Uribes reivindica el deporte como escuela de valores en la MiniMaratón Madrid-Nebrija
José María Ortiz, recientemente nombrado rector de la Universidad de Nebrija, en un momento de la entrega de premios.
“El deporte debe servir para desterrar comportamientos vergonzosos y actitudes de odio” y “competir bien también es aprender a respetar”. Con esas ideas ha arrancado la mañana José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior de Deportes, que ha aprovechado la MiniMaratón Madrid-Nebrija para reivindicar el papel educativo del deporte y para subrayar que la práctica deportiva debe ser una escuela de convivencia, esfuerzo y juego limpio.
“El esfuerzo no solo consiste en correr, sino en cuidar lo compartido”. Ese ha sido, en la práctica, el cierre de una jornada que ha querido demostrar que competir también es aprender a respetar. La cita, celebrada en el parque del Retiro, ha reunido a 4.000 alumnos de numerosos centros educativos en un ambiente festivo, con la Universidad Nebrija como impulsora de una iniciativa que vuelve a situar el deporte al servicio de los valores.
El Retiro ha amanecido convertido en una gran pista educativa al aire libre. Según la información oficial de la prueba, la MiniMaratón Madrid-Nebrija celebra este 24 de abril de 2026 su séptima edición con un recorrido de 4,2 kilómetros, el 10% de una maratón, y con participación de escolares de 5º de Primaria a 2º de Bachillerato, además de universitarios. La web oficial destaca, además, que la carrera es la única mini maratón para jóvenes en España y que mantiene su vocación de promover salud, sostenibilidad, inclusión y diversidad.
Los 4.000 participantes han llenado de color, nervios y entusiasmo el entorno del parque madrileño, en una cita que ya es referencia para muchos centros educativos. La organización, a cargo de la Fundación Nebrija, ha vuelto a contar con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid y de la Fundación Deporte Joven, además de colaboradores y medios aliados.
Más allá de la meta, la jornada ha querido dejar una lección visible: el deporte educa cuando se practica con sentido de equipo y también cuando se termina con responsabilidad. Por eso, al final de la ceremonia de entrega de premios, los alumnos han trabajado como voluntarios limpiando el parque del Retiro y devolviéndolo al estado en el que lo encontraron. Ese gesto, sencillo y poderoso, ha reforzado el mensaje central de la MiniMaratón: el esfuerzo no solo consiste en correr, sino en cuidar lo compartido.
Los valores han sido, precisamente, el hilo conductor de una edición en la que la Universidad Nebrija ha querido seguir vinculando la actividad física con la formación integral de los jóvenes. La propia web de la prueba insiste en que la iniciativa busca fomentar el talento y el bienestar, y contempla dos becas Nebrija Excellence MiniMaratón del 50% para el chico y la chica más rápidos de 2º de Bachillerato, una novedad que añade incentivo académico al esfuerzo deportivo.
Junto a Rodríguez Uribes, han estado presentes representantes de la Fundación Deporte Joven, de la Universidad Nebrija y de las entidades colaboradoras, entre ellas Magisterio y Sapos y Princesas, que apoyan desde hace años este proyecto. Entre las autoridades académicas ha estado también el rector de la Universidad Nebrija, José María Ortiz, recientemente nombrado y en sustitución de Montserrat Goimendio, en una cita que consolida la alianza de la institución con el deporte escolar y los valores educativos.
El Retiro ha sido hoy mucho más que un escenario deportivo: ha funcionado como aula abierta, como espacio de convivencia y como recordatorio de que el deporte, cuando se vive desde la escuela, puede dejar una huella que va mucho más allá del cronómetro.
