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¿Hay una respuesta para cada pregunta? Una serie de dibujos animados para encontrar respuestas… y más preguntas

Crea una situación de aprendizaje para un debate riguroso en aula a través de la serie de dibujos 'La gran pregunta'. La serie es útil tanto en primaria como en la ESO o Bachillerato para ayudarles a alcanzar los descriptores operativos en las materias de Educación en Valores Cívicos y Éticos.
Ársel ÁlvarezViernes, 26 de abril de 2024
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Crear una situación de aprendizaje basada en el debate es una buena idea. Pero, ¿alguna vez has querido que tus estudiantes sean rigurosos y al tiempo se diviertan? Oscar Brenifier es para ti. Tiene una amplia bibliografía sobre recursos para los más pequeños, los jóvenes, y los profesionales de la filosofía. Y es el asesor filosófico de una serie de dibujos animados que merece la pena La Gran Pregunta, basada en uno de sus libros.

Son capítulos de cinco minutos… ¡intensos!, pero divertidos.

¿Quién es el autor?

Brenifier es alguien peculiar. Usa sombrero, tirantes, y se mueve de una manera peculiar. Además, habla español con fuerte acento francés, y no entiende algunos términos y se recrea en ello… ¿qué palabra usan los españoles para alguien que siempre busca problemas para todo? Si buscas en youtube alguna de sus sesiones o materiales, le podrás ver en acción. Intuirás que detrás de su aparente inocencia hay un método: el método socrático (sí, otra vez nuestro querido e incómodo preguntón de la antigua Grecia, Sócrates). Y es que sus libros se basan en las preguntas y en la cantidad de respuestas que surgen de ellas, y que a veces son sorprendentemente contradictorias entre sí. A él debemos la serie que presentamos aquí.

¿Cómo es la serie?

Hugo es un niño sonriente, sin ningún rasgo en su vestido que identifique su personalidad, en un espacio de formas tridimensionales sin adornos. Toda la estética es muy neutra, pues el foco de atención está en la pregunta. Esta es siempre una de esas preguntas para las que tenemos respuesta, por ejemplo «¿qué es la naturaleza?». De esas que incluso tienen que ver con nuestra personalidad o con nuestra visión del mundo, como «¿qué es la justicia?». Es muy posible que tus estudiantes se identifiquen con alguna de ellas, unos con una otros con otra… ya está el debate armado, ¿lo ves?

Las voces en off de Lili y de Félix le ofrecen respuestas. Pero siempre Hugo ve inocentes problemas o pasan cosas sin importancia, o aparecen nuevos personajes con inquietudes diferentes, y lo que era simple se vuelve complejo. ¡Ah!, “complejo”, pero no “complicado”, pues hasta un niño puede ver que las opciones se multiplican, se oponen, se complementan, un caso particular contradice a una que parecía definitiva… Esa es la idea de la serie.

¿Cómo podemos trabajar con ella en aula?

La serie es útil tanto en primaria como en la ESO o Bachillerato para ayudarles a alcanzar los descriptores operativos en las materias de Educación en Valores Cívicos y Éticos.

Os voy a presentar algunos capítulos para que les deis un vistazo, y voy a extraer algunas de las principales respuestas (o hipótesis) y parte de los problemas que estas plantean. Una idea para desarrollar una situación de aprendizaje es dejar que sean los estudiantes quienes extraigan las preguntas, las hipótesis de respuesta y/o los problemas. Pues el método socrático funciona así: pregunta, hipótesis de respuesta, y problema. Puedes también invitar a los estudiantes a diferenciar los ejemplos para analizar (lo que sería el método empírico) y evaluar la lógica de las diferentes hipótesis (lo que sería el método racional). La actividad llevará a tus estudiantes a comprender la pluralidad de perspectivas y enriquecer la suya propia.

¿Qué es la familia? La primera hipótesis que plantean Félix y Lili es que familia son los que viven juntos. Pero Hugo pregunta, ¿son mi familia solo los que viven conmigo?, e incluso, ¿todos los que viven conmigo son mi familia? Explorando estas dos preguntas aparecen situaciones nuevas situaciones, que dan lugar a nuevas preguntas. ¿Las mascotas son parte de nuestras familias?, ¿todos los que tienen lazos de sangre conmigo son mi familia?, ¿la familia se elige?… El capítulo plantea problemas para estas preguntas, a veces de manera verbal y otras veces a través de lo que sucede. ¿Quién puede ser esa niña que quiere tanto a Hugo?

¿Qué es la naturaleza? Como todas las respuestas que dan Félix y Lili empieza con sencillez: “Naturaleza son las cosas que son naturales”. Se trata de lo que en filosofía se conoce como tautología (otros ejemplos de tautología podrían ser, “todo lo que está de más, sobra”, o “siempre que llueve, está lloviendo”). Podemos invitar a nuestros estudiantes que comprendan que por más que se trate de una afirmación irrefutable, no aporta ningún conocimiento nuevo. Los problemas aparecen cuando se empieza a analizar diversos ejemplos (método empírico), ¿qué tienen en común todos los ejemplos que consideramos “naturaleza”? Hugo pregunta: ¿naturaleza es solo lo que está vivo? ¿Las personas somos parte de la naturaleza?, y ¿lo que hacemos las personas con la naturaleza, es naturaleza? Después de observar una construcción a Hugo se le ocurre una distinción (algo muy propio de la filosofía): “lo que está hecho por el ser humano” y “la naturaleza”, pero entonces surge un problema: ¿el ser humano planta un árbol, eso es naturaleza?

¿Cómo sabemos las cosas que sabemos? Una pregunta clásica de la filosofía de la modernidad, y que el capítulo despliega en sus diferentes respuestas. Hipótesis: el conocimiento viene por los sentidos; problema: ¿solo sabemos cosas que podemos percibir? Quizá es que saber no es una actividad de los sentidos y la razón, sino de la acción; el capítulo da varios ejemplos: saber jugar al fútbol, saber montar en bici, saber hacer amigos… Pero, vuelve a preguntar Hugo ¿se pueden saber cosas sobre las que no tenemos experiencia? Félix y Lili le proponen un método que no es empírico, sino racional, analizando lo que ya sabemos podemos formular hipótesis sobre lo desconocido.

¿Qué significa ser justos?. Quiere decir, ¿ser iguales?, ¿tener las mismas oportunidades?, ¿seguir las reglas? El capítulo presenta de una manera divertida las principales acepciones que en la filosofía encontramos sobre la justicia. La justicia es dar a cada uno según sus méritos, a cada uno según su rango, a cada uno según sus necesidades.

¿Cuál es tu capítulo favorito? ¿Tienes alguna idea sobre cómo trabajar en aula con ellos? Espero tus comentarios.

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