Desmontando el prejuicio: Análisis de los mitos dominantes en la educación de alumnos con Altas Capacidades

El artículo muestra las barreras conceptuales así como los prejuicios del sistema educativo que siguen existiendo alrededor de las Altas Capacidades. Como base, se hace una revisión, de los mitos, que indica Tourón (2000) en su libro 'Mitos y Realidades en torno a la alta capacidad' y la dicotomía entre genética y entorno, lo cuales condicionan negativamente la respuesta pedagógica. Por ello se debe realizar una enseñanza individualizada que atienda el desarrollo integral de nuestros alumnos, consiguiendo un apoyo temprano para evitar el abandono y la desmotivación.
Sandra López CarreroMartes, 24 de marzo de 2026
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Se plantean dos posiciones en torno a las Altas Capacidades Intelectuales (AACC). Una consiste en dar un papel exclusivo a la genética, por lo que la educación quedaría en segundo plano; y, otra sería la influencia ambiental, en la que todo niño o niña, con un entorno adecuado, según esta posición, tendría Altas Capacidades Intelectuales. © ADOBE STOCK (IA)

Actualmente existen unos sesgos conceptuales en relación a las Altas Capacidades que hace que sigan siendo las grandes olvidadas. Por ello uno de los pilares fundamentales de la escuela inclusiva pasa por conocer estos mitos.

A partir de la obra de Tourón (2000), el objetivo de este artículo es analizar los podemos encontrar entorno a tres bloques temáticos fundamentales: el origen y el perfil de cada alumno; el proceso de enseñanza y aprendizaje junto al rol del docente y, la respuesta social y la familia.

Más allá de la herencia: Conociendo los perfiles en las Altas Capacidades
  • Mito 1. Se plantean dos posiciones en torno a las Altas Capacidades Intelectuales (AACC). Una consiste en dar un papel exclusivo a la genética, por lo que la educación quedaría en segundo plano; y, otra sería la influencia ambiental, en la que todo niño o niña, con un entorno adecuado, según esta posición, tendría Altas Capacidades Intelectuales. En realidad, lo importante es una mezcla de ambas. La característica inherente de los niños y niñas con AACC les hace mantener un trabajo constante, y aún en caso de no hacerlo, seguirían teniendo AACC.
  • Mito 2. Las Altas Capacidades Intelectuales no tienen que darse en todos los aspectos curriculares, ya que pueden encontrarse niños o niñas que tengan dificultades de aprendizaje, por lo que hay que trabajar tanto las destrezas como las dificultades, teniendo objetivos reales ante su capacidad y evitando, con ello, la frustración en los niños y niñas de AACC.
  • Mito 6. El niño o niña con AACC no se puede saber qué tipo de adulto será. Sí es importante que se realice una evaluación temprana y reciba una atención educativa acorde a sus necesidades, evitando los estereotipos desde la infancia sobre el tipo de adulto que será y qué excepcionalidades podremos atribuirle.
  • Mito 7. La clase social no es una condición necesaria para tener o no Altas Capacidades Intelectuales. Es importante reconocer que tener una adecuada estimulación en la infancia favorecerá sus capacidades y destrezas; pero aun así, en clases sociales más desfavorecidas, con pocos estímulos, también hay niños y niñas con AACC.
Del mito de autonomía mal entendida a la respuesta curricular
  • Mito 4. Cada niño o niña de AACC es un ser único, por lo que hay que tratar de forma individualizada sus características y no generalizarlas por pertenecer a un grupo determinado. Además de ello, también, es necesario destacar que se debe fomentar la inclusión dentro de resto de alumnos y enseñar a respetarse cada uno con sus cualidades personales.
  • Mito 8. Los centros educativos deben atender las dificultades y las potencialidades, pero hay que tener en cuenta que no se deben limitar a los alumnos en sus capacidades, atendiendo a lo que necesiten, dadas su características personales.
  • Mito 9. El ritmo de aprendizaje y las capacidades cognitivas de un alumno o alumna de AACC va por encima de su edad cronológica, por lo que se debe tener en cuenta que se les deben aportar los conocimientos acorde a sus intereses y la asistencia a programas de enriquecimiento curricular o extracurricular, favoreciendo el desarrollo y evitando la desmotivación.
  • Mito 10. Se tiende a pensar que debemos ser iguales en todo, pero al igual que se atiende a los alumnos con mayor dificultad en su aprendizaje, también se debe atender a cada uno según sus capacidades cognitivas, aunque destaquen por su excelencia y no se debe conducir al error de considerar exclusivo ofrecer una educación a los alumnos y alumnas con AACC.
Mostrando un equilibrio entre la familia y el entorno educativo
  • Mito 3. Además de los aspectos meramente curriculares, en los que pueden destacar en mayor o menor medida, es necesario atender al desarrollo integral de los niños y niñas con AACC.
  • Mito 5. Como decíamos anteriormente, puede que las Altas Capacidades dependan de un factor genético, pero la sobreexigencia por encima de las capacidades de los niños y niñas, más que al éxito, podría llevar a un fracaso. En la familia se debe exigir acorde a su capacidad con un apoyo incondicional hacia las aptitudes cognitivas de sus hijos e hijas.
  • Mito 11. Del mismo modo que en el mito anterior, la educación diferenciada para los alumnos y alumnas con AACC no es bien recibida. Esto no reduce las oportunidades para los demás sino más bien hace que sean bien atendidas las necesidades de todos los niños y niñas, tanto si tienen Altas Capacidades como en el caso contrario.
  • Mito 12. El orden de preferencia de las necesidades de unos u otros niños o niñas del entorno escolar no es algo de lo que nadie deba opinar sin conocer cada casuística particular. Tener Altas Capacidades no es algo de libre elección, por lo que deben atenderse las necesidades de todos los niños de igual manera, ya que en el caso de los alumnos y alumnas de AACC, el talento debe tratarse para favorecer su desarrollo y evitar su pérdida.

