Plataforma pide universalizar el primer ciclo de Infantil junto a la bajada de ratios
La plataforma recuerda que la falta de plazas de Educación Infantil no solo perjudica a la infancia, especialmente a la más vulnerable, sino también a las madres, que son quienes más sufren las consecuencias de la escasez de oferta.
La Plataforma por Permisos Igualitarios de Nacimiento y Adopción (PPiiNA) ha celebrado la propuesta del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes de reducir de forma progresiva las ratios en el primer ciclo de educación infantil hasta el curso 2030-31. La medida, que fija 4 niñas y niños de 0 a 1 año, 6 de 1 a 2 años y 8 de 2 a 3 años, supondría una mejora notable tanto de la atención educativa como de las condiciones laborales del profesorado.
La organización, sin embargo, advierte de que la reforma se queda corta si no incorpora el derecho de toda la infancia a acceder a esta etapa. A su juicio, rebajar las ratios sin aumentar de forma simultánea el número de plazas públicas puede terminar restringiendo todavía más el acceso a un ciclo que considera esencial para el bienestar infantil y para la corresponsabilidad familiar.
PPiiNA sostiene que el sistema educativo español mantiene una anomalía difícil de justificar: el primer ciclo de Infantil sigue sin estar garantizado como derecho universal, a diferencia de lo que ocurre en el segundo ciclo. Por ello, reclama que las administraciones asuman la obligación de ofertar plazas suficientes para cubrir la demanda y que la reforma vaya acompañada de financiación para personal, infraestructuras y mejores salarios.
La plataforma recuerda que la falta de plazas de Educación Infantil no solo perjudica a la infancia, especialmente a la más vulnerable, sino también a las madres, que son quienes más sufren las consecuencias de la escasez de oferta. En su análisis, cada plaza que falta para llegar a la universalización puede traducirse en una mujer más penalizada laboralmente o empujada a la precariedad.
PPiiNA defiende que no es necesario elegir entre calidad y expansión del sistema. A su juicio, ambas deben avanzarse a la vez, planificando el crecimiento de la red pública y gratuita mientras se mejora la atención educativa. Esa planificación permitiría reforzar el bienestar infantil, la justicia social y la corresponsabilidad real entre familias e instituciones.
La organización aprovecha además para reiterar su demanda de reformar los permisos por nacimiento, de modo que sean iguales, intransferibles y remunerados al 100%, con posibilidad de turnarse a partir de la tercera semana. Según PPiiNA, si los bebés permanecen cuidados en el hogar durante su primer año de vida, el sistema necesitaría menos plazas en el tramo de 0 a 1 año, lo que haría más asumible la universalización.
En ese marco, la plataforma insiste en que cada criatura pueda incorporarse a la escuela infantil pública desde el día siguiente a la finalización de los permisos parentales, sin tener que esperar a septiembre ni ocupar una plaza cuando apenas tiene cuatro meses. Para PPiiNA, esa es la vía para avanzar hacia una educación infantil de calidad, con cobertura suficiente y más igualdad para las familias.
