Muere Ignasi Camós, impulsor del Cine Escuela y voz del cine español

Ignasi Camós, director del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales, ha fallecido a los 56 años tras varios meses de baja por cáncer. Su paso por el ICAA deja una huella marcada por el diálogo con el sector, la defensa de las ayudas públicas y el impulso de proyectos como Cine Escuela, del que habló en Magisterio en una entrevista en la que subrayó que "el 70% de los alumnos nunca ha ido a una sala de cine".
MagisterioJueves, 23 de abril de 2026
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Ignasi Camós, con su simpatía habitual, en una reciente entrevista en Magisterio expresó un deseo: “El éxito sería que dentro de 15 años muchos jóvenes dijeran: empecé con Cine Escuela, pero sigo yendo al cine porque me encanta”.

La cultura española despide a una de sus voces más reconocibles. Ignasi Camós, director del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales, ha muerto a los 56 años, según ha informado el Ministerio de Cultura, después de varios meses de baja por un cáncer. El comunicado ministerial ha destacado su «compromiso» y su «vocación de servicio público», además de la huella que deja entre las personas e instituciones con las que trabajó.

Su nombre quedó ligado en los últimos años a la gestión del cine español desde el sector público, en un momento de intensa actividad normativa y de transformación industrial. Camós asumió la dirección del ICAA en junio de 2023, en sustitución de Beatriz Navas, con el reto de sostener una interlocución compleja y de avanzar en una nueva Ley del Cine que el sector venía reclamando con insistencia. En este contexto, su perfil fue asociado a la escucha activa y a una manera de gestionar basada en la cercanía, algo que el propio mundo del cine valoró especialmente.

Ignasi Camós no solo dejó su marca en la administración cultural, sino también en el debate educativo sobre la alfabetización audiovisual. En una entrevista reciente publicada por Magisterio, explicaba el sentido del programa Cine Escuela, una iniciativa pensada para acercar a los adolescentes a la experiencia de la gran pantalla y fomentar la reflexión crítica en torno a las películas. Allí alertaba de un dato tan revelador como preocupante: «el 70% de los alumnos» nunca había entrado en una sala de cine.

Un gestor que apostó por la escucha

Camós era visto en el sector como un responsable conciliador. Quienes trabajaron con él subrayaban su disposición a atender preocupaciones, mediar en los conflictos y mantener abierto el diálogo incluso en los momentos más delicados. Esa actitud le permitió ganarse la confianza de parte del ecosistema cinematográfico, en un periodo en el que las negociaciones sobre ayudas, regulación y futuro del cine español seguían abiertas.

Su principal objetivo al frente del ICAA fue tratar de desencallar una Ley del Cine todavía pendiente de aprobación, un texto largamente esperado por productores, cineastas y demás agentes del sector. El cine español, mientras tanto, vivía un momento de especial proyección internacional, con una presencia destacada en Cannes y con una defensa reiterada de las políticas públicas como parte del valor cultural y simbólico de la industria.

Del aula a la pantalla grande

Antes de dirigir el ICAA, Camós había ocupado distintos puestos de responsabilidad en la administración. Entre 2021 y 2023 fue asesor parlamentario en el gabinete del ministro Miquel Iceta, donde coordinó grupos de trabajo vinculados al Estatuto del Artista. También desarrolló tareas en la Generalitat de Cataluña y en distintos gabinetes ministeriales, siempre vinculado a ámbitos de gestión pública y política cultural.

Pero su relación con el cine no se limitó a la dimensión institucional. En su conversación con Magisterio, insistió en que ver una película en pantalla grande no debía entenderse como una actividad secundaria, sino como una experiencia cultural con capacidad para generar pensamiento crítico. Desde esa convicción, defendió el valor educativo del cine y su potencial para abrir conversaciones en las aulas, en una línea muy próxima al espíritu de proyectos como Cine Escuela.

Una pérdida para la cultura pública

Su fallecimiento supone una pérdida relevante para el Ministerio de Cultura y para el conjunto del sector audiovisual. Camós representó una forma de entender la gestión cultural basada en la cooperación, la defensa de lo público y la apuesta por el acceso a la cultura como derecho. Su legado, además, queda asociado a una idea que atraviesa tanto la política cultural como la educativa: la de que el cine no es solo entretenimiento, sino también una herramienta para mirar el mundo, comprenderlo y discutirlo.

Ignasi Camós deja tras de sí una trayectoria breve en el cargo, pero intensa en objetivos y en señales. En la administración, en el mundo del cine y también en la conversación educativa, su figura queda unida a una defensa clara de la cultura como espacio compartido, exigente y transformador.

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