La orientación se abre paso en las aulas: cuatro centros premiados por guiar el futuro del alumnado
En el Espacio Bertelsmann de Madrid, la orientación académica y profesional dejó de ser “un trámite” para ocupar el centro del escenario. Allí, el 27 de febrero de 2026, la Fundación Bertelsmann y el Grupo ANAYA celebraron la gala Premios a la Excelencia en Orientación concebida, sobre todo, como punto de encuentro: centros educativos, universidades, entidades sociales, administraciones y especialistas reunidos para compartir cómo se acompaña hoy a un alumnado que decide su futuro en un entorno cambiante —y con demasiada frecuencia, incierto—.
La idea-fuerza del acto fue clara: la orientación se está convirtiendo en un factor cada vez más decisivo en la formación de los estudiantes. Y, para subrayarlo, la organización puso el foco en prácticas que no se limitan a informar sobre itinerarios, sino que crean experiencias: contacto real con empresas, universidades y exalumnos; espacios de autoconocimiento; apoyo emocional; y, muy especialmente, una orientación que se hace con la comunidad (familias, mentores, profesionales) y no solo “para” el alumno.
Cuatro ganadores, cuatro maneras de acompañar decisiones reales
Los Premios a la Excelencia en Orientación reconocieron en esta edición a cuatro centros, uno por categoría: Engage International School (Madrid), Colegio Marista Champagnat (Salamanca), IES Beatriz Galindo (Madrid) e IES Río Gállego (Zaragoza). El jurado —con perfiles del ámbito educativo y empresarial— evaluó candidaturas con un criterio compartido: que la orientación sea un proceso continuo, sostenible y conectado con la vida.
Conexión con el mundo profesional: Engage International School (Madrid)
El proyecto premiado, “Donde Crecen los Horizontes: raíces, vocación y futuro”, se apoya en una premisa: si el alumnado tiene que elegir, debe poder ver y probar. La propuesta integra ferias de universidades, visitas a empresas, padres mentores, prácticas profesionales, talleres de autoconocimiento y gestión emocional, además de recursos digitales y sesiones individualizadas. El jurado destacó su enfoque integral y herramientas como el Programa Mentor, la Feria de Orientación, el Laboratorio de Talentos y charlas con profesionales y antiguos alumnos.
Acompañamiento en la elección de estudios: Colegio Marista Champagnat (Salamanca)
Bajo el título “Cada etapa, un destino por descubrir”, el programa acompaña al alumnado desde 3º de ESO hasta 2º de Bachillerato. Su fortaleza está en el diseño: dinámicas lúdicas, talleres de autoconocimiento, testimonios de estudiantes y profesionales y una feria de estudios superiores, concentrados en una semana clave de orientación. El jurado valoró especialmente su coherencia, sostenibilidad e impacto, y su capacidad para “bajar a tierra” la vocación: informar, sí, pero también reducir miedos y preparar la transición a la etapa postobligatoria con confianza.
Orientación personalizada y familia: IES Beatriz Galindo (Madrid)
El proyecto “Antiguos alumnos: embajadores del Beatriz Galindo” pone el foco en Bachillerato —y de manera singular en el alumnado de Bachibac— para construir orientación desde la cercanía: charlas con profesionales, visitas, talleres y encuentros con exalumnos nacionales e internacionales. El resultado es una red que ofrece relatos reales de trayectorias diversas y ayuda a gestionar incertidumbre y estrés. El jurado subrayó que genera un entorno próximo, realista y participativo que refuerza decisiones informadas y el sentido de comunidad educativa.
Vinculación del aprendizaje con ámbitos profesionales: IES Río Gállego (Zaragoza)
Con “La Orientación Académico-Profesional en el IES Río Gállego”, el centro articula una orientación integral que combina información (con impulso a la Formación Profesional) con experiencias: visitas a facultades y entornos profesionales, implicación de antiguos alumnos, herramientas de autoconocimiento y charlas motivacionales. El jurado destacó su enfoque práctico para vincular el aprendizaje a sectores reales mediante talleres y encuentros con expertos, coordinando agentes internos y externos (familias, profesorado, empresas, universidades y exalumnos).
Una gala para “hacer red” y abrir conversación
La ceremonia se planteó de forma presencial precisamente para facilitar vínculos profesionales y el intercambio de buenas prácticas. La agenda incluyó la participación del Secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, y una ponencia sobre orientación inclusiva a cargo de Diego Castro Oneto, director del CEIP Maestra Caridad Ruiz y divulgador sobre innovación pedagógica.
En el plano institucional, el mensaje fue doble: reconocimiento y exigencia. Carmen Sebrango, directora de la Fundación Bertelsmann, sintetizó el sentido del premio: “Los centros educativos tienen un papel decisivo… y, con estos premios, queremos seguir impulsándoles a desarrollar modelos de orientación más integradores y conectados con el mundo educativo y profesional”. Por su parte, Marta Martínez, consejera delegada de Grupo Anaya y Hachette Livre para España y Latinoamérica, insistió en la orientación como puente: debe construirse “desde la colaboración” para que sea transformadora y abra “oportunidades reales”.
El dato que explica el momento: orientación como prioridad compartida
La nota de prensa enmarca esta tercera edición como síntoma de consolidación: más de 70 proyectos presentados en tres ediciones, procedentes de más de 60 centros de 17 provincias. Y un reparto que también dice mucho de las preocupaciones actuales: “Orientación personalizada y familia” lidera (32%), seguida de “Conexión con el mundo profesional” (30%) y “Acompañamiento en la elección de estudios” (27%).
El telón de fondo es un diagnóstico conocido: persisten desajustes entre la formación y las necesidades del mercado laboral. En esa grieta, la orientación aparece como herramienta de equidad —si se hace bien— y como palanca de oportunidades. De ahí que la Fundación Bertelsmann impulse Xcelence (marco de calidad inspirado en buenas prácticas internacionales) y que Grupo Anaya haya desarrollado Henko, descrito como un servicio integral de orientación para centros en España.
Lo que dejan estos premios
Más allá del palmarés, la fotografía de esta edición sugiere un cambio de paradigma: la orientación más valorada es la que acompaña procesos, no la que reparte folletos; la que conecta con profesionales y experiencias reales; la que integra autoconocimiento y dimensión emocional; y la que entiende que decidir no es un acto puntual, sino una competencia que se entrena.
Si quieres, puedo adaptarlo al estilo de un medio concreto (Magisterio, prensa local, o una revista educativa) y ajustar longitud, titulares y entradillas.



