Cultura japonesa en el aula de dibujo a través del Festival de las Muñecas
En la Educación Artística se consideran varias habilidades potenciales, entre las que se encuentra la Competencia en Conciencia y Expresión Culturales. Esto conlleva la comprensión y el respeto por modos de expresión de otras culturas.
Cuando hablamos de emociones, es lógico que los niños y niñas aprendan a verbalizarlas desde su experiencia en casa y en su entorno. De hecho, en la cotidianeidad, poniendo palabras a sus sentimientos, van comprendiendo su propia identidad. Pero además, el conocimiento de la expresión artística en otros países enriquece su proceso creativo, el desarrollo de ideas y la capacidad de opinión. Sin duda, nuestra asignatura puede abrir una puerta al mundo. En particular, en este artículo nos acercamos a la cultura japonesa.
Sería una bonita actividad para el último curso de Infantil o los primeros cursos de Primaria la realización de unos muñecos de papel basándonos en la llamada “Hina Matsuri”, traducida comúnmente por «Festival de las Muñecas». Esta fiesta, que nos traslada al antiguo Japón, se celebra cada 3 de marzo.
Alrededor de esta fecha, en los hogares ocupa un lugar destacado un conjunto de personajes que se colocan en estantes escalonados. Expuestos de forma muy ordenada, parecen guardar la estancia. Se trata de las “hina ningyō”, muñecos que simbolizan un deseo: la felicidad y salud de las niñas de la familia.
Es costumbre hacer fotos de las niñas sentadas delante de las decoraciones, que emulan una representación de la corte imperial. Es un momento significativo y alegre para toda la familia.
Esta festividad, que proviene de la antigua China, está llena de colorido y plasticidad. De hecho, son muchas las manualidades que se idean para que los niños aprendan a realizar figuras decorativas en torno a la celebración. En las escuelas puede verse gran variedad de interpretaciones.
Las figuras que nuestros alumnos van a realizar reciben varios nombres, entre los cuales “Obina” y “Mebina” son los más sencillos. La primera representa al emperador y la segunda a la emperatriz, en la época “Heian”. Las colocarán sobre un soporte delante de un biombo y añadirán algún objeto decorativo como lámparas de papel.
En las casas japonesas estas figuras principales no están solas, sino que se colocan en los estantes acompañadas de otros muñecos que también son muy importantes. Son los que se ocupan de sus cuidados y su salud. Además, hay músicos y otros personajes cuyas expresiones faciales representan las emociones del enfado, la tristeza y la alegría.
Adicionalmente, las figuras aparecen rodeadas de distintos elementos que guardan relación con la función de todas estas personas. Pueden verse, entre otros, recipientes con comida, baúles con cajones, tocadores, bolsas de herramientas, un palanquín y un carro. En realidad se trata de la escena de un casamiento.
Realización de los muñecos
Primero, reunirán el material necesario, que, básicamente, es el siguiente.
-Papel de origami o papel estampado con motivos.
-Cartón, cartulina de color rojo y cartulina metalizada dorada.
-Palito estrecho y plano.
-Pegamento de barra, cola y tijeras.
-Lápices y rotuladores.
Como material opcional podemos utilizar goma Eva, pegatinas y adornos de papel o plástico.
Para hacer el cuerpo de los muñecos, utilizarán una hoja de papel de origami de 7,5 x 7,5 cm. También puede ser un cuadrado recortado de cualquier papel de regalo que no sea demasiado fino. Hay que tener en cuenta que si quisiéramos utilizar uno mayor, por ejemplo, de 10 x 10 cm, tendríamos que aumentar proporcionalmente el tamaño de todo el conjunto.
Como se ve en el vídeo, dibujarán las líneas de corte sobre el papel. Estas son dos, una la de un cuadrante, es decir, un cuarto de círculo, y la otra una pequeña diagonal a unos 4 milímetros de distancia en la esquina superior. Luego, recortarán la silueta y harán los dobleces necesarios para imitar la forma de las mangas del kimono.
Hina ningyō
Pueden ensayar varias veces, con un trozo de papel blanco de folio, hasta memorizar los dobleces y recortar correctamente la forma. Les ayudaremos a doblar el papel marcando claramente con línea discontinua por donde tienen que recortar. Una vez hecho el kimono, introducirán la cabeza por el orificio que queda arriba.
Para la cabeza dibujarán un círculo de unos 2 centímetros sobre una cartulina y añadirán el cuello con una longitud de 1 centímetro mínimo, porque ese trocito de papel lo tendrán que pegar a un palito que la sostenga bien. La longitud del palito, plano y estrecho, será menor que el largo del kimono para que no choque al colocar las figuras sobre el soporte.
Luego añadirán otro trocito de cartulina negra con la forma del pelo que ellos mismos pueden dibujar. Realizando estos pequeños dibujos, como si fueran parte de un rompecabezas, que tienen que recortar y ensamblar, mejorarán su sentido de la proporción y habilidad para definir las formas.
No obstante, si son niños de 5 o 6 años, también pueden utilizar una plantilla impresa sobre cartulina, rellenar los distintos dibujos con colores, recortar y pegar.
Plantilla Festival de las Muñecas

La forma de pegado es más sencilla con pegamento de barra, pero se puede poner cola con ayuda de un palillo en el cuello y colocarlo en la posición correcta sobre el palo. Después de unos minutos, se añade cola del mismo modo en la parte posterior del palito y se introduce por el orificio. Hay que tener cuidado de no manchar el papel por la parte visible. El palito se apoya en la parte posterior del kimono y se presiona unos segundos para que quede bien sujeto.
