Razas de perros que más ayudan a superar la depresión
El Golden Retriever, el Labrador Retriever, el Caniche o el Cavalier King Charles Spaniel destacan por sus cualidades en programas de apoyo emocional y terapias asistidas, como complemento para personas con depresión, siempre bajo supervisión profesional y desde una convivencia responsable.
La Real Sociedad Canina de España (RSCE) recuerda el papel clave que representan los perros de raza como apoyo emocional en la mejora de la salud mental con motivo del Día Mundial contra la Depresión, un problema que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y que en España preocupa sobre todo en los adolescentes, ya que el 38,5% de estos padece malestar emocional.
Este es un dato recogido por la RSCE a partir de un estudio elaborado por el Ministerio de Sanidad y la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que señala que estos problemas entre los jóvenes españoles están en ascenso en los últimos años. Esta tendencia está impulsada por factores como el aislamiento social, la presión académica, la incertidumbre laboral y el impacto emocional prolongado de la pandemia.
Ante este escenario, los perros se han consolidado como un recurso de acompañamiento con valor terapéutico en determinados entornos sanitarios, educativos y sociales. La Comisión Científica de la RSCE subraya que la interacción regular con un perro puede ayudar a reducir la sensación de soledad, la ansiedad o la tristeza, además de favorecer rutinas saludables, promover la actividad física y apoyar la regulación emocional: tres palancas que suelen ser relevantes en procesos de recuperación.
En terapias asistidas, el trabajo se basa en una interacción guiada como acariciar, jugar o simplemente compartir tiempo, que puede facilitar la apertura emocional y reforzar el bienestar general, especialmente en jóvenes con dificultades para verbalizar lo que sienten. En paralelo, la presencia del animal contribuye a crear un entorno percibido como seguro, lo que puede favorecer la adherencia a hábitos y pautas recomendadas por los profesionales.
Desde la RSCE recuerdan que si bien no existe una raza “perfecta” universal, el temperamento individual, la socialización y el entrenamiento son determinantes. Aun así, la experiencia acumulada en programas de terapia asistida y apoyo emocional suele recurrir con frecuencia a determinadas razas.
Es el caso de los retrievers –Golden Retriever y Labrador Retriever– que destacan por su carácter equilibrado, su sociabilidad y una disposición natural a colaborar, además de una buena respuesta al adiestramiento. El Caniche, muy inteligente y adaptable, encaja bien en contextos educativos y sanitarios donde se requiere atención sostenida y facilidad para trabajar con guías. Y el Cavalier King Charles Spaniel, de temperamento dulce y calmado, suele ser apreciado por su capacidad de acompañar sin invadir, aportando cercanía en escenarios de alta carga emocional.
El presidente de la RSCE, José Miguel Doval, recuerda “que los perros no sustituyen a los profesionales de la salud mental, pero sí pueden ser aliados fundamentales como complemento a los tratamientos médicos y psicológicos, siempre desde una convivencia responsable y respetuosa con el bienestar animal”.
