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La patata equilibrista

La Física puede suponer una dificultad para los alumnos más jóvenes. Sin embargo, en el colegio “Montpellier”, los estudiantes de Primaria se han acercado a esta materia por medio de un divertido juego.
Miércoles, 14 de November de 2001
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Para comprender conceptos físicos como el centro de gravedad de los cuerpos, dos profesores del colegio “Montpellier” en Madrid idearon una experiencia original, a la que pusieron el título de ¿Dónde se apoya la gravedad?

Antes de comenzar

Los objetivos que los profesores intentan conseguir con esta original actividad son:

—Lograr que los niños de Primaria aprendan a relacionar el centro de gravedad de un cuerpo con su equilibrio.

—Conseguir que los más pequeños sean conscientes de que la investigación científica puede tener aplicaciones tecnológicas útiles.

—Enseñar a los estudiantes a valorar la constancia y el método para superar las dificultades y problemas.

Para realizar el ejercicio sólo se necesitan los siguientes materiales:
—Varias patatas.

—Dos tenedores.

—Una cuerda y dos palos de madera que sirvan de soporte y la mantengan tensa.

—Tres botellas de plástico del mismo tamaño.

Atrévete a intentarlo

Para la preparación de la experiencia debe tenderse la cuerda entre los soportes de madera, de forma que ésta quede lo suficientemente tensa.
A continuación, los profesores presentarán un reto a sus alumnos: ¿Quién de vosotros es capaz de conseguir que la patata quede en equilibrio sobre la cuerda?

Aunque a simple vista parece bastante fácil, cuando los alumnos lo intentan son conscientes de su dificultad.

Por otra parte, hay que llenar tres botellas de plástico del mismo tamaño con agua. La primera se llena completamente y se adhiere en la mitad un cartón dibujado como si fuera una diana. La segunda se llena de agua hasta la mitad y se le adhiere una diana más próxima a la altura donde se sitúa su centro de gravedad. Por último, el tercer recipiente se llena hasta la cuarta parte y también se le coloca otra diana cerca de su centro de gravedad.

Una vez hecho esto, los niños deben practicar sobre la mesa con las distintas botellas, inclinándolas y examinándolas hasta dar con la más estable.

Después de haber experimentado con sus propias manos cómo con el centro de gravedad más bajo tenemos mayor estabilidad, se les devuelve al problema original: equilibrar la patata sobre la cuerda. Entonces los niños vuelven a practicar clavando dos tenedores en la patata y colocando ésta sobre la cuerda. Tienen que practicar con diferentes aberturas hasta encontrar la de mayor estabilidad.

Sugerencias alternativas

A la hora de realizar esta experiencia, se pueden incluir diferentes posibilidades:

—Al jugar con las botellas, se puede llamar la atención de los niños para que observen la relación entre la estabilidad y la posición de la diana (centro de gravedad).

—Si los niños son de los primeros cursos de Primaria, es preferible utilizar patatas pequeñas y regulares para facilitar el equilibrio.

—Se pueden potenciar soluciones originales si no se les indica hasta el final cómo clavar los tenedores.

—Es interesante comentar que los funámbulos utilizan las barras, que harían las funciones de los tenedores, para bajar el centro de gravedad y mantenerse en equilibrio. También se puede señalar que los vehículos son más estables cuanto más bajo es su centro de gravedad (por eso los coches de Fórmula 1 son tan bajos).

—Además, es posible ampliar la experiencia con equilibrios de una moneda colocada de canto sobre la cuerda o sobre la punta de un lapicero.

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