José María Calonge: "El Papa propone evangelizar desde la escuela"
José María Calonge Berzunces —diácono, casado y padre de 7 hijos— es consejero de la Red Arenales y actual director del colegio Arenales Fuenlabrada, habiendo dirigido previamente otros centros del grupo como Alborada, Arenales Arroyomolinos, Santa Mónica en Rivas, Montserrat en Parets del Vallés y Sofia en Bulgaria. Licenciado en Ciencias Eclesiásticas y Humanidades, y Máster en Educación Inclusiva, Calonge nos habla del despertar espiritual de los jóvenes actuales y el papel insustituible del profesor y del centro escolar como espacios de acogida y acompañamiento. Ante la inminente visita papal, anima a los colegios a organizarse y priorizar este encuentro. (Toda la información del viaje está disponible en la web oficial https://conelpapa.es/ y la preinscripción puede formalizarse en https://inscripciones.conelpapa.es/auth).

Viviéndola como una peregrinación. En nuestro caso, hemos organizado el viaje con 64 chavales. La idea es ir a la Vigilia con los jóvenes en la plaza de Lima el sábado 6 de junio, aunque hay complicaciones de logística para quedarse a dormir y asistir el domingo 7 a la misa en Cibeles, por lo que estamos a la expectativa de si abren iglesias para pasar la noche. Si tuviéramos que elegir, priorizaríamos la vigilia, tendríamos una misa grande en el colegio al día siguiente, y luego nos iríamos a Barcelona para continuar la peregrinación otros cuatro días. Aprovechamos para rezar laudes, asistir a misa diaria, acercarnos a la Sagrada Familia y tener momentos de confesión. Es vivirlo como una convivencia, similar a lo que hicimos cuando fuimos a Roma para la canonización de Carlo Acutis y éramos 104.
Exacto, no hay estructuras y los jóvenes tienen una experiencia de Dios y de fe a la que a veces no estamos dando respuesta. Nosotros ofrecemos «lo de siempre», pero los chavales no quieren lo de siempre; para muchos incluso entrar en una parroquia resulta raro. Están como ovejas sin pastor. Tienen una búsqueda de la verdad, pero una verdad que va todo el rato conectada con el corazón y con la emoción. Grupos como Hakuna han respondido un poco a esto: los chicos quieren pocas pertenencias institucionales, pero buscan sitios donde beber de las fuentes, ser bien recibidos y que hablen su lenguaje. A mí me recuerda al rebrotar que supuso Taizé en nuestra época.

Los jóvenes tienen una experiencia de Dios conectada con la emoción y buscan la verdad como ovejas sin pastor
"Hay que estar con ellos y dar respuestas desde las instituciones. Nosotros, por ejemplo, hemos puesto en marcha un «oratorio» en el colegio, que no es más que una copia del centro juvenil que hizo San Juan Bosco en Turín: montas un gimnasio, pones futbolines y ping-pong, pones a los chicos a estudiar, y resulta que estás en un sitio accesible donde surgen mil preguntas. Otra experiencia es llamarles una vez al mes para tomar juntos una paella, pero sabiendo que esa paella va con una catequesis y con la posibilidad de acercarse al Señor. Lo viven entusiasmados, como un grupo de amigos y un encuentro.
Las clases de Religión sí les gustan, sobre todo si se entra en la parte más emocional, pero sin abandonar la fe. Los jóvenes rechazan lo edulcorado; quieren una propuesta sobre Jesucristo seria, pero que les llegue. Yo vengo de una época en la que hablar de religión daba vergüenza, parecía que los profesores, catequistas e incluso sacerdotes eran representantes de una ONG, pero hoy los chicos quieren una presentación clara de la fe en la que puedan entrar.

A los jóvenes les gusta la clase de Religión si no es edulcorada, si se les propone a Jesucristo, sobre todo de forma emocional
"A mí me encanta el Papa León porque se le nota de lejos que es educador, se ve que ha pasado por la escuela y sabe que el proceso de la educación es vital. Hace poco, en una carta sobre los educadores, titulada Diseñar nuevos mapas de Esperanza, habló por primera vez de los colegios como plataformas de evangelización, poniéndolos casi en la misma posición que las parroquias. Ha dicho de manera muy explícita que las parroquias son la Iglesia, por supuesto, pero que los colegios son centros desde donde se puede evangelizar, recordando que la evangelización no está cerrada a una estructura determinada.
Se nota que el Papa es educador y por eso propone los colegios como plataformas de evangelización
"Que lo hagan. Yo lo he organizado con el colegio, vamos a ir y no pasa nada. También nos coinciden los exámenes, pero los hemos desplazado un poco para los que vienen con nosotros. Los chavales ven cuál es la prioridad: si ven que nosotros consideramos que esto es importante y serio, ellos lo valoran. Si lo ponemos «de rebajas», pues no le darán importancia. Además, para los que estamos en Madrid, los actos son en sábado y domingo, por lo que casi no hay interferencia real. Facilitarles esta asistencia formando un grupo en la escuela es, precisamente, hacer del colegio esa plataforma de evangelización de la que habla el Papa.

En el primer párrafo de la Carta Apostólica Diseñar nuevos mapas de Esperanza, con la que León XIV celebró el 27 de octubre de 2025 el 60º aniversario de la Declaración del Concilio Vaticano II sobre la Educación (Gravissimum Educationis), el Papa afirma: «La educación no es una actividad accesoria, sino que constituye el tejido mismo de la evangelización: es la forma concreta con la que el Evangelio se convierte en gesto educativo, relación, cultura».
En el discurso pronunciado el 31 de octubre de 2025 con ocasión del Jubileo del Mundo Educativo, completó esa idea refiriéndose a «la reciprocidad propia de los procesos educativos, en donde el compartir el saber no puede tomar otra forma que la de un gran acto de amor».



