La depresión: una de las principales causas de discapacidad con más resistencia a los tratamientos
Dada la infravaloración generalizada del riesgo suicida y del impacto real que la depresión tiene en la vida personal, familiar y laboral del paciente, en muchas ocasiones no se actúa con la rapidez y la magnitud necesaria, lo cual puede agravar el trastorno en el tiempo.
Infravaloración y prontitud. Las dos características que mejor definen la depresión en la sociedad actual. A pesar del aumento de casos, la detección del diagnóstico suele ser más compleja respecto a otras enfermedades de salud mental. Muchos de sus síntomas no están vinculados directamente con la tristeza, sentimiento que socialmente se relaciona con la depresión. De hecho, muchos especialistas han detectado que la depresión cada vez es más heterogénea y compleja. Algunos de ellos son la anhedonia (incapacidad para sentir placer), deterioro cognitivo (como problemas de concentración) o apatía.
Asimismo, según las últimas tendencias, los grupos más jóvenes de la población se están convirtiendo en los mayores afectados, sobre todo aquellos con altos niveles de exigencia personal y profesional y una elevada comorbilidad (presencia simultánea de dos o más enfermedades o trastornos) con ansiedad, trastornos del sueño, TDAH en adultos o consumo de sustancias.
Ante la dificultad en su diagnóstico, y con motivo del Día Mundial de la Depresión (celebrado ayer, 13 de enero), el director médico de la Clínica López Ibor, el Dr. Ignacio Basurte, ha querido trasladar varias de las señales que identifican este trastorno de salud mental, así como las dificultades de los pacientes para encontrar un tratamiento adecuado.
Indicios de alarma
Según el Dr. Ignacio Basurte , “en muchos casos, la depresión se presenta como el resultado de un estrés emocional sostenido y de una disrupción prolongada de los ritmos biológicos”. Señales como el aislamiento progresivo, el abandono de la rutina diaria, el insomnio grave y persistente e incluso la ideación suicida son claros requerimientos para acudir a un profesional de manera inmediata.
No obstante, dada la infravaloración generalizada del riesgo suicida y del impacto real que la depresión tiene en la vida personal, familiar y laboral del paciente, en muchas ocasiones no se actúa con la rapidez y la magnitud necesaria, lo cual puede agravar el trastorno en el tiempo.
“El paciente experimenta una pérdida progresiva de identidad, de esperanza y de sensación de control sobre su vida. A nivel familiar genera sobrecarga emocional y desgaste relacional, y en el ámbito laboral se traduce en absentismo, bajo rendimiento o incapacidad prolongada”, advierte Basurte.
Un mismo tratamiento no es válido para todo el mundo
Uno de los principales retos en el ámbito de la salud mental es la depresión resistente, producida por una respuesta inadecuada a al menos dos tratamientos antidepresivos, aunque estén correctamente indicados y administrados por el especialista.
“Genera frustración tanto en el paciente como en el clínico y obliga a abandonar el enfoque tradicional de ensayo-error para avanzar hacia modelos más precisos y personalizados de tratamiento”, explica el director médico. Esto se debe a que la depresión no se manifiesta con síntomas similares en todos los pacientes, pues cada persona tiene un funcionamiento cerebral diferente debido a factores neurobiológicos, genéticos y epigenéticos, comorbilidades que no siempre se detectan y variaciones en los circuitos cerebrales implicados.
Por ende, los tratamientos convencionales no son adecuados para los afectados. Gracias a los avances médicos respecto a los trastornos de salud mental, hoy se sabe que la depresión “no es solo un desequilibrio químico, sino una disfunción de circuitos cerebrales concretos”, sobre todo en aquellos vinculados con la regulación emocional, la motivación y el control cognitivo.
Estimulación Magnética Transcraneal Profunda (EMTp)
La amplitud en los conocimientos sobre salud mental ha impulsado una psiquiatría basada en la neurociencia y en abordajes personalizados.
El Dr. Ignacio Basurte propone una “técnica no invasiva” favorable para aquellos diagnosticados de depresión resistente, pacientes que no toleran bien la medicación o tienen respuesta parcial, y en perfiles con una marcada anhedonia o deterioro cognitivo. Sin embargo, puede utilizarse de manera complementaria a tratamientos farmacológicos y psicoterapéuticos.
La Estimulación Magnética Transcraneal Profunda (EMTp) “actúa directamente sobre los circuitos cerebrales implicados en la depresión” del paciente, y además “no interfiere con su actividad diaria y presenta un perfil de seguridad favorable”. A través de campos magnéticos generados por una bobina especial que se coloca sobre el cuero cabelludo, estos atraviesan el cráneo sin dolor teniendo mayor alcance a capas internas del cerebro.
La esperanza es lo último que se pierde
Convivir con una depresión no es fácil de asumir, incluso es difícil de detectar y de tratar. El Dr. Ignacio Basurte lanza un mensaje alentador para todas aquellas personas que padecen o han padecido alguna vez este trastorno. “Pedir ayuda no significa rendirse, sino dar el paso necesario para acceder a un tratamiento mejor ajustado y recuperar la posibilidad de una vida con mayor bienestar y sentido”.



