La brecha en competencias básicas entre españoles y OCDE se ha triplicado desde la EGB
El último informe 'Esenciales', de la Fundación BBVA y el Ivie, analiza los avances en la formación por generaciones. © ADOBE STOCK
La brecha en competencias básicas de la población española respecto a la media de la OCDE se ha triplicado desde la generación que se formó íntegramente con el modelo EGB, pese a que el nivel de competencias ha aumentado a lo largo del tiempo. Así lo señala un nuevo documento de la serie Esenciales de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), que revela que España se sitúa por debajo de la media y ocupa una de las últimas posiciones en los tres ámbitos: lectura, matemáticas y resolución de problemas. Como en otros países, con el paso del tiempo se observa una mejora de competencias que, en el caso de España, es de las más modestas.
Las competencias en lectura del grupo de 25 a 34 años son solo 18,5 puntos superiores a las de los mayores (55 a 65 años), frente a un promedio de mejora de la OCDE de 30,4 puntos entre las dos cohortes; en matemáticas, las competencias han aumentado 13,2 puntos entre las dos generaciones, por debajo de los 25,7 puntos de media y, en resolución de problemas, la diferencia de 17,4 puntos en España contrasta con los 29,7 de la media. En las tres competencias, España se sitúa en el grupo de cola de los cinco países que menos han mejorado junto a Estados Unidos, Suecia, Nueva Zelanda y Eslovaquia.
En las tres competencias, España se sitúa en el grupo de cola de los cinco países que menos han mejorado junto a EEUU, Suecia, Nueva Zelanda y Eslovaquia
En el caso de las competencias matemáticas, la franja de 45 a 54 años muestra un avance de 8,5 puntos respecto a la de 55 a 65 años, que baja a 4,6 puntos entre 35 y 44 años respecto a la de 45 a 54 años, y de apenas 1,8 puntos entre la de 25 a 34 años y la de 35 a 44 años. Los resultados son similares o incluso más intensos para las competencias en resolución de problemas y lectura. Los datos muestran, además, un creciente alejamiento de España respecto a la media de los países de la OCDE, con una brecha en competencias que aumenta entre las generaciones más jóvenes.
Los resultados indican que las competencias entre generaciones han mejorado cada vez menos por el efecto de la calidad de la formación, es decir, a igualdad de estudios cursados, la mejora en competencias se va ralentizando entre unas franjas de edad y otras. Por el contrario, el efecto cantidad muestra incluso cierta mejora. El estudio apunta que las numerosas reformas educativas impulsadas a partir de los años 80, todas faltas de consenso, no han conseguido reducir la brecha con el resto de los países desarrollados.
«Recortar la brecha en competencias con los países de la OCDE puede requerir un esfuerzo adicional en escolarización en términos cuantitativos, algo factible, sobre todo, a través de la reducción de tasas de abandono educativo temprano hasta niveles similares a las de otros países. El impulso reciente y la modernización de los estudios de formación profesional pueden contribuir a ello», según concluye.





