Según TikTok, poseen altas capacidades
Indudablemente, las redes sociales guardan un paralelismo con la población en general antes de la era de internet, cuando se consumía televisión. ¿Pero qué tipo de programas? Los que mayor audiencia lograban eran los de crónica rosa, formatos de telerrealidad y otros similares. Era muy curioso cuando alguien decía, por lo menos en España, qué programas veías según las encuestas, y todos contestaban que la segunda cadena y sus respectivos documentales. Desde luego, alguien mentía, o era el encuestado, o los datos de audiencia de esa cadena, que a pesar de tener una programación excepcional, presentaban los índices más bajos de espectadores. Esto es exactamente igual, pero con las redes sociales, y hablo de una ciudadanía, en este caso joven, que consume contenido de calidad ínfima en el que no se puede destacar que se fomente la inteligencia ni los hábitos de aprendizaje.
De todas las redes sociales, la que tiene el imperio sobre estos formatos que consumen los más jóvenes se encuentra en TikTok. Si uno investiga cuáles son los vídeos que mayor captación tienen entre este grupo poblacional de los 12 a los 25 años, se da cuenta de que algunos se impulsa el acoso hacia una persona, en otros monetizan su cuenta asumiendo retos específicos, siendo la degradación tan inenarrable que uno debería plantearse que muchos de los contenidos rozan lo delictivo. Cada semana existe una tendencia que suma millones de personas en las que se asume, digamos, una nueva “identidad”. Entre esas nuevas identidades tenemos a adolescentes y no tan adolescentes que se auto-diagnostican como superdotados, pues desconocen el término “alta capacidad” y consideran que cumplen todas las características de un “superdotado” según alguien que ha definido ese perfil en diversos vídeos.
Esto podría quedarse en una anécdota sin más, y no darle ninguna importancia, pero aquí viene el problema: cuando esos menores, porque con el adulto damos por hecho que es responsable de lo que diga, se dirigen a sus padres para afirmar que son “superdotados” y acuden al centro escolar para explicarles a los profesores esta cuestión que ni se han tomado la molestia de analizar ni comprobar. ¿Ahora quién es el valiente que se atreve a decirle a esos padres que lo que sus hijos ven en TikTok no se corresponde con la realidad? Pues esto es algo que no ha sucedido de manera aislada, ya que los padres, en un acto ya sea de emoción o cierta ignorancia, no han cuestionado este dato que podría haberse resuelto de una manera más eficaz, y sin ningún tipo de drama, tal y como ha sucedido con estos casos.
La posmodernidad tiene este tipo de efectos en el individuo, pero a ese joven al que les indicamos que coman verduras porque son saludables, debemos ayudarle a que seleccione adecuadamente el contenido que va a consumir, algo tan importante como su nutrición.

