Las huelgas de docentes sólo mejorarán los salarios
“Las decisiones sobre educación se toman sin contar con la opinión docente”. Cartel en la puerta de un instituto de Barcelona pidiendo que los responsables de la enseñanza tengan en cuenta las opiniones de los docentes (Junio de 2026).
En el siguiente histograma puede verse la retribución media bruta del profesorado de Secundaria de todas las Comunidades Autónomas durante el curso 2025/2026. En él cabe destacar que la retribución de los docentes valencianos sea la penúltima y la de los docentes catalanes sea la antepenúltima, aunque el coste de la vida en Cataluña es uno de los más altos. En el caso de los maestros de Primaria la situación es similar. Las diferencias de retribución entre las comunidades autónomas se deben al llamado “complemento específico”, que gestiona cada comunidad autónoma y que provoca diferencias salariales que pueden superar los 500€. También se deben al plus de residencia o insularidad que se dan para compensar el coste de la vida y los desplazamientos. Esto explica por qué Ceuta, Melilla, Baleares y Canarias encabezan siempre las tablas salariales. Y también se deben a la antigüedad, dado que cada 3 años (trienio) y cada 6 años (sexenios/estadios) hay un complemento que en el caso de los estadios puede variar entre las comunidades. En conclusión, los docentes de Catalunya y de la Comunidad valenciana tienen toda la razón de quejarse por esta situación salarial, a la que se suma que llevan mucho tiempo sin percibir los estadios.
Ante las protestas de los sindicatos, el Departamento de Educación de Catalunya firmó, el pasado 9 de marzo, un acuerdo con sólo CCOO y UGT, que comportaba un incremento progresivo, que en el año 2029 sólo alcanzaría unos 200 euros mensuales más, es decir que si en las otras comunidades no hubiera ninguna mejora salarial, los docentes catalanes quedarían situados aproximadamente en la mitad inferior de la tabla. Los otros sindicatos no aceptaron ese acuerdo sino que siguieron impulsando las movilizaciones y acusaron a los dos sindicatos firmantes de romper la unidad sindical. Es difícil entender por qué a CCOO y UGT les pareció suficiente este aumento en Catalunya donde gobierna el PSC y, en cambio, el mismo incremento les pare insuficiente en la Comunidad Valenciana donde gobierna el PP. En esta comunidad llevan ya cinco semanas liderando una huelga indefinida. Más adelante volveremos a hablar de este tema.
El resto de sindicatos, concretamente USTEC, Profesores de Secundaria (ASPEPC-SPS), CGT y la Intersindical acordaron un calendario de huelgas y manifestaciones de un mes de duración que finalizaba el 5 de junio. Se trataba de un calendario en el que se alternaban las huelgas en una comarca con las huelgas en otra comarca, por lo que han podido mantener la movilización durante todo un mes, sin que las pérdidas de salario, unos 160 euros por día, la hicieran prohibitiva.
El pasado viernes 29 de mayo, poco antes de finalizar el mes de huelgas, el Departamento de Educación de Cataluña y estos sindicatos llegaron a un preacuerdo, que los sindicatos debían presentar al profesorado para ser votado. El preacuerdo contemplaba:
- Acortar de 4 a 3 años el tiempo para recibir el aumento de unos 200€ de complemento específico alcanzados en el acuerdo anterior.
- Recibir de forma progresiva un nuevo complemento, llamado “de mejora”, de unos 170 euros (50€ más mensuales este año, 50€ más en 2028 y 70€ más en 2029), por lo que en 2029, el aumento de los complementos superaría los 370€ más mensuales, a lo que se le debe añadir el aumento que afecta a todo el Estado.
- La convocatoria, a lo largo de dos años, de 000 plazas del cuerpo de catedráticos de Secundaria, EOI y artes plásticas, con derecho a ser jefe de departamento, lo que supone un aumento de 210 euros más mensuales.
