». En consecuencia, además de la tecnología, y «quizás incluso más que la tecnología, debemos prestar atención al bienestar de los jóvenes ahora que están de regreso en la escuela para que puedan concentrarse de manera más efectiva en su aprendizaje».

El gasto más rentable: Invertir en las personas

Por otro lado, considera que el gasto más rentable en el sistema educativo es «invertir en las personas y en el tiempo de las personas para trabajar juntos de manera efectiva: buena capacitación y desarrollo de liderazgo, tiempo para que los maestros colaboren dentro del día escolar, más apoyo en el aula para niños con una variedad de necesidades educativas especiales, capacitación, nuevas pedagogías y más apoyo para las familias en dificultades».

El congreso internacional reunió el pasado fin de semana a más de 1.400 docentes, que han reflexionado sobre la transformación del universo educativo y de los elementos tradicionales y nuevos que lo componen. El objetivo último ha sido conseguir una escuela más igualitaria, más reflexiva, digital e inclusiva.

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Comentarios
  1. José Lenín Aguilar Abadía
    10 de octubre de 2022 23:46

    Me agrada la información y su relevancia ante la competitividad del docente como profesional en el magisterio que no significa trasmitir conocimientos o ciencia. Pensemos como educadores y descubriremos ka necesidad de hacer Ciencia. Saludos.

  2. Juan Carlos Andrade
    13 de octubre de 2022 02:17

    Va nota