España necesita 120.000 profesionales tecnológicos y la FP gallega pisa el acelerador
“Las empresas tecnológicas españolas suponen el 4,4% del PIB español y generan 800.000 empleos directos, pero el sector deja sin cubrir cada año 120.000 puestos, porque nos faltan profesionales formados y actualizados”. Así de rotundo fue Constantino Fernández, presidente de Altia, una empresa del sector de las TICs que cuenta con casi 4.500 empleados, de los cuales, la mitad, proceden de la Formación Profesional.
Fernández fue el encargado de realizar la conferencia inaugural de las jornadas FPInnova26 que organiza, como cada año, la Consellería de Educación, y a la que acudieron 700 docentes de todos los ámbitos, interesados en debatir sobre los nuevos retos tecnológicos, el futuro de la Formación Profesional, la ciberseguridad y la Inteligencia Artificial.
Tanto el presidente de esta empresa de consultoría tecnológica como el resto de ponentes que asistieron a la jornada, destacaron la importancia de actualizar los planes de estudio actuales, “porque no debemos olvidar que el ciclo de obsolescencia de las competencias tecnológicas clave se produce cada 18 meses. Tenemos que ser capaz de adaptarnos a esta realidad o nos quedaremos atrás”.
Constantino Fernández fue muy rotundo: “El talento no se hereda. No se compra. No se espera. El talento se construye”.
El CEO de Casual Robots, Pablo Medrano de Arriba, fue todavía más contundente en este sentido, dejando claro “que no se está dando formación real actualizada en la Formación Profesional en España porque nuestra educación no está siendo capaz de asumir los cambios tan rápidos que se están viviendo en los últimos años”.
Pero toda crisis, como bien saben los buenos emprendedores, es una oportunidad. Y Galicia no quiere apostar de forma decidida porque su alumnado pueda optar a las vacantes que existen en el ámbito tecnológico.
Para actualizar y dinamizar la Formación Profesional, ya ha anunciado novedades que supondrán un antes y un después en la educación técnica gallega.
De esta manera, llega el Plan Innova FP 2030 que, con un presupuesto de 30 millones de euros, pondrá a disposición de los docentes nuevos recursos para facilitar la docencia y mejorar la cualificación del alumnado. La educación gallega también quiere dar un impulso definitivo para transferir la investigación aplicada que se realiza en la Formación Profesional a los sectores productivos. Para ello se creará una red de centros de innovación avanzada, se potenciará el programa InnovaTechFP que permite dar respuesta a retos tecnológicos de las empresas que ejecutan los alumnos y se favorecerá la creación de empresas de base tecnológica a través de 60 nudos de innovación con un objetivo: crear patentes.
Para todo ello es esencial el papel de los docentes como profesor investigador, según explicó la directora general de FP, Eugenia Pérez, ante los docentes reunidos en la Cidade da Cultura. De esta manera, esta nueva figura generará proyectos de innovación e investigación aplicada que contribuirá a la consecución de los objetivos que se plantea la Consellería de Educación: formar a los mejores alumnos en el ámbito tecnológico, “consiguiendo que estén a la vanguardia en nuestro país a la hora de asumir los retos que nos deparan los próximos años”.
Para lograr que la figura del docente investigador sea una realidad, la Consellería intensificará la formación de los profesores de alta especialización bajo la coordinación del Centro Galego da Innovación de la FP Eduardo Barreiros, donde, entre otros ámbitos se hará hincapié en la ciberseguridad y en el conocimiento de la computación cuántica y del big data, temas que centraron, precisamente la jornada formativa del FPInnova de este año.
La Xunta de Galicia quiere así poner a disposición de su profesorado más técnico, el de la Formación Profesional, recursos como el Metaverso FPGal, que supondrá facilitar herramientas de realidad extendida con plataformas de adiestramiento en contornos virtuales, o la creación de una plataforma integral que reforzará el aprovechamiento de las nuevas tecnologías en el día a día de los centros.
Los docentes contarán con tres programas de apoyo: Capacita FP, Simula FP y Orienta FP, que tendrán como objetivo la creación de una plataforma inteligente para generar experiencias personalizadas dirigidas a la formación en tecnologías emergentes; la puesta en marcha de un sistema de simulación avanzada inteligente para crear entornos inmersivos a nivel formativo y finalmente, una orientación profesional que permita recomendar itinerarios personalizados que adapten la oferta de la Formación Profesional a las necesidades del mercado laboral.
Con todos estos recursos, el docente podrá hacerse con las tecnologías más punteras, lo que supondrá una profunda transformación tanto en cuanto a la metodología de trabajo en los institutos como en la forma en la que los alumnos han aprendido hasta el momento.
