¿Hablas conmigo… DECINE? con José Luis López-Linares, director de "We The Hispanos"

Pablo de Santiago entrevista a José Luis López-Linares en el podcast “Hablas conmigo...DECINE?”, una conversación en la que el director de “We the Hispanos” repasa su trayectoria, el sentido de su nueva película y la huella española en el nacimiento de Estados Unidos.
Diego Moreno-ArronesMiércoles, 15 de abril de 2026
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La nueva entrega del podcast “Hablas conmigo…DECINE?” vuelve a poner el cine en el centro del debate cultural con una conversación entre Pablo de Santiago y José Luis López-Linares, director de “We the Hispanos”, en la estela de otras entrevistas del ciclo publicadas por Magisterio, como esta conversación con José Luis Alcaine.

José Luis López-Linares llega a esta charla con una trayectoria larga y diversa, construida primero desde la dirección de fotografía y después desde el documental, con trabajos sobre el arte, el vino y, más recientemente, sobre la hispanidad. En la conversación, el cineasta recuerda que empezó “desde abajo”, pasando por oficios como el de script o foto fija, antes de consolidarse como uno de los nombres más reconocibles del documental español.

El viaje de una idea

La entrevista se adentra después en el origen de “We the Hispanos”, un título que dialoga con el arranque de la Constitución estadounidense —“We the people”— para subrayar una idea central: la presencia hispana en la raíz histórica y cultural de Estados Unidos. López-Linares sostiene que el español no fue un idioma marginal en aquel territorio, sino una lengua presente mucho antes de que el inglés se impusiera como idioma dominante.

Ese relato histórico no se queda en la teoría. El director explica que la película recorre estados y ciudades muy distintas —de Texas a California, de Florida a Nueva York— para mostrar la extensión real de esa huella. El rodaje, asegura, fue un proceso largo, de dos años, con un montaje especialmente exigente por la enorme cantidad de material acumulado.

Cine, memoria y público

Uno de los temas más repetidos a lo largo de la conversación es el de la recepción del público. López-Linares reconoce que el éxito de sus documentales sobre la hispanidad le sorprendió, en parte porque el proyecto se sostuvo con una importante base de mecenazgo ciudadano. Según explica, esa implicación colectiva hizo que muchas personas sintieran la película como propia y la llevaran a las salas.

También hay espacio para hablar de la exhibición cinematográfica y de cómo ha cambiado con el tiempo. El director compara la actual flexibilidad de las salas y los formatos digitales con una época en la que un documental podía permanecer meses en cartelera sin apenas competencia de contenidos, una realidad ya desaparecida pero clave para entender la evolución del sector.

La pregunta por la leyenda negra

La entrevista avanza hacia una de las cuestiones de fondo de la película: la llamada leyenda negra y su influencia en la forma de mirar la historia de España. López-Linares sostiene que esa narrativa ha dificultado el reconocimiento de figuras españolas decisivas en Estados Unidos y ha alimentado una visión incompleta de la presencia hispana en el continente.

En ese punto, el documentalista insiste en que la película busca poner en valor héroes olvidados, instituciones y procesos culturales que formaron parte de la construcción del país norteamericano. A su juicio, la historia de España está llena de personajes y episodios de enorme relevancia que, sin embargo, no siempre han encontrado un relato público a la altura.

Una cultura viva

Más allá de la historia, la conversación deja una idea muy presente: la hispanidad como modo de estar en el mundo. López-Linares la describe como una forma de vivir marcada por la familia, la fiesta, la transmisión de tradiciones y una visión del ser humano que no se reduce a los ritos, sino que configura una cultura completa.

Esa mirada desemboca en el presente. El director defiende que la herencia hispana no pertenece solo al pasado, sino que sigue creciendo en Estados Unidos, donde el español gana espacio en ciudades, barrios y comunidades cada vez más mezcladas. En su opinión, esa expansión no es solo lingüística: es también una manera distinta de entender la convivencia, la comida, la celebración y los vínculos cotidianos.

Para terminar, López-Linares deja una motivación muy clara: su cine está pensado para los hijos y los nietos de toda la hispanidad, como una herramienta de contraste frente a los mensajes simplificados o negativos que a menudo circulan sobre la historia común. Y lo hace con una convicción que atraviesa toda la entrevista: “We the Hispanos” no es solo una película, sino una invitación a mirar el pasado con más rigor y menos prejuicios.

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