El 76,9% de los jóvenes entre 14 y 24 años declara leer por ocio en su tiempo libre
Estos son algunos de los datos destacados del Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en España 2025, elaborado por Conecta para la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), con el patrocinio de CEDRO y la colaboración del Ministerio de Cultura.
“Un año más, este Barómetro refleja una tendencia sobre el hábito lector en España que consolida a la lectura como una actividad de ocio en el tiempo libre. Especialmente, desde la pandemia, cuando se produjo un importante repunte que, pasados los años, se ha consolidado. Es también significativo que este crecimiento se está produciendo en todos los tramos de edad y viene a desmentir el mito de que los jóvenes no leen”, apunta Daniel Fernández, presidente de la Federación de Gremios de Editores de España.
Más allá de los datos positivos, es necesario señalar que sigue existiendo un tercio de la población (33,8%) que no lee nunca o casi nunca en su tiempo libre. Las razones argumentadas para explicar por qué no leen o no lo hacen con mayor frecuencia es, mayoritariamente, la falta de tiempo (42%), especialmente entre las mujeres de entre los 25 y los 65 años. Le siguen aquellos que prefieren emplear su tiempo en otros entretenimientos (32,6%) o, directamente, los que no tienen interés por la lectura (20%). En ambos casos estos dos argumentos son señalados por hombres jóvenes.
Poco a poco el cómic ha ido experimentado un repunte importante, algo que se ha visto reflejado en el Barómetro de este año, que vuelve a señalar su creciente peso entre los lectores. Un 14,3% de la población lee cómics, un 38% más que en 2020. Estos datos apuntan a la consolidación del cómic como una puerta de entrada a la lectura tradicional y como el formato complementario al libro que más triunfa, un hecho que llevamos viendo en los últimos años.
El Barómetro sigue mostrando las diferencias en los índices de lectura que existen entre la población femenina y masculina, en los diferentes tramos de edad, los niveles educativos o por su distribución geográfica. Contrastes que reflejan que el perfil del lector sigue siendo el de una mujer joven, con estudios universitarios, que vive en un ámbito urbano. En detalle, si bien los índices de lectura crecen tanto entre la población femenina (72,3% +0,6 puntos con respecto a 2024) como en la masculina (59,8% +0,8 puntos respecto a 2024), las diferencias desde 2017 prácticamente se mantienen.
No ocurre lo mismo entre las diferentes edades, donde se va reduciendo poco a poco la distancia entre tramos. El estudio, además, continúa rompiendo el falso mito de que los jóvenes no leen. De hecho, la población entre 14 y 24 años es el que registra un mayor índice de lectores. El 76,9% se declara lector por ocio. Esto representa 1,6 puntos más que en 2024 y 6,2 puntos respecto a 2017. Siendo importante este crecimiento es menor que el alcanzado entre la población mayor de 65 años, que se declara lectora en tiempo libre y que llega al 58%, 2,4 puntos porcentuales más que en 2024 y 13 puntos más que en 2017. Este crecimiento podría estar relacionado con que esta franja de edad ya comienza a incorporar a aquellas generaciones de niños que fueron incorporándose a la enseñanza y pudieron ir adquiriendo el hábito lector.
Por nivel de estudios, el Barómetro 2025 mantiene que la población más lectora sigue siendo aquella que dispone de estudios universitarios, pero también refleja una caída de 2,2 puntos con respecto a 2024, lo que hace pensar en que se podría haber llegado a su cenit. Desde 2017 este porcentaje ha crecido en 1,5 puntos. No ocurre lo mismo entre la población con estudios secundarios, que ha crecido 6,3 puntos desde 2017 (2 puntos respecto a 2024) y se sitúa en el 63,1%. Entre la población que solo cuenta con estudios primarios, el hábito lector ha crecido 2,4 puntos respecto a 2024 y 4,3 puntos si miramos a 2017, situándose en un 41,9%.
La distribución geográfica también ofrece buenas noticias. Aunque solo cinco comunidades autónomas se sitúan por encima de la media de 66,2% (Madrid, 72,8%; País Vasco, 70,1%; Cataluña 69,5%, Navarra, 68,5%; y La Rioja, 68%), prácticamente todas las regiones crecen con respecto a 2020. Destacan Extremadura, Galicia y Andalucía, que logran incrementos de 5,9 puntos, 4,3 y 4,2 puntos respectivamente.
“Debemos destacar el esfuerzo que están realizando las comunidades tanto desde los ámbitos culturales como educativos, lo que está permitiendo que, cada vez más personas aprecien el valor de la lectura en su vida personal y profesional. Los datos del Barómetro muestran cómo se están reduciendo las distancias que existían entre las regiones hace una década, mitigando la desigualdad territorial que veíamos hasta ahora”, reconoce Daniel Fernández.
El Barómetro de Hábitos de Lectura 2025 vuelve a registrar el crecimiento de la lectura en soporte digital. Casi un tercio de los lectores (33,2%) leen en este formato, 1,5 puntos más que en 2024, lo que viene a confirmar su recuperación. El e-reader, con un 16%, continúa siendo el dispositivo más utilizado por los lectores de libros digitales, seguido por el móvil con un 11,8% y el ordenador con un 11,1%. En cuanto a la forma en la que obtuvieron los libros digitales, el 50,7% señaló que se lo descargó gratuitamente. Un 32,7%, apuntó que pagó por sus lecturas digitales.
Lento pero seguro, el formato audiolibro continúa ampliando su base de usuarios: en 2025, el 9% de la población dijo haber escuchado audiolibros, frente al 7,9% del año anterior, lo que confirma que este formato va ganando adeptos entre la población, especialmente entre la población más joven.

