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“Con 70.000 interinos en España, va a ser muy difícil regular un sistema MIR”

El presidente de ANPE advierte de que pueden producirse conflictos entre los profesores vinculados al sistema y los que no tienen experiencia, por lo que recomienda reducir la tasa de interinidad antes de decidir sobre el sistema de acceso.

Adrián ArcosViernes, 13 de abril de 2012
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Reconoce que vivimos tiempos de incertidumbre, pero se muestra satisfecho de que la sociedad valore cada vez más la importancia de la Educación. Nicolás Fernández Guisado, presidente de ANPE, nos traslada sus impresiones sobre la situación educativa actual.

¿Cuáles son los recortes actuales que están afectando al profesorado?
La espiral de recortes se inicia el 12 de mayo de 2010 cuando el Gobierno de Zapatero decide bajar las retribuciones de los funcionarios entre un 5 y un 10%. Luego se suprimieron definitivamente las jubilaciones anticipadas que tenían un carácter muy propio del rejuvenecimiento y renovación de las plantillas docentes. Se han congelado las ofertas de empleo, lo que ha supuesto un aumento del horario lectivo del funcionariado de carrera y la no renovación de muchos puestos de interinos –entre 14.000 y 15.000 no han sido renovados este curso–. Por lo tanto, los profesores han perdido una serie de derechos sociolaborales –yo calculo una media en estos dos años que supera el 16%– que van a ser muy difíciles de recuperar en la la situación actual. Y luego, el enorme gasto y despilfarro de las comunidades autónomas les ha llevado también a tomar medidas en esta línea.

¿Cómo se puede salir de esta espiral?
Ante esta situación crítica no es tiempo de más recortes; es tiempo de reformas para mantener lo esencial y eliminar definitivamente lo superfluo. Y después ver cómo racionalizamos mejor el gasto de lo esencial. Ese es el esquema. Y esas reformas son la del sector financiero, la del mercado laboral, reformas profundas para la competitividad y la productividad, y por supuesto la reforma educativa. Pero siempre preservando en la medida de lo posible la Educación, la sanidad y las pensiones. Y, por último, una reforma de un Estado que está clonado por 17, y eso es absolutamente inviable.

¿En qué debe centrarse la reforma educativa?
En primer lugar el Ministerio tiene que recuperar su liderazgo para vertebrar, coordinar y cohesionar el sistema educativo. Y tiene que empezar por un pacto de financiación. Si el Estado y las comunidades no se ponen de acuerdo en unos mínimos para financiar el funcionamiento del sistema, cada uno va a hacer sus ajustes por un lado y por otro, y al final se van a producir más desajustes. Un ejemplo son las ofertas de empleo público, que deben tener un carácter estatal y no puede ser que el Estado fije una tasa de reposición de efectivos y ninguna comunidad la respete. Unas se las saltan por arriba y la mayoría por abajo no convocando oposiciones. Eso es un espectáculo que no podemos volver a repetir. ¿Entonces qué estamos haciendo en el sistema educativo? ¿Llenándolo de interinos? Así no se atiende a la verdadera racionalización de los recursos, que es ajustar el sistema a las necesidades verdaderas de las plantillas docentes.

¿No convocar oposiciones va en contra de la racionalización de los recursos?
Ese 10% de la tasa de reposición es insuficiente, pero es mejor que nada. Y es mucho más racional, porque donde no se han convocado van a tener que tirar de las interinidades o de contratados, ya que las necesidades se van a ir incrementando por la propia naturaleza de la marcha educativa –bajas de profesores o incidencias, por ejemplo–. Y todavía más cuando el año pasado en agosto acabaron las jubilaciones anticipadas, por lo que este año se ha producido un aluvión de jubilaciones en los cuerpos docentes. Además, tenemos más alumnos y no podemos tener menos profesores. ¿Que la Administración decide subir las ratios? Eso hay que pararse a pensarlo, porque en la enseñanza pública hay muchos alumnos con necesidades educativas especiales y procedentes de la inmigración, por lo que establecer estándares de ratio iguales para todos es una profunda injusticia.

¿Y la idea de la eficiencia de los recursos? Se ha invertido mucho pero los resultados no son buenos.
Es verdad que quizá con la misma inversión se pueden obtener mejores resultados, pero si queremos una reforma profunda, que la FP sea una de las grandes apuestas del sistema, que baje la tasa de fracaso y abandono escolar, todo eso no se puede hacer con la misma inversión que ahora. Necesitamos muchos más profesores y mucha más oferta para cambiar la correlación entre la empresa y los centros educativos. Y eso no se hace sin dinero, aunque tengamos que optimizarlo al máximo. Ese es el pacto de financiación que hay que fijar con las comunidades autónomas.

¿La reforma del Ministerio va en buena dirección?
El sistema educativo en España necesita una reforma profunda, y la reforma no tiene que ver sólo con la estructura, que es de lo que se está hablando, sino con el modelo, y eso pasa por reforzar el diseño curricular desde la Primaria. La Primaria tiene que descansar sobre las materias instrumentales, que deben llevar el peso del currículo. Y los centros deberían tener la posibilidad de decidir algo en los currículos, ya que las comunidades siempre tienen la tentación de llenar el sistema de optatividades. Por eso, la formación básica debe estar muy bien estructurada, y luego en las enseñanzas postobligatorias ya pueden entrar las especifidades.

¿Les falta autonomía a los centros?
La autonomía choca con una realidad que es el carácter de los concursos de traslados bianuales y todo el sistema de expectativas de destino de interinidades. Para que la autonomía sea eficaz, tenemos que tratar de que los centros tengan plantillas estables y duraderas. No quiere decir que sean los directores quienes elijan a los docentes, pero deberíamos ver la posibilidad de vincular las plantillas a determinados proyectos educativos.

Es decir, ¿que el profesor pueda elegir el centro?
Claro, vinculando el acceso a una modalidad de centro o a un proyecto concreto de innovación.

Y la dirección ¿tendría que ser profesional?
Hay que conciliar ambos aspectos: Claustro y profesionalización progresiva. En España el 60% de los directores son nombrados a dedo, y tienen que ser personas con un currículum, una experiencia docente y una formación vinculada al proyecto de centro. Y que todo esto forme parte de uno de los escalones de la carrera profesional dentro del Estatuto docente.

¿Se podría trasladar el MIR de la Sanidad a la Educación?
Ahora mismo es inviable. Con 70.000 interinos aproximadamente en España, va a ser muy difícil regular un nuevo sistema con esas características, porque se va a producir siempre un desequilibrio entre los profesores que están vinculados al sistema y los que vienen de la calle. Por eso en ANPE nos hemos empeñado en los últimos años en que las comunidades ajusten al máximo sus tasas de interinos en no más de un 5-7%. Y las congelaciones de las oposiciones lo que hacen es aumentar más, y eso dificulta luego la gestión del posible modelo de selección y acceso.

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