Los hombres de negocios se hacen en Primaria con la ayuda del BBVA

“Las personas mejor formadas tomarán las mejores decisiones económicas en el futuro”.
Martes, 8 de marzo de 2011
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Los directivos del BBVA Vicente Mestre, Patricia Bueno y Antonio Ballabriga.

Con esta premisa el director territorial norte de BBVA, Vicente Mestre, ha presentado en Bilbao la segunda edición del programa Valores de futuro, una herramienta didáctica que busca fortalecer la Educación financiera entre los estudiantes de 6 a 14 años –Primaria y parte de Secundaria–. El proyecto, que contó con una alta participación el curso pasado tanto en España como en Portugal, espera duplicar las cifras en ambos países y llegar este 2011 a 3.600 centros y 680.000 alumnos. Hasta ahora, el mayor aumento se ha registrado en el País Vasco, “una de las comunidades más dinámicas”, según Vicente Mestre, quien ha destacado que este año el programa no solo se circunscribe a las capitales de provincia, sino que abarca localidades en un radio de 20 km de las mismas.

Para Patricia Bueno, directora de Responsabilidad y Reputación Corporativas de BBVA en España y Portugal, Valores de futuro es un programa en el que “el eje son las personas, sus valores y sus competencias” y busca fomentar “la participación tanto de los alumnos como de los profesores”. Dotada con 26 millones de euros, esta iniciativa cuenta con un material didáctico que se ofrece a los profesores como apoyo a sus clases, principalmente de Matemáticas. Mediante talleres, DVD, cuentos, teatros o debates abordan, asuntos como el origen de la moneda, el valor del dinero en el tiempo o la paga semanal. Antoni Ballabriga, director de Responsabilidad Corporativa de la entidad, se pregunta “si saben los escolares administrar la paga para no llegar al domingo sin blanca”. Para Ballabriga es el momento de enseñar en clase a “gestionar lo que va para chuches y lo que va para otros proyectos”. La prudencia, la responsabilidad, el ahorro, el esfuerzo y la solidaridad son los valores que pretenden inculcar.

Fuera de clase
Para ponerlo en marcha, los profesores pueden echar mano de los más de 500 voluntarios que BBVA pone a su disposición, trabajadores del banco que se ofrecen a dar charlas y a participar en los colegios. Para ellos es “una experiencia muy enriquecedora también”, según los portavoces de la entidad. El programa trasciende del aula y cuenta con una página web interactiva y un perfil en Facebook. En www.valoresdefuturo.com se pueden descargar todos los materiales y realizar las inscripciones. Las clases que se apuntan pueden participar en diferentes concursos como la Los 1.000 y 1 valores, donde los estudiantes muestran lo que han aprendido sobre el buen uso del dinero y optan a participar en el campamento Valores de futuro.

BBVA ha llevado ya a cabo experiencias similares en Estados Unidos, México y América Latina, aunque en los países en vías de desarrollo el programa se ha realizado de otra manera al registrarse tasas de bancarización muy bajas. “Allí hemos promovido el desarrollo del país”, ha explicado Vicente Mestre; “no podemos bancarizar sin educar”.

En cualquier caso, en todo el mundo el objetivo fundamental ha sido el de “fortalecer la Educación de los niños” y, por el momento, parece que algo se les ha quedado. En uno de los talleres más participativos, titulado Si el dinero fuera…, César, un alumno de Secundaria de Barcelona, afirmó que “si el dinero fuera un lugar, sería un banco porque allí es donde se guarda”. Sara, también de Secundaria, dijo que “si el dinero fuera un animal, sería una lagartija porque cuando la quieres coger, se escapa”. Muchos economistas no lo dirían tan claro.

La OCDE avala
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó en 2005 un estudio en el que recomendaba la creación de planes para la promoción de la Educación financiera en los colegios. En base a ella, la OCDE y el BBVA firmaron el mes pasado en París un acuerdo de colaboración que se plasmará en el próximo Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA). Así, a partir del estudio que se realizará en 2012, los colegiales de 19 países del mundo, además de ser examinados como hasta ahora de Matemáticas, comprensión lectora y Ciencias, tendrán que superar también una prueba sobre Educación financiera. La entidad bancaria aportará 1,2 millones de euros para poner en marcha los indicadores de este nuevo examen, difundir sus resultados y promocionar debidamente este tipo de Educación.

La construcción de un mercadillo en el aula
En este taller, a modo de ejemplo, los escolares deben crear una situación de intercambio y aplicar las reglas de cálculo a las normas de la vida en común. Para ello, la clase se tiene que convertir en un pequeño mercadillo formado por distintos grupos. Cada uno creará su propia moneda –conchas, lápices, piedras…– y definirá una escala de valores para poner precio a los objetos. Así, por ejemplo, un refresco costará dos lápices y un bocadillo cuatro. En una segunda fase, los miembros de cada grupo, con una misma moneda, se intercambiarán objetos entre sí: lápices por lápices. Pero en la tercera, los alumnos “saldrán al extranjero”: el intercambio se realizará entre miembros de distintos grupos. Para ello, primero tendrán que encontrar las equivalencias entre las diferentes monedas. Por ejemplo, si un zumo de naranja vale un caracol para un grupo y tres piedras para otro, deberán entender que poseer un caracol será exactamente lo mismo que tener tres piedras.

Xabier García Ramsden

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