Ya es oficial: Baleares blindará la selectividad para que no se pueda copiar con IA
El director general d'Univsersitats, Recerca i Ensenyaments Artístics Superiors, Sebastià Massanet, y la vicerectora de Estudiantes y Proyección Educativa, Cristina Moreno.
Ya es oficial: Baleares blindará la selectividad para que no se pueda copiar con inteligencia artificial (IA). En concreto, se utilizarán detectores de radiofrecuencia y habrá un nuevo marco de sanciones contra el fraude. De este modo, las Islas se suman a otras comunidades autónomas, como Murcia, Cataluña y Aragón, que han anunciado que tomarán medidas para evitar el fraude en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU); además, otras lo están analizando. Cabe precisar que Galicia lo lleva a cabo desde el ejercicio 2019.
El director general d’Univsersitats, Recerca i Ensenyaments Artístics Superiors, Sebastià Massanet, y la vicerectora de Estudiantes y Proyección Educativa, Cristina Moreno, han explicado este lunes, 18 de mayo, que la Comissión Organizadora de las PAU de Baleares ha establecido este marco normativo con el objetivo de «garantizar el correcto desarrollo de las pruebas de acuerdo con los principios de igualdad, mérito y capacidad».
Este nuevo acuerdo regula, tanto el uso de los dispositivos de detección como la respuesta ante conductas contrarias a la integridad académica. De este modo, las faltas leves incluyen conductas puntuales como comunicarse sin autorización o mirar de manera esporádica otro examen, y comportan una amonestación verbal. Por su parte, las faltas graves incluyen, entre otras, el fraude académico, la comunicación para obtener respuestas o el incumplimiento de las instrucciones del tribunal. Estas acciones pueden suponer la calificación de 0 en el examen afectado y las demás sanciones que el tribunal considere oportunas.
Por último, las faltas muy graves, como la suplantación de identidad, la falsificación documental o el acceso indebido a los contenidos de los exámenes, la utilización de dispositivos electrónicos de comunicación (teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores, gafas o pulseras conectadas, etc.) dentro del aula, entre otras, comportan la prohibición de continuar la convocatoria y la calificación de No Apto con un 0 en todos los exámenes de la convocatoria.
Es importante aclarar que Baleares no instalará inhibidores en las pruebas de la PAU, sino que lo que habrá serán detectores, «que permiten identificar la presencia de dispositivos electrónicos no autorizados durante los exámenes. Su utilización se llevará a cabo con criterios de proporcionalidad y respeto a los derechos de los estudiantes, y bajo la supervisión de los tribunales». En caso de que se detecten indicios de dispositivos no permitidos, el personal vigilante podrá realizar las comprobaciones oportunas. «Si se confirma la irregularidad, se aplicarán las medidas previstas en el acuerdo, según la gravedad», han señalado las citadas fuentes.
Además, han resaltado que el protocolo establece también medidas de transparencia. De este modo, el alumnado será informado previamente de la posible utilización de los detectores en cualquiera de los centros y horarios, así como de su finalidad. Otro dato relevante es que está permitido el uso de dispositivos electrónicos sanitarios y en el protocolo se establecen los procedimientos específicos para estos casos justificados.
Los directores generales han resaltado que la Conselleria de Educació i Universitats ha aportado los recursos económicos necesarios a la Universitat de les Illes Balears (UIB) para dotarla de estos dispositivos, en el marco de un refuerzo global de las garantías del proceso. Esta aportación responde a una necesidad de mayor control ante el uso de dispositivos electrónicos cada vez más sofisticados. La evolución tecnológica de los últimos años ha obligado en todo el estado a adoptar medidas preventivas frente al posible fraude académico para garantizar la legalidad y transparencia del proceso».
Como ha informado la revista magisterio, la comunidad educativa apoya, en términos generales, la adopción de medidas para evitar que los estudiantes pueda copiar en selectividad y, de este modo, garantizar que uno de los procesos más importantes en la vida de los estudiantes se realiza con garantías y transparencia.
El presidente Federación de Asociación de Familias de Alumnos de Mallorca (FAPA), Xavier Ferriol, considera que «hay que ser justos y evitar trampas». Además, reclama «una normativa clara y unos objetivos pedagógicos bien definidos que ayuden a garantizar un uso responsable y educativo de estas herramientas».
La secretaria de UGT Enseñanza y Servicios Públicos en Baleares, Azahar Tortonda, reivindica que «estas pruebas sean lo más garantistas posibles de cara a evitar que los aspirantes copien las respuestas, puesto que todos han de realizar dichas pruebas en condiciones de igualdad». A su entender, «hay que evitar a toda costa situaciones que permitan copiar y crear una ventaja en un estudiante que no ha asumido los conocimientos para dicha prueba a través de su esfuerzo y estudio».
Por su parte, el secretario general de Enseñanza de CCOO en Baleares, Mario Devis, insiste en que «hay que proteger las posibles copias en cualquier examen. Por último, Vicenç García, miembro de la comisión ejecutiva del Stei, va un paso más allá y sugiere que, «quizás, deberían plantearse nuevos nuevos sistemas de evaluación y calificación en la Selectividad, ante la presencia de las nuevas tecnologías y la IA; es un debate que no podemos esquivar».