- El pago pendiente a 38.000 docentes, a lo largo de cinco años, de la totalidad de la deuda de los estadios.
- Una dotación de más de 000 plazas para la escuela inclusiva y para disminuir la “ratio” (número de alumnos por docente).
- Una cláusula que posibilita la revisión de los actuales decretos curriculares de Primaria, ESO y Bachillerato, que tantos problemas y perjuicios están causando.
En el sindicato ASPEPC-SPS votó hasta el jueves 4 de junio el 52,9% de sus afiliados, saliendo un 63,2% a favor de aceptar el preacuerdo y un 36,8% a favor de no aceptarlo. En consecuencia firmaron el acuerdo y desconvocaron la huelga del día siguiente, 5 de junio. En el sindicato USTEC, en las mismas fechas, votó al colectivo docente, concretamente un 61,11%, y aunque los dirigentes también animaban a aceptar el acuerdo, ganó el «no». En consecuencia, no firmaron el acuerdo y continuaron las movilizaciones. Concretamente USTEC, junto con CNT, CGT, la Intersindical y COS, realizaron una manifestación el martes 9 de junio en Barcelona, coincidiendo con la visita del Papa León XIV a la ciudad. Parece que esta será la última manifestación de este curso pero que las reiniciarán a principios del próximo curso. El Departamento de enseñanza ha comunicado que pese al «no» de estos sindicatos, aplicará las mejores acordadas.
A nivel estrictamente económico, el acuerdo firmado situará a los docentes catalanes en el primer tercio de la tabla salarial en el año 2029. Resulta pues difícil de entender por qué estos sindicatos, que siempre dicen que prácticamente todos los problemas de la enseñanza se pueden arreglar simplemente mejorando los sueldos de los docentes y contratando más profesorado, ahora se han negado a firmar este acuerdo. Una posible explicación es que, además de perseguir mejoras salariales, tengan el objetivo de dificultar el gobierno del sector educativo sea cual sea el partido político que gobierne, es decir que piensen que en este sector solo han de mandar ellos. Si es así, también tenemos un problema con estos sindicatos, como lo tenemos con los sindicatos demasiado cercanos a determinados partidos políticos.
Pero el gran problema de la enseñanza no es el salario del profesorado, porque cuando el próximo curso cobren un poco más, no por eso enseñarán mucho mejor, ni lo es la “ratio”, porque en los años ochenta tenían 40 alumnos en el aula y no tenían grandes problemas por esta causa, ni lo es la falta de un segundo docente en el aula, porque antes no estaba y tampoco tenían problemas, etc. El gran problema es que este sistema educativo que tenemos en toda España desde 1990 no funciona y muchos de nuestros responsables políticos no quieren admitirlo, pese a que las pruebas internacionales TIMSS, PIRLS y PISA lo demuestran cada vez que se realizan. En Cataluña ya hemos llegado a tener que poner mozos de escuadra dentro de algunos centros educativos para dar seguridad al alumnado y al profesorado. ¿Qué prueba más se necesita para reconocer que ha sido un gran error quitarle la autoridad al profesorado para poder evaluar correctamente a su alumnado y para poder aplicar sanciones cuando esto es necesario?
En el acuerdo firmado no se ha recogido ninguna propuesta de mejora de la enseñanza, ni de investigar por qué nuestros alumnos cada vez aprenden menos, ni de concretar más los contenidos que debe enseñarse en cada curso de cada materia a pesar de que muchos docentes lo pedían. Para hablar de estos temas los representantes sindicales no son las personas adecuadas, porque la mayoría llevan muchos años sin dar clases y porque no tienen representantes de todas las materias. Si realmente queremos mejorar la enseñanza, los responsables de educación deben hablar con las asociaciones y los colectivos de docentes de las diferentes materias, no con los representantes sindicales, que sólo son representantes legales en temas salariales.
Antonio Jimeno es presidente del sindicato AMES.