Una vez conocidos los 12 mitos (Tourón, 2000) algunos aspectos clave merecen una reflexión profunda, entre los que destacan:

En primer lugar, destacaría que es necesaria una individualización de la enseñanza, y a lo largo de todos y cada uno de los mitos, se consideran a las AACC como una capacidad que no debe de ser tratada de modo individual, ya que en alguno de los mitos inclusive lo tratan como élite. Por ello, uno de los aspectos más erróneos de las AACC es visualizarlas como algo innato, que no debe de atenderse, ya no solo según las capacidades individuales sino que de modo general se desarrollarán sin necesidad de apoyos educativos o familiares.

Asimismo me gustaría acentuar el aspecto que subyace de todos los mitos, que es la necesidad de la sociedad de no atender a las potencialidades de los demás, viendo al que ellos consideran más “capaz”, como alguien más fuerte, y en el caso de utilizar recursos (como programas de enriquecimiento) son vistos como innecesarios, es decir, sería gastar recursos económicos educativos hacia alumnos y alumnas que, erróneamente, consideran que no lo necesitan. Es decir, limitan las capacidades, ya que parecen ver como amenazas al que es diferente, ya sea por sus cualidades o por sus limitaciones.

Finalmente, me gustaría incidir en la repercusión que tiene para la sociedad, que no se identifiquen o no se potencien las capacidades de los alumnos y alumnas de AACC, ya que estos niños y niñas podrán desarrollar sentimientos de rechazo o desmotivación, u otros sentimientos igual de negativos, inclusive un posible abandono del mundo escolar, por lo que la sociedad se perdería un niño o niña con gran potencialidad. Es decir, tan sólo hay que fomentar el desarrollo integral de cada alumno para conseguir su éxito personal, familiar y académico y desarrollará, con ello, todo su potencial.

Sandra López Carrero, profesora del CEIP La Garena en Alcalá de Henares (Madrid).

Referencias bibliográficas:

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