Aunque se necesita paciencia para realizar esta actividad, se trata no solo de finalizar una figura bonita, sino de que comprendan la transformación de las formas en el proceso. De un cuadrado pasamos a un semicírculo que, mágicamente, con dos dobleces y un corte, se convierte en una vestimenta. Se trata de un ejercicio en el que se combina lo bidimensional y lo tridimensional para crear la ilusión de las figuras Hina reales. Y, de este modo, nuestros alumnos van comprendiendo poco a poco las formas geométricas que existen en todo lo que nos rodea.
Tanto el emperador como la emperatriz llevan una corona. La del emperador es más alta y estrecha, mientras que la de la emperatriz es más baja y ancha. Son básicamente rectángulos, que en realidad serían cilindros, fáciles de dibujar y recortar. Los pegarán sobre el pelo de cada figura.
Si nos fijamos a la altura de las mangas de los kimonos, vemos que el emperador sostiene en su mano derecha una tabla. En aquel tiempo se escribían en ella datos importantes sobre la boda. Y la emperatriz sujeta un abanico, donde también se anotaban cosas relevantes respecto a la ceremonia. Dibujarán estos accesorios sobre cartulina del color que prefieran y los recortarán. Después los pegarán sobre las mangas del kimono.
Realización de los objetos decorativos
Son varios los elementos que rodean a las figuras principales, pero si trabajamos con niños entre cinco y siete años de edad, es necesario simplificar. Como elementos básicos realizarán el biombo y el estante donde se apoyan las figuras
Un modo sencillo de hacerlo es doblar una cartulina roja rectangular, haciendo un pliegue en el medio con una altura aproximada de 15 milímetros, de forma que los kimonos de papel puedan quedarse sujetos sobre él. Este se puede reforzar con unas tiras de goma Eva brillante para decorarlo, como se ve en el modelo.
Los más pequeños pueden recortar el rectángulo de la plantilla y pegar cartulina roja del mismo tamaño encima. También pueden pintarla con rotulador rojo.
Para hacer el biombo, que suele ser dorado, simplemente dibujarán un margen oscuro sobre una cartulina o cartón que doblarán en forma de zigzag. Si se utiliza una cartulina metalizada, se puede incluso borrar parte de la capa dorada creando un motivo de nubes. Para ello se puede utilizar un algodón impregnado con un poquito de alcohol e ir pasándolo suavemente sobre la superficie, realizando movimientos de izquierda a derecha. Esta práctica debe hacerse con precaución, acompañando a cada niño y niña.
Para los alumnos de 3º de Infantil es más sencillo utilizar un cartón o cartulina de un tono claro. Antes de doblarlo dibujarán un margen alrededor, de color marrón o dorado, que pueden pintar con rotuladores. Para que aprendan a doblarlo, podemos mostrarles los pasos con un folio.

Los niños y niñas de Primaria, de mínimo seis años, pueden dibujar la forma de las lámparas, llamadas “bonbori”, que suelen colocarse junto a las figuras del emperador y la emperatriz. Eran lámparas de aceite o con vela y se hacían con una pantalla de papel.
Pueden intentar copiar desde una foto o dibujo que nosotros mismos hagamos. Luego recortarán la forma, la colorearán y la pegarán a un cartón con una pequeña pestaña que haga las veces de soporte. No obstante, hay que tener en cuenta que dibujar esta figura y recortarla aún es complicado para estas edades por las formas curvas. Rellenar la forma en la plantilla y luego recortarla es una opción más fácil.
Entre el emperador y la emperatriz, o a los lados, suelen colocarse flores de melocotón. La costumbre viene de China, donde desde tiempos antiguos esta flor viene simbolizando la llegada de la primavera. Junto con su florecimiento se desea la longevidad de las niñas y la prosperidad en sus vidas. También se suelen poner flores de cerezo que simbolizan además la belleza efímera. Ambas flores son muy parecidas en su forma y color.
En clase, podemos mostrarles fotografías de ambas flores, analizando las formas, las semejanzas y las diferencias. Ellos pueden hacer luego sus propias interpretaciones, dibujando pequeñas flores y coloreándolas con tonos rosas para colocarlas luego sobre el soporte, pegadas alrededor de las figuras principales o agrupadas entre ellas. Otra opción es, incluso, pegar cuentas con la forma de las flores o pegatinas.
Finalmente, solo nos queda ir colocando todo el conjunto de figuras realizadas. Este trabajo bien merece una exposición para que alumnos de otros cursos lo vean y conozcan así un poquito más la cultura japonesa. Es más, se podría solicitar la exposición de una muestra de las muñecas Hina reales al Consulado de Japón en Barcelona. Aunque requeriría de mucho cuidado en el montaje, sería una muy buena muestra.
Y quizás se pregunten nuestros alumnos y alumnas: «¿Y qué pasa con los niños varones? ¿Es que ellos no tienen una celebración propia?» Pues sí. Curiosamente, el Día de los Niños, que se celebra el día 5 de mayo y hace referencia a niños y niñas, también se celebra en particular el día de los niños varones. En esta fecha suelen verse en muchos lugares mástiles con banderas o serpentinas en forma de carpa que representan a la familia. Y, además, la casa se adorna con cascos tradicionales de la armadura japonesa, simbolizando el deseo de que el niño crezca fuerte. También el Consulado de Japón ofrece un ejemplo de estas decoraciones para poder mostrarlo.
Tanto si sois profesores como si no, sois bienvenidos a dejar comentarios o hacer preguntas sobre esta actividad.





